<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911</id><updated>2012-02-16T19:47:51.726-06:00</updated><category term='juveniles'/><category term='pdmu'/><category term='politik'/><category term='memorias'/><category term='edit'/><category term='bonsai'/><category term='oss'/><category term='pessoal'/><category term='schriftung'/><category term='aggelogos'/><category term='hobby'/><category term='bienvenida'/><title type='text'>tlahtopil</title><subtitle type='html'>KurzWort ~ Palabreja ~ SmallTalk ~ FalarBreve</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>86</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-8788812684860228610</id><published>2012-02-10T17:57:00.002-06:00</published><updated>2012-02-15T16:11:58.868-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><title type='text'>Un año con la dragona</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De hecho fue más tiempo que eso; por no mentir, año y medio con medio mes. Dirá usted y con razón que suena raro eso del medio y el medio, pero no tengo ganas de ser más preciso, y además no podría, porque habían pasado varios días cuando me di cuenta cabal que ya no estaba con ella, durante los que vagamente supe qué era de mí, intoxicado casi de muerte por los humos de su ira.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;div style="margin-left: 33%; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A don &lt;a href="https://www.facebook.com/profile.php?id=100000239839711" target="_blank"&gt;Raúl Partida&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A la memoria de dd. JJ Arreola y O. Paz.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.donnsaltjade.com/jade-dragons/black-jade-dragon/" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" height="188" src="http://3.bp.blogspot.com/-SnMOMl8Qgyk/TzwtGsbpc4I/AAAAAAAAAQI/wJhVPCueJQc/s200/black.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dirá también que hay que estar loco para enredarse en un peligro así, y de nuevo le doy la razón. Pero una noche me dije: «Si hubo quién se ayuntó con una ola y la cosa prosperó algún tiempo, ¿por qué no intentarlo con este extraordinario ser?» Y si la conociera usted, estoy seguro que también se le hubiera rendido, porque sus poderes, al menos entonces, eran grandes, y tras la mortecina luz de sus ojos se traslucía una candela tal, que no sólo incendiaba el alma de quienes se atrevían a tratarla de cerca, sino que hubiera abrasado los bosques y malezas del mundo todo, si lo hubiera querido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Además, si tuviera usted una fascinación como la mía por los seres extraordinarios, ¿se habría resistido a esta criatura cuando le ofreciera el regazo? Porque ésa es otra cualidad de las dragonas, señor mío: si le dan su afecto, le quitan los malos sueños y el frío de los huesos. Pero cuidado con irritarlas, aunque sea un poquito: de un segundo a otro le insuflan todas las pesadillas y calosfríos de que se había librado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando decidí entrar a su caverna y de tajo dar la espalda al mundo, no faltó quien me advirtiera sobre algo que, muy a mi pesar, y a pesar de ella, es una verdad enorme: si no lo matan y devoran, es para sorberle a uno la juventud poco a poco, pues no es de alimento terrestre que se nutre su inmortalidad, sino de almas impetuosas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero mire usted que eso no me pesa, porque buena falta me hacía un tentequieto. Si no es por ella, en cualquier momento me hubiera despeñado como elefante herido, y no tendríamos esta conversación. Quizás estoy algo encanecido para mis años, pero aquí me ve, vivo y sereno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Además, entérese que ya antes había vivido con una pantera, mucho más tiempo del que pasé con la dragona, y ahí sí que de milagro salí vivo, porque entre el fuego de la edad y el instinto de la fiera, poco faltó para que terminara con la cabeza entre sus fauces.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El caso es que la dragona me lamió las heridas y así, con su lengua milagrosa, las curó, y en su regazo encontré una tibieza viva e inagotable que en el cubil de la pantera duró muy poco, pues pronto se convirtió en hostilidad, y que antes, cuando me enredé en las ondas de una serpiente, nunca sentí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sé que usted todavía está preguntándose por qué de entrada dije un año y luego, inmediatamente, que más tiempo. De hecho conocía a la dragona de antes; afecto como soy –ya lo dije– a los seres extraordinarios, llamó mi atención desde que intercambiaba zarpazos con la pantera a la entrada del cubil, como cachorros que se hacen daño sólo por jugar: alguna vez sentí sobre mí la turbulencia de sus alas y no pude sino seguirla un trecho, fascinado por su rareza pero también –luego me di cuenta– atrapado casualmente por su hechizo, pues aunque ese día no estaba a la caza de almas impetuosas sino de alimentos terrenales, su humor mágico impregnaba el aire, y las imágenes y sensaciones que suscitó en mí, ya no me abandonaron. Mi fiera sintió cómo a cada día le prestaba menos atención, mientras que la sombra alada de ojos melancólicos estaba más presente en mi pensamiento y mi deseo, hasta que una noche la invoqué en sueños.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Imagine usted cómo le cayó eso a mi irascible compañera. Me dio una tunda fenomenal, ya no en juego, sino con garras y colmillos prestos a acabar conmigo, y si sobreviví es sólo porque la dragona estaba en mi destino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Quedé muy malherido, por supuesto, además de desposeído; atormentado no sólo por la pérdida de bastante sangre sino de mi compañera y de lo poco o mucho que habíamos logrado juntos; qué decir, en medio de tal abatimiento, cuán pequeña me parecía la posibilidad de reencontrarme con esa visión –la dragona– que en el último tiempo había sido mi anhelo: estaba inválido, menguado, desencantado y solo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así pasé meses, si no años, dedicado sólo a recuperar la entereza, haciendo por curar mis heridas y recibiendo otras, malo como soy para bregar solo; improvisándome refugios para paliar –sin éxito– el frío en los huesos que el escarmiento me dejó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando más desolado y aterido estaba, sentí la sombra volar en círculos sobre mí. Huyó en cuanto alcé la vista, pero al día siguiente estuvo ahí otra vez, y al otro y otros muchos más: había sentido en mi aliento la huella de su hechizo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al cabo me di cuenta que siempre huía hacia el mismo rumbo, y que cada vez volaba un poco más bajo, y que se iba haciendo más tolerante a mi mirada, y día a día su fuga era más lenta... Hasta que junté toda mi entereza y fui a un claro amplio para esperarla, a ver si se animaba a descender y de una vez terminaba con mi desasosiego, para bien o para mal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Eso la sorprendió y volvió a ser esquiva, pero al cabo de una semana se convenció que en mí no había trampas: fue reduciendo la altura y velocidad, y luego de un mes me saludaba a la distancia con piruetas aéreas, y yo presentía su proximidad por el regocijo que me inundaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y por fin se posó en el suelo. Pude embebecerme con sus ojos y ella entró a esta alma débil por los míos; después me dejó palpar sus alas, luego su costado; olfateó mis heridas, las antiguas y las recientes, deteniéndose con extraño interés en las que me dejó la batalla con la pantera, y se fue.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ése lo considero mi primer día con ella, porque en adelante fuimos acrecentando la mutua confianza; me permitió intuir su poder y en más de una ocasión me llevó en vuelo hasta su caverna, donde pasé las noches más tranquilas y cálidas en muchos años. Mediada la primavera siguiente, mi curación estaba casi consumada; fue entonces que decidí dar la espalda al mundo para vivir con ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mis días fueron entonces de solaz y jolgorio, pues la sangre me corría otra vez y, llevado por los aires, los pulmones se me llenaban con la sana brisa de las alturas: sintiéndome vivo, tenía ánimos para jugar con ella: cazábamos, explorábamos su territorio y, con alguna frecuencia, incursionábamos en lo desconocido, donde era común encontrarnos congéneres suyos y míos, a quienes hacíamos alguna trastada más o menos inofensiva aprovechando nuestra singular sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pasábamos las tardes en pequeños menesteres que nos hacían la vida más amable y que solos, ella ni yo, podíamos realizar; por las noches, ella me sacaba el frío de los huesos y con él atenuaba el fuego de sus ojos. En las mañanas, cuando no salíamos de caza o a cualquier otra faena, veíamos pasar el mundo desde la boca de la caverna hasta que alguna necesidad nos distraía. Pero mi reserva de ímpetus comenzó a menguar: domesticado el ánimo, me fui volviendo sedentario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las primeras semanas de mi cambio de actitud ella lo toleró bien y salía sola cuando era preciso, sólo el tiempo preciso, mientras yo permanecía en la caverna enderezando lo derecho y limpiando lo barrido; después, fue inquietándose por mi pasividad. Llegó a darme suaves empellones con las alas y el hocico para invitarme a acompañarla, lo que hacía en ocasiones sí y en otras no... Un día, ni las bocanadas de aire sorbidas al volar sobre su espalda me encendieron el ánimo. Lo suyo era hambre –sé ahora– y en mí ya no había vida para dar, si no era a costa de mi existencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así comenzó la desavenencia, hija de su desesperación y mi pasividad, que ultimadamente me costó uno y dos y no sé cuántos revolcones por el suelo de la caverna y sus inmediaciones, entre rugidos, humo y polvo, hasta que en el último caí dentro de una grieta donde ella no me pudo alcanzar, y qué bueno por los dos: si en su ira hubiera dando cuenta de mí, ambos nos habríamos extinguido como pabilos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y como pabilo titilante quedé, escuchando sus rugidos durante horas, semiinconsciente, dudoso entre salir y echarme entre sus garras o quedarme ahí, hasta que la fatiga me cerró ojos y oídos. Quizá el silencio me despertó, o a la liviandad del aire conforme el humo se disolvía; o que la ausencia de su cuerpo dejó entrar la luz hasta mi rincón... Luego de unas horas volví a caer en el sopor, y en duermevelas como de fiebre pasé ahí días y noches, sintiendo cómo volvía ella a asegurarse que yo siguiera vivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al cabo, pasó un día entero con su noche sin que ella se hiciera sentir. Intuí entonces que se había puesto a la caza de un alma nueva; sintiendo que ya no absorbía más vida de mis apabullados huesos, tuve claridad para darme cuenta qué era lo que nos había unido y luego separado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sintiéndome con fuerza para salir, tropecé cuestabajo hasta un arroyo, donde bebí y me lavé. Ahí redescubrí el brillo de la luz sobre las cosas cuando son vistas de cerca; aspiré el olor a tierra y hojas que sólo se siente cerca del suelo; recordé mi naturaleza... y volví a los míos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Julio 14-20 de 2003&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-8788812684860228610?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/8788812684860228610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=8788812684860228610&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8788812684860228610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8788812684860228610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2012/02/un-ano-con-la-dragona.html' title='Un año con la dragona'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-SnMOMl8Qgyk/TzwtGsbpc4I/AAAAAAAAAQI/wJhVPCueJQc/s72-c/black.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-683995321775559429</id><published>2012-02-08T18:12:00.003-06:00</published><updated>2012-02-09T09:27:42.383-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>Ser cadete: esencia de la mística pentathlónica</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ese sutil sentido del misterio, eso que nos da identidad y marca la diferencia entre ‘nosotros’ y ‘los otros’, siempre lo hemos tenido enfrente. Todo lo que necesitamos para saber quiénes somos respecto de la sociedad y de otras organizaciones, fue puesto como la primera piedra de nuestro edificio ideológico por los fundadores: somos &lt;span style="font-size: x-small;"&gt;CADETES&lt;/span&gt;, somos «combatientes en todos los órdenes de la vida». &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div justify;"="" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;" text-align:=""&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-7x-lnMytxQo/TzMKv68A-3I/AAAAAAAAAQA/wL6-SGwfny4/s1600/cadete.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-7x-lnMytxQo/TzMKv68A-3I/AAAAAAAAAQA/wL6-SGwfny4/s1600/cadete.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La mismísima identidad del pentathleta descansa en ser un combatiente multidimensional, en estar formado &lt;i&gt;como cadete.&lt;/i&gt; No como legionario, soldado, expedicionario, rescatista, falangista, mercenario, etcétera: como cadete; no menos y no más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El cadete es «el alumno de una escuela regida por la disciplina militar». Como alumno de esta «escuela de carácter y formación ciudadana» (Manual de Conocimientos Mínimos, 501), es estudiante: se adiestra en el uso del intelecto como su mejor arma, y apresta esa arma para que dé óptimo rendimiento. Como militar o militarizado, cifra su honor en la lealtad a su Patria, y su vocación, en el servicio a su pueblo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El Fundador y Primer Comandante Jorge Jiménez Cantú nos explica que ‘atleta’ significa «&lt;a href="http://pentathlonnaucalpan.neositios.com/ideologia-pentathlonica" target="_blank"&gt;combatiente&lt;/a&gt;». Así, cualquier competencia, sea intelectual, deportiva o militar, es también un combate, una batalla, que prepara a uno para el combate supremo, que es contra sus propias debilidades en los órdenes espiritual, intelectual, corporal y material (Código Fundamental, Art. 2), que le impiden ser la mejor parte de la Patria. Para esto se requiere fortalecer el cuerpo, la voluntad y la mente mediante la autodisciplina (MCM, 508); por eso la ‘fuerza’ de nuestro lema no es sólo fuerza bruta, sino moral (Ideario, 5 y 18): es &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/03/de-la-fuerza-y-la-virtud.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;LA VIRTUD DE LA FORTALEZA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Quizá la esterilidad que afrontan algunos reclutas, cadetes, mandos e instructores&lt;/span&gt; provenga de desconocer &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/03/no-se-ama-lo-que-no-se-conoce_04.html" target="_blank"&gt;la dimensión ontológica de ser cadete, &lt;/a&gt;y la dimensión filosófica de este «Fuerza» que gritamos como cierre de nuestras consignas y remate de &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/10/la-tentacion-del-activismo-tan-obvio.html" target="_blank"&gt;todas nuestras actividades&lt;/a&gt;: es nuestra manera de encarar los retos morales, intelectuales, corporales y materiales. Si todos la tuviéramos clara todo el tiempo, el método pentathlónico sólo podría asombrarnos, regocijarnos, satisfacernos y, después, darnos sed de más.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Porque el cadete-combatiente del Pentathlón no está para «rescatar» su persona, sus prójimos ni su Patria de las garras del vicio y la degradación: &lt;i&gt;previene&lt;/i&gt;  caer en ellos, al fijar su mirada en metas sublimes (Ideario, 39-42).&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Porque no va en masa a encarar un enemigo desconocido, subyugado por una  ideología impuesta desde arriba (MCM, 541-542); marchando detrás de otro igual a él y  delante de uno  más, sin identidad, como el falangista&lt;span style="font-size: small;"&gt; o el legionario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Porque no deambula fatigosamente por el mundo buscando a quién hacer el  bien o a qué enemigo combatir, como el expedicionario: sabe bien a  quién sirve, que es su Patria, y con qué medio: su persona total.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Porque no va a combatir a quien sea a cambio de una espuria y efímera  paga, sin sentido alguno de la lealtad y el honor, como el mercenario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque no se sacrifica abnegada y calladamente en el altar de la Patria, como el soldado, aunque está dispuesto a hacerlo si es necesario: la máxima ofrenda del pentathleta no es la muerte, sino una  «vida victoriosa» (Ideario, 27) que consigue &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/04/el-siguiente-nivel.html" target="_blank"&gt;mejores condiciones para su gente&lt;/a&gt;: su  familia, su comunidad, su Nación (Ideario, 37)... Y de paso para sí mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Cómo se vive, cómo se manifiesta a la manera pentathlónica este ser cadete, ser combatiente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;? No es tatuándose el Águila Bicéfala ni portando el uniforme gris acero a toda hora; no es con desprecio a quienes no son «como nosotros», ni dominando el tiro, la pista del infante, el &lt;i&gt;tumbling&lt;/i&gt; o las pruebas de la Convención; eso puede hacerlo cualquiera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El ser cadete se echa de ver fuera del horario de instrucción, cuando no se porta el  uniforme: con la seriedad y respeto ante los superiores, los  mayores, los Símbolos Patrios y todo lo sublime, pero también con  jovialidad, alegría y caridad hacia los iguales en la escuela, el  trabajo y el hogar (Mensaje al Menor, 9), pues en todos ellos el pentathleta ve un hermano, aun en sus contrincantes...  Con limpieza de pensamiento, palabra y comportamiento; con aptitud para  servir al prójimo en las situaciones más inesperadas, o por lo menos con  la obediencia presta a quien sí  sabe qué hacer (Ideario, 33)... Con el cumplimiento inmediato y exacto de cualquier  orden que se reciba; con la conducción paterna, prudente y amable de los  subordinados (Ideario, 17)... Con la excelencia en todos los actos de su vida, pues comprende que él y sólo él es responsable de lo que haga por la Grandeza de su Patria (CF, Art. 1; MCM, 528)... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Éste es el modelo de joven, de mexicano, que debemos  ofrecer a los reclutas y los padres de familia mediante nuestro propio  comportamiento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El camino simbólico que recorre el individuo, sin embargo, no para ahí. Es bastante noble guiar al muchacho en su adopción de un camino existencial trascendente –que para nosotros encarna la Escuela de Cadetes–, pero el pentathleta siempre exige y se exige más: aspiramos a que ese cadete transmita más allá su modo de vida &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;mediante la Escuela de Clases&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;, siendo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; hermano mayor de los reclutas; madurando hasta que sea capaz de orientar a su pelotón, como un padre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;... Anhelamos que, al adquirir la edad de los deberes ciudadanos, abrace el &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2012/01/somos-caballeros.html" target="_blank"&gt;modo de vida caballeresco &lt;/a&gt;que por naturaleza representa la Escuela de Oficiales... Que sea líder de multitudes, como los Jefes... Y si la Patria y el Pentathlón lo juzgan digno, podamos depositar confiadamente en sus manos al Activo, como Jefe Nacional (CF, Art. 40).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/09/tu-tambien-puedes-ser-un-nino-heroe.html" target="_blank"&gt;Niños Héroes &lt;/a&gt;de la Defensa de Chapultepec son un símbolo muy poderoso para la imaginación de los pentathletas porque encarnan la cima de nuestro modo de vida: son cadetes. Es decir, son patriotas, son estudiantes, tienen sentido del deber y del sacrificio... Pero todo eso es posible &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;sólo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;porque tienen la misma energía y sed de aprender de cualquier niño; la entrega incondicional y la osadía de cualquier adolescente. Ser pentathleta es comprometerse a vivir la adultez con esa energía, curiosidad, entrega y arrojo... Como cadetes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-683995321775559429?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/683995321775559429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=683995321775559429&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/683995321775559429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/683995321775559429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2012/02/ser-cadete-esencia-de-la-mistica.html' title='Ser cadete: esencia de la mística pentathlónica'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-7x-lnMytxQo/TzMKv68A-3I/AAAAAAAAAQA/wL6-SGwfny4/s72-c/cadete.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4385905272331806304</id><published>2012-01-19T10:34:00.012-06:00</published><updated>2012-01-25T16:27:31.960-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>Somos caballeros</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El miembro de un Clan esculta o de la Oficialidad en una institución de estructura militar, recibe como parte de su investidura, real o figuradamente, la espada: no se trata sólo de un arma, sino del símbolo presente y vínculo histórico con la tradición de los nobles guerreros que, desde la Era de los Imperios –Romano, Japonés, Azteca...–, consagran su vida a la autodisciplina, la lealtad, la defensa del débil, la justicia y la Patria.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bfp3iAYQ7nE/TxjVtS026eI/AAAAAAAAAO4/KFjFS5pz-zA/s1600/excalibur-sword1.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-bfp3iAYQ7nE/TxjVtS026eI/AAAAAAAAAO4/KFjFS5pz-zA/s200/excalibur-sword1.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bfp3iAYQ7nE/TxjVtS026eI/AAAAAAAAAO4/KFjFS5pz-zA/s1600/excalibur-sword1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;div style="margin-left: 33%; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A don &lt;a href="https://www.facebook.com/profile.php?id=603578703" target="_blank"&gt;Manuel Santos&lt;/a&gt;, RS, y da. &lt;a href="https://www.facebook.com/normaandalon" target="_blank"&gt;Norma J. Andalón&lt;/a&gt;, PS, antiguos y leales compañeros de andadura.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A don &lt;a href="http://blogdeheraldica.blogspot.com/" target="_blank"&gt;José Juan Carrión Rangel&lt;/a&gt;, Cmte. RFAE, ejemplo de militar y gentilhombre allende la mar.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A don &lt;a href="https://www.facebook.com/profile.php?id=760225303" target="_blank"&gt;Héctor Íñiguez&lt;/a&gt;, Of. EFDM, quien honra nuestra Guadalajara con su ejemplo y labor.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A don &lt;a href="https://www.facebook.com/profile.php?id=100000549452335" target="_blank"&gt;JR Magallanes&lt;/a&gt; y don &lt;a href="https://www.facebook.com/JorgeCortesMx" target="_blank"&gt;Jorge Cortés&lt;/a&gt;, 3os. Cmtes. PDMU, maestros y compañeros de armas en más de dos sentidos.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La palabra castellana ‘caballero’ nos remite de inmediato al guerrero ecuestre: hombre con tal dominio de sí, que puede dominar también al poderoso equino como parte de su propio cuerpo, y trata al animal con la misma gentileza y decoro, pero también con la severidad y austeridad, que su persona. En inglés, este concepto se enuncia mediante los términos &lt;i&gt;gentleman&lt;/i&gt; –‘gentilhombre’–, &lt;i&gt;knight&lt;/i&gt; –‘campeón’, ‘defensor’– y, prestado del francés, &lt;i&gt;chevalier,&lt;/i&gt; el hombre a caballo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-pvwUK6nJI1k/TxidAm3fRJI/AAAAAAAAAOo/PGIMx3Dxe4U/s1600/3908540798354422.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="78" src="http://3.bp.blogspot.com/-pvwUK6nJI1k/TxidAm3fRJI/AAAAAAAAAOo/PGIMx3Dxe4U/s200/3908540798354422.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-z_8-9QeBOPs/TxidBD6Z05I/AAAAAAAAAOw/kPQWJVymb7w/s1600/katana-crossnar-19085.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="48" src="http://2.bp.blogspot.com/-z_8-9QeBOPs/TxidBD6Z05I/AAAAAAAAAOw/kPQWJVymb7w/s200/katana-crossnar-19085.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WjbUxxqw3ig/TyCAH4a_olI/AAAAAAAAAPo/wxADeN0oGLY/s1600/sable%252Bsedena.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53" src="http://4.bp.blogspot.com/-WjbUxxqw3ig/TyCAH4a_olI/AAAAAAAAAPo/wxADeN0oGLY/s200/sable%252Bsedena.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los&amp;nbsp;guerreros águila y jaguar aztecas, el samurai japonés, eran asimismo considerados en sus respectivas culturas una casta superior de combatientes, los únicos dignos de pertenecer a la nobleza y,  eventualmente, regir a su comunidad de origen o incluso a su nación; ejemplos de varón, de guerrero, atleta y cortesano; hasta de hombre de religión, tal como los caballeros-monjes medievales... Todo ello por tres cualidades que cultivaban hasta el extremo: autodisciplina, sentido del honor y autosacrificio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WjbUxxqw3ig/TyCAH4a_olI/AAAAAAAAAPo/wxADeN0oGLY/s1600/sable%252Bsedena.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WjbUxxqw3ig/TyCAH4a_olI/AAAAAAAAAPo/wxADeN0oGLY/s1600/sable%252Bsedena.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;Para&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WjbUxxqw3ig/TyCAH4a_olI/AAAAAAAAAPo/wxADeN0oGLY/s1600/sable%252Bsedena.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt; la imaginación popular, el caballero es todo eso. Para la mística de nuestras instituciones, el rover / la precursora y el oficial son... todo eso: defensores del débil y de la justicia, campeones de su patria, guerreros –preferiblemente ecuestres–, líderes de valientes, maestros de sus subordinados, modelos de austeridad hacia sí mismos y de generosidad hacia los menos favorecidos; de gentileza hacia todos y todo; de reverencia total hacia lo sublime y lo trascendente.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Como jefe de unidades intermedias de tipo militar o dirigente de grupos escultas, el oficial o el rover/precursora es, pues, modelo, padre/madre y maestro/a.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por eso la bandera o el estandarte se confían al más novel de los oficiales, el más puro, el que tiene más fresca la experiencia de la investidura y, por ello, del compromiso moral que ha adquirido: el alférez, suboficial o subteniente. Lleva en sus manos inmaculadas la enseña que encarna, con su simbolismo, lo que la Unidad considera más sagrado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y por eso el más veterano, el que comanda las centenas, se denomina ‘capitán’, es decir, ‘cabeza’: es la mente que crea, la memoria que advierte, los ojos y oídos que perciben lo que la tropa no ha aprendido a distinguir. A sus órdenes están los ‘tenientes’, es decir, los que sostienen su autoridad y la transmiten inalterada al personal, mediante sus propias personas y palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así como los clases y oficiales nunca dejan de ser cadetes –antes bien, encarnan estados cada vez más puros y plenos de la cadetería–, los jefes y generales nunca dejan de ser oficiales, es decir, caballeros/damas, sólo que lo son –creemos como artículo de fe– en mayores grados de nobleza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De la misma manera, el rover y la precursora nunca dejan de ser lobatos, troperos ni caminantes; sólo son una encarnación más decantada del escultismo. Y, como dirigentes, tienen un sus manos el poder y el deber de ennoblecer al Clan, la Comunidad, la Tropa y la Manada confiados en sus manos. Para ello cuentan con los jefes de las Ramas, que transmiten inalterada su autoridad a los miembros del grupo mediante sus propias personas y palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me parece inconcebible un líder con barras en los hombros o el nudo colorado en la pañoleta, que cometa actos indignos sobre la tropa que ha jurado instruir o sobre los civiles que ha jurado defender, y no sienta por ello una vergüenza de muerte. Aquí la contraparte femenina de ‘caballero’, que es ‘dama’, viene bien para dar idea de la virtud con que debe vivir en todo momento quien ocupa esta parte de la jerarquía en nuestras instituciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Siento imposible un combatiente «en todos los órdenes de la vida» (&lt;a href="http://pentathlonnaucalpan.neositios.com/ideologia-pentathlonica" target="_blank"&gt;J. Jiménez C.&lt;/a&gt;) que no comience por derrotar cada día los pequeños vicios y comodidades que le impiden ofrendarse plenamente a la formación de sus subordinados, a la misión por la Patria y la Institución que dice ser su vocación, a la defensa de todo lo que es justo y verdadero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En el estado actual de nuestras sociedades democráticas e igualitarias, no se puede entender más la palabra ‘nobleza’ sólo como un estamento que lastra al pueblo con el costo de su ociosidad, sino como un estado moral e intelectual que todos tenemos derecho de alcanzar mediante el esfuerzo propio y méritos objetivos. Eso mismo representa el ingreso al Clan o a la Oficialidad: el reconocimiento que hace la institución de un individuo que se ha esforzado de manera permanente por mejorar su condición y, sobre todo, la de sus prójimos; de quien no sólo aspira, sino que trabaja, por hacer más humanos y dignos a quienes lo rodean, humanizándose y dignificándose a sí mismo en el proceso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.letrasmania.com/letras/letras_de_canciones_caetano_veloso_20194_letras_prenda_minha_75218_letras_jorge_de_capadocia_747040.html" target="_blank"&gt;san Jorge de Capadocia&lt;/a&gt; vencedor del dragón, patrono de los guerreros a caballo, y &lt;a href="http://www.mariavision.com/oracion.php?id=822" target="_blank"&gt;san Miguel Arcángel&lt;/a&gt;  vencedor de Luzbel, patrono de los abnegados infantes, intercedan ante  el Señor de los Ejércitos para que nos conceda la lealtad y pureza  intachables de Parsifal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Ka9M_-nvmKY/Txng1zKHZnI/AAAAAAAAAPI/5y2_exIbteY/s1600/2899506776_dd43b8b591.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="66" src="http://4.bp.blogspot.com/-Ka9M_-nvmKY/Txng1zKHZnI/AAAAAAAAAPI/5y2_exIbteY/s200/2899506776_dd43b8b591.jpg" width="58" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YxcByhDHEKc/Txng1T2tXPI/AAAAAAAAAPA/WFluCHev4_U/s1600/Harleian_Ms2169_St_Mihell_arms_colorized.gif" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="100" src="http://1.bp.blogspot.com/-YxcByhDHEKc/Txng1T2tXPI/AAAAAAAAAPA/WFluCHev4_U/s200/Harleian_Ms2169_St_Mihell_arms_colorized.gif" width="76" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VHpO85CnjZU/Txng2UvPyZI/AAAAAAAAAPQ/sgXQWKhtl4s/s1600/StGeorge.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-VHpO85CnjZU/Txng2UvPyZI/AAAAAAAAAPQ/sgXQWKhtl4s/s200/StGeorge.jpg" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-i4apbdMGIzE/Txng2_q5EuI/AAAAAAAAAPY/Ybc5_7GyzIk/s1600/stmichael.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/-i4apbdMGIzE/Txng2_q5EuI/AAAAAAAAAPY/Ybc5_7GyzIk/s200/stmichael.jpg" width="135" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VHpO85CnjZU/Txng2UvPyZI/AAAAAAAAAPQ/sgXQWKhtl4s/s1600/StGeorge.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-i4apbdMGIzE/Txng2_q5EuI/AAAAAAAAAPY/Ybc5_7GyzIk/s1600/stmichael.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-i4apbdMGIzE/Txng2_q5EuI/AAAAAAAAAPY/Ybc5_7GyzIk/s1600/stmichael.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VHpO85CnjZU/Txng2UvPyZI/AAAAAAAAAPQ/sgXQWKhtl4s/s1600/StGeorge.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VHpO85CnjZU/Txng2UvPyZI/AAAAAAAAAPQ/sgXQWKhtl4s/s1600/StGeorge.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Ka9M_-nvmKY/Txng1zKHZnI/AAAAAAAAAPI/5y2_exIbteY/s1600/2899506776_dd43b8b591.jpg" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-1lo6PPMi4mY/TxnuXbMDNPI/AAAAAAAAAPg/XpwQQuqGF6E/s1600/Parsifal%252C%252Bde%252BW.%252Bvon%252BEschenbach.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-1lo6PPMi4mY/TxnuXbMDNPI/AAAAAAAAAPg/XpwQQuqGF6E/s320/Parsifal%252C%252Bde%252BW.%252Bvon%252BEschenbach.jpg" width="212" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YxcByhDHEKc/Txng1T2tXPI/AAAAAAAAAPA/WFluCHev4_U/s1600/Harleian_Ms2169_St_Mihell_arms_colorized.gif" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4385905272331806304?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4385905272331806304/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4385905272331806304&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4385905272331806304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4385905272331806304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2012/01/somos-caballeros.html' title='Somos caballeros'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bfp3iAYQ7nE/TxjVtS026eI/AAAAAAAAAO4/KFjFS5pz-zA/s72-c/excalibur-sword1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-8898599752973445781</id><published>2012-01-09T17:35:00.007-06:00</published><updated>2012-02-16T19:21:51.740-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>La ingenuidad es un lujo caro</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Donde dos o más se reúnen, ahí está no solamente Dios: también está el &lt;i&gt;bullying.&lt;/i&gt; No importa cuán virtuosos o disciplinados sean los muchachos, el instinto de exterminar al miembro más débil de la manada está inscrito profundamente en nuestros genes; es un mecanismo necesario para la sobrevivencia de la especie. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://knowbullying.wordpress.com/" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" target="_blank"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/-WsXzBPhmfSk/Tz2rBxm6QqI/AAAAAAAAARY/KPIMZILVB6c/s200/bullies.jpg" width="191" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Todavía recordamos con gran pena lo ocurrido hará dos años a un tropero de Chile la noche de su &lt;a href="http://www.cooperativa.cl/prontus_nots/site/artic/20100112/pags/20100112142217.html" target="_blank"&gt;investidura&lt;/a&gt;, cuando la «novatada» se salió de madre y el jefe de grupo dormía en sus laureles &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;más&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; que al calor de la fogata, apenas a unos metros del desastre. También nos enteramos cada tanto de los pequeños o grandes abusos (sexuales, físicos o psicológicos) entre monaguillos, en los encondrijos de los curatos; o entre esculapios, en los rincones de los más beatos colegios... De las «potreadas» que algún oficialete o sargentillo orquesta para darle «la bienvenida» a los reclutas de los planteles militares o las organizaciones militarizadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De lo que se trata siempre es de dejarle claro al recién venido, y de recordarle a los miembros que están debajo de la propia jerarquía, cuál es su lugar en el grupo y lo que deberán enfrentar para permanecer en él, así que bien pueden darse por satisfechos con lo que tienen o irse por donde vinieron... O igual el grupo pierde el control y desata sus instintos, cobrándole al sujeto la cuota más alta que puede exigir la sobrevivencia de la especie: el sacrificio del individuo más débil.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El hostigamiento o &lt;i&gt;bullying,&lt;/i&gt;  como ahora dan en llamarlo, es un fenómeno natural y omnipresente en  todo grupo humano. Quien afirme que el suyo está libre de &lt;i&gt;bullying,&lt;/i&gt; es porque no reclutó humanos sino ángeles, aunque es más probable que nunca se haya asomado a las actividades no reglamentarias de los muchachos, que él mismo bloquee la experiencia por el daño que en su tiempo recibió, o peor aún, que lo considere «normal» y lo alcahuetee (el llamado «código rojo»).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque nuestro subconsciente-consciente tiende a suavizar (evadir) &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;este &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;fenómeno inevitable &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;mediante varios mecanismos, como la negación individual o colectiva, las clásicas disculpas «son muchachos, no se hacen daño»; que son «pruebas de valor», «ritos de iniciación» o «de paso», aunque conservan poca o ninguna relación con los propósitos, mística y mecanismos institucionales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay actos de hostigamiento que van de la espontaneidad pura (los más agresivos en lo físico) a la ejecución y transmisión mediante una estricta ritualidad (los más lesivos psicológicamente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;), y todos tienen como rasgo común descubrir hasta dónde permite la persona que se le denigre. Una vez alcanzado ese punto, se le obliga a emplear toda su energía para evitar que se le humille aún más. Con eso queda establecida o refrendada su «jerarquía no oficial» en tanto llega otro nuevo al grupo o se va alguien antiguo; se le asustó suficiente para que se largue, o se le ha causado suficiente daño &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;físico, psicológico y moral&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; para que no se atreva a competir por una mejor posición.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El hostigamiento es tanto más sensible cuanto el ‘superego’ individual y   colectivo está menos desarrollado, en tanto que el  ‘ello’ recibe más estimulación. Es decir, su incidencia aumenta conforme la edad del grupo se  aproxima a, o inscribe en, la adolescencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La   representación sensible del ‘superego’ es el adulto que lleva la   autoridad del grupo: instructor, jefe, maestro, comandante o como se le llame. En   la medida que esta figura de autoridad se desdibuja, sea por falta de  carácter, lejanía jerárquica, excesiva distancia o proximidad a la edad promedio de los miembros, etcétera, se  acentúan las  manifestaciones de violencia contra el eslabón más frágil  de la cadena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Un descuido del adulto a cargo, un &lt;i&gt;lapsus&lt;/i&gt; de exceso de confianza, pueden implicar un costo impagable para la institución: una vida baldada o, peor, segada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Como responsables de vidas humanas, vidas jóvenes, no podemos jugar al ingenuo y suponer que todo saldrá bien sin nuestra supervisión constante y directa; &lt;i&gt;no debemos&lt;/i&gt; confiar sola ni ciegamente en la bondad del método institucional, la virtud de sus valores ni en la profundidad con que los hemos sembrado en la conciencia de los chicos: antes que seres conscientes, son seres de pulsión: son muchachos y, por eso mismo, son capaces de hacerse mucho daño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-8898599752973445781?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/8898599752973445781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=8898599752973445781&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8898599752973445781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8898599752973445781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2012/01/la-ingenuidad-es-un-lujo-caro.html' title='La ingenuidad es un lujo caro'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WsXzBPhmfSk/Tz2rBxm6QqI/AAAAAAAAARY/KPIMZILVB6c/s72-c/bullies.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-8133753887594979465</id><published>2012-01-01T00:00:00.004-06:00</published><updated>2012-01-01T00:00:02.134-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Paloma querida</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pocos como don José Alfredo para hablar del amor perdido o nunca conseguido...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por el día que llegaste a mi vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Paloma querida me puse a brindar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;y al sentirme un poquito tomado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;pensando en tus labios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;me dio por cantar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me sentí superior a cualquiera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;y un puño de estrellas te quise bajar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;y al mirar que ninguna alcanzaba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;me dio tanta rabia que quise llorar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Yo no sé lo que valga mi vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;pero yo te la vengo a entregar;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;yo no sé si tu amor la reciba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;pero yo te la vengo a dejar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me encontraste en un negro camino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;como un peregrino sin rumbo ni fe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;y la luz de tus ojos divinos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;cambiaron mi suerte por dicha y placer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Desde entonces yo siento quererte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;con todas las fuerzas que el alma me da&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;desde entonces Paloma querida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;mi pecho he cambiado por un palomar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Yo no sé lo que valga mi vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;pero yo te la vengo a entregar;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;yo no sé si tu amor la reciba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;pero yo te la vengo a dejar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Y una de las versiones más elegantes&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;, por supuesto, es la de don Jorge Negrete&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/FCkNgsnDnCc/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FCkNgsnDnCc&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/FCkNgsnDnCc&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-8133753887594979465?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/8133753887594979465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=8133753887594979465&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8133753887594979465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8133753887594979465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2012/01/paloma-querida.html' title='Paloma querida'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5903112188332523183</id><published>2011-12-15T00:00:00.000-06:00</published><updated>2011-12-15T00:00:00.594-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bonsai'/><title type='text'>Mirar hacia arriba</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;«El bonsai nos recuerda que debemos voltear hacia arriba». Éste no es un antiguo y sabio refrán japonés, ni una de esas frases que incluye cierto camarada —cuyo nombre, con mucha pena, nunca puedo recordar— en sus mensajes para la «lista de interés» a la que me suscribí hace unos meses: es una conclusión rotunda que obtuve desde que volví al redil de los jardineros-en-maceta y me dediqué a recolectar codos y semillas de árbol. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando allá en la niñez me empeñé en ser un buen «&lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/siempre-listo.html" target="_blank"&gt;lobato&lt;/a&gt;», me fascinaba cómo Baden-Powell se escabullía de sus profesores trepando a los árboles: sacó en claro que tenemos muy poca costumbre de mirar hacia arriba. Pero no fue hasta unos meses atrás cuando me di cuenta realmente de lo que eso significa. Ya puedo ir echando a la basura bastantes cuartillas de cierta &lt;a href="http://tlahtopil.net63.net/schriftung/soliloquios_por_combatir.pdf" target="_blank"&gt;novela&lt;/a&gt; en la que hablo de cuánto se han desgastado los colores del mundo de una década para acá: me doy cuenta de que no tenía ni idea, cuando emprendí el proyecto, de lo que es un &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2009/04/la-primera-flor.html" target="_blank"&gt;tabachín florecido&lt;/a&gt; —símbolo de importancia en el texto—, aunque abundan en mi ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero igual puedo decir ‘hacia arriba’ que ‘hacia adentro’; ‘tabachín’ que ‘limpieza perceptual’: al cabo se trata del embotamiento que padece mi capacidad de asombro o, peor aún, de vivir, a consecuencia de empeñarme en ver &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/12/misiva-desde-el-grado-cero.html" target="_blank"&gt;hasta la punta de mi nariz&lt;/a&gt;. En la mencionada noveleta me he quejado amarga y reiteradamente de cuánto se ha devaluado la ciudad como un medio para alcanzar la plenitud humana, y ha resultado mero escribir por escribir, sin darme cuenta de que —como muchas veces y de muchas maneras he afirmado— «escribir sólo puede ser consecuencia de vivir»... O, por retomar la metáfora, hacer bonsai sólo resulta bien cuando se entiende cómo crece un árbol.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Resulta curioso —al menos para mí—: tuve que fijar los ojos otra vez en lo pequeño, en lo sutil de un árbol metido en una maceta al que se le da forma, viendo hacia abajo, para caer en la cuenta de cuán libre, soberano y colorido sería dejándolo crecer por su propia ley, hacia arriba, a donde no nos damos tiempo de voltear. Porque el bonsai exige respetar la ley de la naturaleza, para podar y orientar sin matar; exige tener presente que no podemos expropiar ningún elemento del mundo para recrearlo por medio del arte, sin respetar sus propias reglas: exige conocer antes de transformar; comprender las leyes de esa existencia singular para que el resultado esté vivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por eso, estoy convencido de que puedo descartar esas cuartillas de la historia. No sólo me debo reconocer que mentí al involucrar los tabachines en el asunto sin conocerlos, sino que esa bruma tan reprochada por mi personaje no es culpa de la ciudad, sino de su (mi) renuencia para voltear a ese simbólico «hacia arriba» que no es otra cosa, al final, que cuanto fue (fui) incapaz de percibir a tiempo, necio en buscar respuestas a puros problemas prosaicos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;De la columna «&lt;a href="http://tlahtopil.net63.net/schriftung/el_diario_mundo.pdf" target="_blank"&gt;El Diario Mundo&lt;/a&gt;», 1998.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5903112188332523183?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5903112188332523183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5903112188332523183&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5903112188332523183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5903112188332523183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/12/mirar-hacia-arriba.html' title='Mirar hacia arriba'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5083475667721447423</id><published>2011-12-14T22:04:00.010-06:00</published><updated>2011-12-14T22:11:42.807-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Feliz año 2012</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;...De parte de la familia Calderón Andalón. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://creacionydiseno.net63.net/CALENDARIOS%202012.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://creacionydiseno.net63.net/CALENDARIOS%202012.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5083475667721447423?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5083475667721447423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5083475667721447423&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5083475667721447423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5083475667721447423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/12/feliz-ano-2012-de-parte-de-la-familia.html' title='Feliz año 2012'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-2065691065108987565</id><published>2011-12-07T18:34:00.001-06:00</published><updated>2011-12-07T19:22:59.776-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><title type='text'>La casa</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Aquí no reside nadie que se pueda llamar ordinario, ni&amp;nbsp;siquiera la persona –casero o casera– encargada de atender a los inquilinos, pues todos tienen gustos, caprichos, rutinas y cualidades disímiles: es necesario seguir un expediente acucioso de sus horarios y costumbres para mantener a todos satisfechos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A la memoria de don Francisco Cervantes y a los descendientes de&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;don Hernando de Tapia, &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;amigos &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;santiaguenses de hoy y de antes.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;Así, en esta casa siempre hay una luz encendida, siempre hay un cubierto puesto en la mesa y, por supuesto, algo que borbotea o chirría en la cocina. Sin embargo, también podría pensarse de pronto que está desierta; tan monacal es su silencio de ruidos humanos: de voces y pasos, de cuerpos que se encuentran o desencuentran, de música o canto.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Rara es la ocasión que alguien se deja ver por los pasillos y, más todavía, que se encuentre con otro. Cuando esto ocurre, ambos guardan el silencio más hermético y clavan sus miradas en el suelo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nadie conoce el nombre ni&amp;nbsp;el oficio de los demás habitantes; quizá ni&amp;nbsp;sus rostros, y nadie parece tener esa curiosidad... Ni el casero siquiera. O los caseros, en plural: resulta obvio que es imposible para una sola persona atender a todos los inquilinos, uno detrás de otro, noche y día sin&amp;nbsp;interrupción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por ejemplo: la señora de la habitación principal sale apenas amanece y debe encontrar en el baño una toalla lavada el día anterior, tendida a secar con el aire de la noche. La bañera está llena ya, a una temperatura exacta y diferente según la estación del año.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sin&amp;nbsp;embargo, la habitación no puede ser aseada mientras tanto, pues un minuto antes que la señora salga del baño está preparándose un&amp;nbsp;café cargado, de modo que cuando ella tome la taza de su mesa de noche, todavía esté prácticamente en ebullición.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mientras esta señora toma su baño, que nunca dura más de quince&amp;nbsp;minutos ni menos de doce, regresa de la calle el joven que habita en el cuarto más pequeño, aunque no por ello el más humilde. Va directamente a la cocina, donde debe encontrar una taza de chocolate elaborado con leche recién ordeñada y tablillas de cacao que él mismo proporciona, para su solo uso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando haya terminado su bebida, siempre de pie, ya se recibió el periódico que él lee, y al entrar a la habitación está sobre su escritorio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En cuanto la señora de la habitación principal deja el baño, hay que drenar y secar perfectamente la bañera, colocar una toalla lavada la semana anterior, blanca, secada al sol del mediodía y después guardada en completa oscuridad, pues así la usa el caballero de la habitación número&amp;nbsp;3, y le desagrada sobremanera encontrar rastros de que otra persona estuvo antes que él en el mismo lugar o usó los mismos utensilios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando este caballero termine su ducha (porque él nunca se sumerge en la bañera), la señora habrá terminado su café y se dispone a salir: es el momento de asear la habitación y cambiar las sábanas, pues cada noche ha de haber en la cama un juego recién lavado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A esta hora despierta el viejo de la habitación&amp;nbsp;8, la más lejana de la puerta de la calle, y –si se puede– la más silenciosa. Por fortuna, él desayuna fuera, pero antes de salir se instala en la sala para leer su periódico, que es distinto del preferido por el joven, quien ya estará echándolo fuera de su cuarto y se&amp;nbsp;dispone a dormir unas horas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando el caballero de la ducha termine en el comedor con un desayuno fuerte –carne, jugo, café y pan–, el viejo estará saliendo, no&amp;nbsp;sin cerciorarse que la señora se fue y sus pasos son inaudibles tras la puerta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así transcurre toda la mañana; igual el mediodía, la tarde y la noche: a cada momento alguien está demandando atención, en la cocina, el baño, la sala o su recámara, sin que jamás se pronuncie una palabra o se crucen miradas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Quienquiera que resida aquí o esté a cargo de esta casa singular, es instruido a su llegada que algún inquilino es en realidad el propietario, y nadie sabe quién es, pues además el importe de la renta es depositado, dentro de un sobre sólo marcado con el número de habitación, en un apartado postal, en días diferentes del mes para cada quién. Asimismo, el casero recibe su sueldo y lo que haya menester para el mantenimiento de la casa y quienes la habitan en sobres de diferentes colores, siempre el mismo día del mes, mediante otro apartado de correo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los inquilinos no reciben correspondencia en la casa bajo ninguna circunstancia, pues el primer día de su estancia reciben la llave de un apartado. Tampoco son visitados por nadie. Cuando alguno muere –generalmente de vejez–, el casero dispone discretamente del difunto y sus pertenencias, de acuerdo con las instrucciones que conserva en el expediente del ahora occiso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Siempre hay una habitación vacía, nunca dos: cuando alguien muere o se muda, el cuarto es remozado y cerrado con llave, pero de inmediato es abierto el que estuvo en clausura: cada que alguien parte, alguien nuevo llega; inexorablemente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Todas las recámaras están amuebladas de manera providencial (¿o es que los inquilinos están providencialmente amoldados a ellas?), de manera que cuando alguien llega a habitarlas, no&amp;nbsp;siente la falta o sobra de nada: nunca se ha sufrido aquí el tráfago de una mudanza. Quien llega con una maleta, con esa misma se va; acaso con dos, tratándose en esos casos de gente afecta a los libros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si&amp;nbsp;alguien requiriera excepcionalmente de más espacio, sea porque no quiere perturbar a los demás con sus actividades o por otra razón, el sótano es espacioso y bien ventilado; mamparas que no llegan al techo, para que circulen el aire y la luz, lo dividen en cubículos provistos de puerta, cerradura y moblaje; cuál con anaqueles, cuál con libreros, silla y mesa; aquél del todo vacío salvo por un arcón o percha, pero cada uno –también de manera providencial– adecuado al gusto y necesidad de su usuario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nadie que esté a cargo de esta casa y sus inquilinos los ha dejado sin&amp;nbsp;antes preparar un&amp;nbsp;sucesor que los atienda con la misma precisión y sigilo de siempre. Igual que han muerto inquilinos, también de tiempo en tiempo algún casero es víctima de la locura, pero ninguno ha sido llevado al sanatorio, o descolgado de una viga, que no heredara primero sus valiosos archivos y costumbres a alguien de fiar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Algunos de estos desventurados viven aún. Aunque varios han vuelto al mundo, la vista o el mero recuerdo de la casa los llena de ansiedad, y no faltan quienes en su delirio afirman que ese lugar es ajeno al mundo de los vivos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mientras tanto, siempre se ve luz en alguna ventana; con regularidad cronométrica se repiten a diario los mismos sonidos de puertas que abren y cierran con recato, las mismas entradas y salidas de personas anónimas; se perciben los mismos olores que acompañan el borbotear y chirriar de la cocina.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: right; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Del cuaderno de originales, marzo&amp;nbsp;25 de&amp;nbsp;2002.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-2065691065108987565?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/2065691065108987565/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=2065691065108987565&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2065691065108987565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2065691065108987565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/12/la-casa.html' title='La casa'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-625167304501512027</id><published>2011-12-01T00:00:00.072-06:00</published><updated>2011-12-01T17:45:14.350-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Misiva desde El Grado Cero</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Amigos, enemigos y mirones me han criticado acre y contundentemente desde hace diez años por dedicar más energía a educar niños en fin de semana o a presentar decorosamente el discurso de alguien más, que a mi propia producción literaria. A todos ellos les digo: ahora es el tiempo de construir mi mundo deseado con hechos; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;volveré a hacerlo con palabras &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;cuando me falten las fuerzas para actuar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A los hermanos que me vieron nacer a la Palabra &lt;br /&gt;y me acompañaron en mi nacimiento a los hechos.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;De los 15 a los 27 escribí y leí hasta por los codos; tuvo su tiempo la producción febril, y en ella agoté alma, cuerpo y mente. Quien diga que ése fue &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2009/09/literatos.html" target="_blank"&gt;un periodo estéril&lt;/a&gt;, lea primero los tres o cuatro monumentos a esa edad que dejé en el camino:&amp;nbsp; mi &lt;i&gt;opera prima, &lt;/i&gt;el poemario &lt;a href="http://tlahtopil.net63.net/schriftung/tras_los_ojos.pdf" target="_blank"&gt;&lt;i&gt;Tras los ojos &lt;/i&gt;&lt;/a&gt;(1997), que resiste la crítica mejor que muchas obras maduras de algunos colegas más dedicados; la noveleta &lt;a href="http://tlahtopil.net63.net/schriftung/soliloquios_por_combatir.pdf" target="_blank"&gt;&lt;i&gt;Soliloquios por combatir&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; (1998), cuya existencia es más real que la obra maestra nunca escrita de muchos; el poemario &lt;a href="http://tlahtopil.net63.net/schriftung/variaciones_de_la_semilla.pdf" target="_blank"&gt;&lt;i&gt;(Tres) Variaciones de la semilla&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; (2000) que llegó a más lectores reales que a críticos o criticones, a pesar de ser una edición artesanal; la columna &lt;a href="http://tlahtopil.net63.net/schriftung/el_diario_mundo.pdf" target="_blank"&gt;«(Papeles de) El Diario Mundo»&lt;/a&gt;, que mantuve con pura buena fe de 1998 a 2002, además de una cantidad bastante decorosa de publicaciones sueltas, creativas o de análisis literario, en medios de interés general y especializados. &lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mi vocación literaria está incólume. Publicar o dejar de hacerlo; producir o dejar que la péñola se seque, no es asunto de &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2009/10/la-creacion-de-la-memoria.html" target="_blank"&gt;vocación&lt;/a&gt;, sino de enfoque y de discernimiento. De enfoque, porque en algún momento el muchacho mira más allá de su nariz y descubre el libro abierto; luego ve más allá del libro, y descubre la hoja en blanco. Yo soy de los que miraron más allá de la hoja en blanco, y descubrí que el mundo necesita más acción directa para materializar ideas simplemente hermosas, que propalar ideas exquisitas pero intrascendentes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tardé algunos años en pasar del concepto del Grado Cero a  su aplicación, como bien pueden recordar &lt;a href="http://dootri.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Carlos&lt;/a&gt;, &lt;a href="https://www.facebook.com/ciempies" target="_blank"&gt;Eloy&lt;/a&gt;, Alex, Geo o  &lt;a href="http://victormanuelpazarin.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Víctor&lt;/a&gt;, además de los Gansos Itinerantes que por algún tiempo  fuimos (&lt;a href="https://www.facebook.com/jamesdylan" target="_blank"&gt;Jaime&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://luda76.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Arlette&lt;/a&gt;, &lt;a href="https://www.facebook.com/profile.php?id=666320977" target="_blank"&gt;Octavio&lt;/a&gt;, Alfredo, María, Elsa...). Pero un día el cuaderno de  originales me resultó tan insípido, que durante años no supe dónde se extravió.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y es asunto de discernimiento, porque un día se vuelve insostenible trabajar a destajo en la Palabra, en «producir» arte, porque las tripas gruñen de hambre, y el nene llora de hambre, y uno cae en la cuenta de que toda esa estética es &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2007/11/aggelogos-rostropovich-y-la-sopa.html" target="_blank"&gt;muy baja en proteínas&lt;/a&gt;. Honestamente, prefiero recibir un salario digno como &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2010/04/que-dano-hace-la-falsa-modestia.html" target="_blank"&gt;corre(da)ctor&lt;/a&gt;, guionista, &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2008/04/presentacin-de-textos-litrgicos.html" target="_blank"&gt;editor&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;copywriter&lt;/i&gt; o diseñador editorial, presentando dignamente un mensaje que merece ser conocido, aunque no sea mío ni sea poesía, que recibir muchos aplausos y un microsueldo como profesor de literatura... En algún momento &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;se debe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; optar entre la esperanza de que mágicamente cambie &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2010/08/el-estado-de-comodidad-la-batalla-iii.html" target="_blank"&gt;el &lt;i&gt;statu quo &lt;/i&gt;&lt;/a&gt;y la profesión literaria reciba un sueldo digno, o bien resignarse a que eso es puro sueño de opio y ejercitar el músculo creativo en menesteres menos excelsos pero más compatibles con la corporalidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mencioné a toro pasado el Grado Cero. Esto tiene qué ver con el asunto del enfoque, y en mi caso es fundamental. Dijo alguna vez el señor R. Barthes —y lo puso por escrito— que algunos autores terminan prefiriendo &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2010/09/la-revolucion-interior.html" target="_blank"&gt;escribir en la realidad con hechos&lt;/a&gt;, que en el papel con palabras. Ese punto lo llamó ‘El Grado Cero de la Escritura’: cuando la producción autográfica se reduce a cero, pero la persona obtiene su plenificación existencial creando, o luchando por obtener, su mundo real-social deseado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La &lt;i&gt;escritura &lt;/i&gt;es solitaria y, para algunos, solipsista: el lector, destinatario o interlocutor, termina importándoles un pito, mientras tengan el sustento asegurado y una corte de aduladores que les impida ver la fealdad que espera allá afuera (y de sus propios textos). La &lt;i&gt;obra &lt;/i&gt;es comunitaria, social, se propone levantar a los hombres del barro en que están sumidos, o al menos redimir ese barro en ladrillos útiles para los hombres. Y la obra no es necesariamente escrita. La obra incide en el mundo, preñándolo de ese ideal de vida mejor, trascendete, sublime, que alienta en todo ser realmente humano, y —se supone— de mejor manera en el artista.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así que llevo diez años empeñado en el Grado Cero. A veces me sobran &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2007/11/buenas-tardes-buenas-noches-buenos-das.html" target="_blank"&gt;unos minutillos&lt;/a&gt; para descansar, o si me pega la gana, para escribir, como en este momento. He estado —figurativamente— haciendo, cociendo y cargando ladrillos para que otros se construyan con ellos &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/04/el-siguiente-nivel.html" target="_blank"&gt;un muro o un techo mejor&lt;/a&gt;; sacando chiquillos del lodo y enseñándolos a caminar sin que azoten en el suelo cada que tropiezan, con &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/03/de-la-fuerza-y-la-virtud.html" target="_blank"&gt;la frente alta&lt;/a&gt;, hablando con palabra clara y escuchando la belleza sutil que se esconde bajo el ruido mundanal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Bien lo dije, cuando escribí el último renglón de &lt;i&gt;Soliloquios:&lt;/i&gt; «Basta con construir... Es el tiempo». Todavía es ese tiempo. Me quedé sin literatura qué &lt;i&gt;decir&lt;/i&gt; luego de esos tres libros; sólo me quedaron ansias de &lt;i&gt;hacer,&lt;/i&gt; de actuar, y hasta que ésas queden satisfechas, o de plano mis brazos no puedan ayudar a un prójimo más, &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2010/10/no-volvere.html" target="_blank"&gt;no volveré &lt;/a&gt;a cebar la pluma fuente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-625167304501512027?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/625167304501512027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=625167304501512027&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/625167304501512027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/625167304501512027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/12/misiva-desde-el-grado-cero.html' title='Misiva desde El Grado Cero'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-8585481674499548463</id><published>2011-11-17T21:44:00.001-06:00</published><updated>2011-11-26T13:17:59.670-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>El país que anhelaron tus tatarabuelos</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Durante el siglo&amp;nbsp;xx, el de nuestros bisabuelos y tatarabuelos, hubo más guerras en el mundo que en toda la historia antes de él. Una de las más largas y sangrientas ocurrió en nuestro país: la Revolución Mexicana. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.pentazonajalisco.org/Penta/images/stories/EMZ/Pagina/11.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="192" src="http://www.pentazonajalisco.org/Penta/images/stories/EMZ/Pagina/11.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Este 20&amp;nbsp;de&amp;nbsp;Noviembre conmemoramos un&amp;nbsp;siglo y un&amp;nbsp;año de su inicio. Lo que debió ser una breve lucha por el respeto a la voz del pueblo y el derecho a elegir sus gobernantes, muy pronto se convirtió en una guerra civil que asoló todo el territorio nacional, en la que obreros y campesinos defendían su dignidad y patrimonio, mientras los ideólogos luchaban por un ideal de país y, los caudillos, utilizaban a todos en su lucha personal para apoderarse de México.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En esa guerra, que duró once&amp;nbsp;años y en algunas zonas se extendió todavía más, murió una tercera parte de los mexicanos, defendiendo su derecho a tener un trabajo digno, o bien, una parcela para cultivar el sustento de su familia; el derecho a elegir sus gobernantes, y el respeto a la ley.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Gracias a la Revolución, se crearon las leyes, instituciones y carácter del México moderno. Algunas de sus conquistas han perdido vigencia, pero todavía sentimos sus efectos en la política y la cultura; otras, como la educación y salud gratuitas para todos, aún son ejemplo para otros países.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Muchos de sus logros, sin embargo, se quedaron en palabras: promesas y leyes que nunca se cumplieron, que se cumplían sólo en apariencia o en beneficio de pocos.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Entonces, ¿por qué celebramos? Celebramos porque nuestros antepasados fundaron, con su sangre y sufrimiento, las bases de un país moderno, justo y democrático, donde todos gocemos de los derechos básicos y universales.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Durante décadas esto se volvió imposible, pero hoy nada nos impide cumplir esos anhelos que tanto costaron. Ten presente el Punto 37 de nuestro Ideario: «Si tus ancestros te legaron tradición de gloria y honra, deber tuyo es corresponder en demasía a que ni una ni otra se acaben ni se manchen; empero, si te legaron miseria y ruina, deber tuyo es realizar lo que ellos no pudieron, más la parte que a ti te corresponde».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Léelo como se publicó en los órganos informativos del &lt;a href="http://www.pentazonajalisco.org/"&gt;PDMU XV Zona Jalisco&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-8585481674499548463?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/8585481674499548463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=8585481674499548463&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8585481674499548463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/8585481674499548463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/11/el-pais-que-anhelaron-tus-tatarabuelos.html' title='El país que anhelaron tus tatarabuelos'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3105805799756646976</id><published>2011-11-07T08:55:00.000-06:00</published><updated>2011-11-07T08:55:15.063-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><title type='text'>Por la Patria</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Derrotado casi, sitiado en mi última barricada, me pregunto dónde está el heroísmo, para qué dar a esta batalla deshonrosa un poco de dignidad, aunque sea en el último instante... &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;Los pocos hombres que me quedan, y yo mismo, resistiremos hasta la penúltima bala: la postrera está en los bolsillos; será para nuestros propios cuerpos. Acordamos que no se sumará a la deshonra de esta guerra la de ser hechos prisioneros. Ya incineramos todo papel e insignia que revele al enemigo nuestra identidad: cuando por fin tome la barricada, encontrará que estuvo combatiendo fantasmas; los últimos de ellos, nosotros, perfectamente alineados, con un tiro en la cabeza y el arma empuñada.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero todavía me pregunto dónde está el heroísmo. No es ésta la manera en que quería llegar al final, aun a sabiendas que esta guerra era una empresa ridícula, perdida desde el principio, y que a falta de sensatez y dignidad entre los superiores, a nadie más que nosotros, a las tropas que enfrentaríamos el fuego y la humillación, correspondía imponer el decoro, por nosotros mismos y por la Patria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nuestra decisión no es original. La tomamos de los subversivos que combatimos y aniquilamos hace algunos años al toque de a degüello, aunque oficialmente las órdenes eran otras. Cada que tomábamos una plaza era imposible hacer escarmiento ejemplar –como ordenaban los sobres sellados– con los sobrevivientes, porque nunca hubo sobrevivientes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahí es donde aprendimos la dignidad, porque ésa no se nos enseñó en los cuarteles, sólo la obediencia, y se nos instruyó tan bien en ella, que algunos llegaron a torturar cadáveres para que la orden no quedara sin cumplir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y es por ella misma, la obediencia, que emprendimos esta guerra, sin que nadie dijera algo más que «sí, señor», aunque muchos lo hiciéramos con ese temblor de voz usado para decir a los superiores que sus órdenes son una estupidez, y que seguramente ellos mismos emplearon ante la Comandancia Suprema.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Como quiera que sea, ya escuchamos claramente el sonido singular de cada bota y cada arma de la tropa enemiga: así de cerca está. Uno a uno, mis hombres dan el grito convenido, «por la Patria y por mi gente», hacen sonar el cerrojo al cargar la última bala, toman su lugar en la formación y jalan el gatillo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuento cada grito y cada detonación: acordamos que yo tomaría mi lugar cuando sólo quedáramos tres, para sacrificarnos a la vista del enemigo. No por protagonismo, porque nadie conocerá nuestros nombres, sino para rescatar nuestra dignidad ante los vencedores y la Comandancia Suprema, como en su tiempo hicieron los rebeldes con nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;...No es ésta la manera como yo esperaba terminar; fue una decisión absurda, aunque en esta situación es la más digna. Mi pregunta sigue siendo dónde está el heroísmo: si aquí, cuando ya hurgo en el bolsillo, o cuando era tiempo de desertar, o de formar una guerrilla que en verdad lastimara al enemigo; o en haber evitado la guerra. Pero siempre tuve dos grandes defectos como militar: pedir opinión a la tropa de todo para ejecutar las órdenes según el parecer de la mayoría, y un gusto enorme por el espectáculo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo primero me impidió ascender más en la jerarquía, por eso mi voz no contó al decidir sobre esta guerra; lo segundo estuvo siempre al servicio de la Comandancia Suprema, incluso ahora, y la dejé usar de mi tropa para que sus pocos y menores logros parecieran esplendentes y sonoros triunfos de la Patria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahora, ese afecto por la pirotecnia y la democracia que contagié a mis hombres nos tiene, absurdamente, en formación reglamentaria, muertos ya o a punto de morir, en un sacrificio que quizás ni la Patria merece, pues no queda Patria ya, destruida y mancillada desde hace tiempo por nuestra propia necedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: right; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Del cuaderno de originales, marzo 21 de 2005.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3105805799756646976?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3105805799756646976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3105805799756646976&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3105805799756646976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3105805799756646976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/11/por-la-patria.html' title='Por la Patria'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4902868164917665668</id><published>2011-10-31T10:49:00.003-06:00</published><updated>2012-02-16T19:47:51.740-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>La tentación del activismo (tan obvio iii)</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Típica conversación entre miembros de dos organizaciones juveniles, queriendo a cuál más sentirse superior: «–Nosotros vamos de campamento a cada rato. –Nosotros también. –Nosotros plantamos arbolitos. –Nosotros los cuidamos cuando ustedes se van. –Nosotros escalamos y hacemos &lt;i&gt;rappel.&lt;/i&gt; –Nosotros lo hacemos con armas. –Nosotros pedimos dinero para la Cruz. –Nosotros nunca pedimos: nosotros damos. –Hacemos artesanías. –Practicamos artes marciales. –Hacemos nudos. –Hacemos tiro al blanco...» ¿Quién de los dos es mejor? Ambos... y ninguno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;A los colegas de la Segunda Promoción del Curso de Instructores, Región Águila Bicéfala.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-left: 33%; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«Si trabajas para aumentar el bienestar de tu pueblo, de tu casa, de tus hermanos, principiando por hacer de ti un ser más valioso cada día, en cierta forma estarás cooperando para el bien de todos» (Mensaje al PDMU Menor, 32).&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«¿Qué pasa con el hombre que no tenga las cualidades: trabajo, amor, pensamiento? Sin el trabajo es un parásito. Sin el amor es un autómata. Sin el pensamiento es un animal» (Manual de Conocimientos Mínimos del PDMU, 545).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Gusp_c1PzLQ/Tz2xlelBYpI/AAAAAAAAARg/v1CGmDmp8fM/s1600/265144_2031712322835_1544942744_32140897_6930843_n.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/-Gusp_c1PzLQ/Tz2xlelBYpI/AAAAAAAAARg/v1CGmDmp8fM/s200/265144_2031712322835_1544942744_32140897_6930843_n.jpg" width="182" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Los dos chicos del ejemplo desconocen quizá que esa batería de actividades tiene un propósito aún más elevado que «saber hacer» todas esas cosas que el joven promedio ni se imagina. Es sólo el medio para imbuir en sus mentes y sus almas los valores supremos del amor a la Patria y al prójimo, el trabajo y la cooperación; el respeto a la autoridad y la naturaleza; la defensa de la familia y el desvalido. Tú, instructor, ¿estás consciente de ello?&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Este artículo no está dirigido primeramente al Activo del Menor, sino a sus cuadros de mando, instructores y padres de familia. Porque de pronto olvidamos para qué estamos aquí y nos entrampamos en rivalidades y competencias sin recordar su sentido, como los mismos niños y adolescentes a nuestro cuidado. No se diga, como en el ejemplo del principio, cuando se trata de dos Unidades o instituciones diferentes.&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Hoy les pido que recordemos: ¿cuál es la finalidad suprema del Pentathlón? ¿Que todos trepen a pulso una cuerda de diez metros? ¿Que todos asistan mínimo a &lt;i&gt;n&lt;/i&gt; campamentos o desfiles; que asciendan &lt;i&gt;n&lt;/i&gt; veces el Nevado o desciendan Chontacuatlán? ¿Eso en qué nos diferenciaría de otras instituciones? ¿Cómo daría esencia a nuestro uniforme e insignias? Qué pobre sería una institución que se conforme con eso, y más pobres de miras los padres y muchachos que se contenten con tan poco.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Lo dijo fuerte y claro nuestro Fundador y Primer Comandante: «Una institución para enseñar a marchar, esto nunca podrá ser el Pentathlón... Un lugar en donde van a practicar determinados juegos... y reciben alguna que otra recomendación para que se porten bien, esto tampoco es el Pentathlón... El Pentathlón va más allá. La palabra ‘atleta’ quiere decir “combatiente”... ¿Para combatir a quien, con qué y a qué cosa? Combatiente en todos los órdenes de la vida».&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;La Finalidad Suprema del Pentathlón, dice el Código Fundamental, es «La Grandeza de la Patria»&amp;nbsp;(Art.&amp;nbsp;1). Para eso combatimos, no más, no menos. Y lo hacemos desarrollando en cada individuo los Aspectos Espiritual, Intelectual, Corporal y Material&amp;nbsp;(Art.&amp;nbsp;2): buscamos nuestra formación integral, apoyados en la disciplina militar. Esto es particularmente importante para la instrucción de los niños y adolescentes que conforman el Grupo Menor, pues están en las edades que permiten moldearlos (redundemos) integralmente, con apoyo de, y como complemento a, su formación familiar y escolar.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Como organización juvenil ponemos nuestra mira mucho más lejos y más alto que alcanzar cierta eficiencia y eficacia en las actividades y aptitudes físicas; más allá de los méritos intelectuales o escolares, de «ser bueno» en una competencia o en general. Nuestro compromiso es construirnos como mejores personas cada día, pues siendo un mejor mexicano, contribuyo a tener una Patria mejor.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-hDlmkCLGo1Q/TqdT5Ml-A5I/AAAAAAAAAL4/DNTi3ywqXAI/s1600/Menor+XVZ+thmb.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-hDlmkCLGo1Q/TqdT5Ml-A5I/AAAAAAAAAL4/DNTi3ywqXAI/s200/Menor+XVZ+thmb.png" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Por eso la insignia del Grupo Menor consta de dos palas cruzadas: simbolizan, por una parte, el trabajo constructivo y creciente en la autoformación a que se comprometen el niño y adolescente; por la otra, la actitud de servicio a su prójimo mediante la cooperación. Nos enseñaron nuestros viejos instructores que una pala significa ‘limpiar’ y la otra ‘construir’, lo cual también es muy válido y hermoso como metáfora del combate cotidiano e incesante a que se ha comprometido nuestro elemento o nuestro hijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Por encima de las palas –recordemos– está el Águila Bicéfala, y sobre el pecho del Águila, el escusón con los colores de nuestra Bandera: el elemento del Menor no trabaja y construye (las&amp;nbsp;armas) sólo porque sí, sino dentro de la ideología y método del Pentathlón (el&amp;nbsp;Águila), y lo hace con una meta suprema: por amor a su Patria (el&amp;nbsp;escusón), que es una realidad espiritual y material. Lo importante no es ganar muchas Convenciones ni competencias federadas; apabullar a los chicos de otra institución u otra Zona en transmisiones o carrera campo traviesa. Las actividades son buenas para su cuerpo y su mente, pero también deben encaminarse al mejoramiento de su espíritu y su entorno material.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;El activismo –hacer por hacer, competir por competir, marchar por... cumplir– es una trampa muy fea; ensucia nuestra Finalidad Suprema y termina por decepcionar al chico igual que a sus padres y a nosotros, sus instructores. Pongamos a nuestros programas de instrucción semanal el amor necesario para encauzar todas las actividades a fines más elevados que los aparentes, y aclararlos al personal para que pueda colaborar conscientemente en alcanzarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt; Léelo como se publicó en los órganos informativos del &lt;a href="http://www.pentazonajalisco.org/"&gt;PDMU XV Zona Jalisco&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4902868164917665668?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4902868164917665668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4902868164917665668&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4902868164917665668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4902868164917665668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/10/la-tentacion-del-activismo-tan-obvio.html' title='La tentación del activismo (tan obvio iii)'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Gusp_c1PzLQ/Tz2xlelBYpI/AAAAAAAAARg/v1CGmDmp8fM/s72-c/265144_2031712322835_1544942744_32140897_6930843_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-542774540061587407</id><published>2011-10-21T17:23:00.002-05:00</published><updated>2011-10-25T19:53:46.176-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>O Andaime</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De cuantos lo dijeron antes, ¿quién como dom Fernando Pessoa?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;O tempo que eu hei sonhado&lt;br /&gt;Quantos anos foi de vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, quanto do meu passado&lt;br /&gt;Foi só a vida mentida&lt;br /&gt;De um futuro imaginado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aqui à beira do rio&lt;br /&gt;Sossego sem ter razão.&lt;br /&gt;Este seu correr vazio&lt;br /&gt;Figura, anônimo e frio,&lt;br /&gt;A vida vivida em vão.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ’sp’rança que pouco alcança!&lt;br /&gt;Que desejo vale o ensejo?&lt;br /&gt;E uma bola de criança&lt;br /&gt;Sobe mais que a minha ’sp’rança,&lt;br /&gt;Rola mais que o meu desejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ondas do rio, tão leves&lt;br /&gt;Que não sois ondas sequer,&lt;br /&gt;Horas, dias, anos, breves&lt;br /&gt;Passam –verduras ou neves&lt;br /&gt;Que o mesmo sol faz morrer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastei tudo que não tinha.&lt;br /&gt;Sou mais velho do que sou.&lt;br /&gt;A ilusão, que me mantinha,&lt;br /&gt;Só no palco era rainha:&lt;br /&gt;Despiu-se, e o reino acabou.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leve som das águas lentas,&lt;br /&gt;Gulosas da margen ida,&lt;br /&gt;Que lembranças sonolentas&lt;br /&gt;De esperanças nevoentas!&lt;br /&gt;Que sonhos o sonho e a vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que fiz de mim? Encontrei-me&lt;br /&gt;Quando estava já perdido.&lt;br /&gt;Impaciente deixei-me&lt;br /&gt;Como a um louco que teime&lt;br /&gt;No que lhe foi desmentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Som morto das águas mansas&lt;br /&gt;Que correm por ter que ser,&lt;br /&gt;Leva não só as lembranças,&lt;br /&gt;Mas as mortas esperanças –&lt;br /&gt;Mortas, porque hão de morrer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sou já o morto futuro.&lt;br /&gt;Só um sonho me liga a mim –&lt;br /&gt;O sonho atrasado e obscuro&lt;br /&gt;Do que eu devera ser –muro&lt;br /&gt;Do meu deserto jardim.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ondas passadas, levai-me&lt;br /&gt;Para o olvido do mar!&lt;br /&gt;Ao que não serei legai-me,&lt;br /&gt;Que cerquei com um andaime&lt;br /&gt;A casa por fabricar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tomado de C&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;ERVANTES&lt;/span&gt;, Francisco (compilador): &lt;i&gt;Fernando Pessoa - Drama en gente. Antología.&lt;/i&gt; FCE, México 2000. pp. 70-74.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div ;,serif;="" left;="" new="" roman="" text-align:="" times=""&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-542774540061587407?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/542774540061587407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=542774540061587407&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/542774540061587407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/542774540061587407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/10/o-andaime.html' title='O Andaime'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4423421966268686392</id><published>2011-10-16T23:18:00.000-05:00</published><updated>2011-10-16T23:18:58.962-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>Inicia el Reclutamiento Hormiga</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El área de influencia de la Unidad Cadete Francisco Márquez es cada vez más amplia y, en términos sociales, diversa. Esto ha planteado desde el principio un reto peculiar para el reclutamiento, que hemos afrontado con&amp;nbsp;creatividad y con&amp;nbsp;el optimismo que da contribuir a la Grandeza de la Patria. En esta ocasión, iniciamos un nuevo proyecto que se propone atender las necesidades específicas de cada comunidad donde queremos incrementar nuestra presencia. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Contexto&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando iniciaron nuestras actividades en agosto&amp;nbsp;2008, siendo un Destacamento del 8º&amp;nbsp;Batallón Juan Escutia, básicamente debíamos dirigir nuestro mensaje a una comunidad creciente pero bastante homogénea de jóvenes profesionistas que, con sus hijos pequeños, comenzaban a ocupar los nuevos fraccionamientos Miraflores, Olivos&amp;nbsp;I, II y Residencial, situados entre los ex pueblos de San&amp;nbsp;Sebastianito, Santa&amp;nbsp;María Tequepexpan y Toluquilla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A un año de iniciar, cuando estaba por erigirse nuestro grupo como la 9ª&amp;nbsp;Unidad Cadete Francisco Márquez, ya recibíamos peticiones de acudir a los fraccionamientos más antiguos: Parques de Santa&amp;nbsp;María, Paseos del Prado y Haciendas del Real, caracterizados por la predominancia de jóvenes y adolescentes subempleados o desempleados, con poco estímulo para superarse y una fuerte presencia de agrupaciones espontáneas de carácter pandilleril, a quienes debíamos ofrecer una manera constructiva y positiva de construir su futuro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xv77Ls7mZFg/TpjKvHqQtkI/AAAAAAAAALw/pTp82z5qfEA/s1600/20111014+croquis.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-xv77Ls7mZFg/TpjKvHqQtkI/AAAAAAAAALw/pTp82z5qfEA/s320/20111014+croquis.png" width="247" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Hoy, vivimos un estrechamiento de lazos entre el PDMU, las autoridades civiles y religiosas, además de un auge comercial y poblacional tremendo propiciado por la inauguración del supermercado en el centro geográfico de la zona, así como de los fraccionamientos Privada Los&amp;nbsp;Olivos y Amaneceres, que atrae gente aún más numerosa y diversa.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Esto ha determinando que, a más de incrementarse las necesidades habituales de reclutamiento, se nos llame a atender los niños y jóvenes de los antiguos pueblos de San&amp;nbsp;Sebastianito y Toluquilla, que al transformarse en colonias de la metrópoli, sufren una acelerada transformación de su&amp;nbsp;esencia sociológica, demandando el apoyo de instituciones como la nuestra para la preservación de sus valores y con una oferta positiva que llene las aspiraciones de las nuevas generaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Nuestro reto&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al conjuntar los intereses de organizaciones vecinales y autoridades con los nuestros, pensando en el bien de muchachos con extracciones sociales tan diversas, vemos que la primera urgencia para los pentathletas, como mexicanos comprometidos con la grandeza de nuestro pueblo, es constituirnos en puente de fraternidad y cooperación entre las diversas comunidades, que permita abatir los recelos y rivalidades que ya&amp;nbsp;afectan sensiblemente las relaciones humanas en la zona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Este puente lo formaremos difundiendo un lenguaje común entre los muchachos de toda colonia y fraccionamiento a nuestro alcance: el del Ideario y el Pentálogo. Mediante una plataforma de acción: los Cuatro Aspectos o Finalidades que dicta el Artículo&amp;nbsp;2 de nuestro Código Fundamental, a saber, Espiritual, Intelectual, Corporal y Material. Con el método que nos caracteriza: el militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La estrategia&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos llamado a nuestro plan de acción «Reclutamiento Hormiga» porque, como las hormigas «marabunta» de la Amazonia, llegaremos a cada comunidad y haremos presencia en ella, dejando al cabo de un mes un Oficial o Clase encargado de consolidar un pelotón varonil y uno&amp;nbsp;femenino para la Escuela de Reclutas.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Mes con mes, trabajaremos con el grueso del Activo de la Unidad en un fraccionamiento o colonia (antes pueblo) distinto, con miras a llegar a las Graduaciones de junio&amp;nbsp;2012 con un conglomerado de jóvenes y señoritas hermanados por el Pentathlón, por encima de sus extracciones territoriales o culturales, que consoliden el entramado social entre las comunidades al Sur del Anillo Periférico.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;La sede, en el Centro de Desarrollo Comunitario Los&amp;nbsp;Olivos del DIF&amp;nbsp;Municipal, se mantendrá activa en los horarios de instrucción habituales, bajo el mando de mi Sto.&amp;nbsp;2º&amp;nbsp;Ricardo Dávalos, con el apoyo de mi Cabo&amp;nbsp;Fem.&amp;nbsp;Bibiana Gutiérrez.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;El Reclutamiento Hormiga inició con el mes de octubre, simultáneamente en dos&amp;nbsp;localidades: en el fraccionamiento Haciendas del&amp;nbsp;Real y en Parques de Santa María-Palmiras. El primero, quedará bajo el mando y responsabilidad de mi Cabo&amp;nbsp;Armando Cortés, con el apoyo de mi Cabo&amp;nbsp;Fem.&amp;nbsp;Daniela Macías; el segundo, bajo el mando de mi Subof.&amp;nbsp;César Izguerra, apoyado por mi Sto. 2º Men.&amp;nbsp;Francisco Javier Castillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Próximamente, mi Sto. 2º HCM-Cab.&amp;nbsp;Hassem Velarde se hará cargo del reclutamiento en La&amp;nbsp;Noria, apoyado por mi Cabo&amp;nbsp;Fem.&amp;nbsp;Lourdes Velázquez.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Además de los Clases y Oficiales encuadrados en la 9ª Unidad, hemos cifrado el éxito de nuestra estrategia en la colaboración voluntaria y espontánea de numerosos Egresados, quienes participan este proyecto como parte de sus méritos de reingreso.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Mientras evoluciona el reclutamiento en las primeras localidades, iremos evaluando el carácter y perfil de estos Clases y Oficiales para ponerlos a cargo de Toluquilla, San&amp;nbsp;Sebastianito, López&amp;nbsp;Cotilla, Santa&amp;nbsp;María Tequepexpan y Paseos del Prado, además otras comunidades donde seamos invitados y tengamos personal para atenderlas.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Con estas acciones, confiamos a mediados de 2012 pasaremos de ser una de las Unidades pequeñas, a una que rebase las metas del Plan Estratégico 2010-2015, con activo credencializado superior a una Compañía orgánica, y sumando suficiente Cadetería a inicios de&amp;nbsp;2013 para contar con Cuerpos Especiales y Equipos de Competencia permanentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Léelo como se publicó en los órganos informativos del &lt;a href="http://www.pentazonajalisco.org/"&gt;PDMU XV Zona Jalisco&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4423421966268686392?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4423421966268686392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4423421966268686392&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4423421966268686392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4423421966268686392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/10/inicia-el-reclutamiento-hormiga.html' title='Inicia el Reclutamiento Hormiga'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xv77Ls7mZFg/TpjKvHqQtkI/AAAAAAAAALw/pTp82z5qfEA/s72-c/20111014+croquis.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5591093450809143077</id><published>2011-09-29T00:00:00.005-05:00</published><updated>2011-10-16T23:18:34.601-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>Tú también puedes ser un «niño héroe»</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El 13 de septiembre, recordamos en México a seis jóvenes que, sin más obligación que la de su propio honor, eligieron dar la vida por... ¡su escuela! ¿O fue por algo más? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ya cerca el ejército estadounidense, los Niños Héroes de la Defensa de Chapultepec, simples estudiantes del Colegio Militar, estaban conscientes de que era imposible ganar esa batalla. Pero eligieron luchar junto a los soldados en vez de volver a sus casas, como se había ordenado a todos los jóvenes que estudiaban ahí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Era el 13 de septiembre de 1847 y la fecha quedó grabada en la historia nacional, no por la «inutilidad» de su sacrificio, sino por la generosidad con que estos seis Cadetes ofrecieron sus cortas vidas y pocas fuerzas, además que lo hicieron con un objetivo mucho más grade que el aparente: el Castillo de Chapultepec no era sólo el edificio donde vivían y estudiaban: en ese momento era el último obstáculo impedía a los invasores llegar a la capital de la Nación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tres días después de la Batalla de Chapultepec, se vivió en México el Día de la Independencia más triste que jamás hayamos tenido: con una bandera extranjera ondeando en lo alto del Palacio Nacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Siempre hay niños héroes&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La historia registra con gran cariño a los niños y jóvenes que entregan su vida por una causa grande. La humanidad, tan insensible ya a las tragedias de los pueblos y el dolor de los individuos, todavía es capaz de sorprenderse cuando alguien de pocos años entrega lo más valioso que tiene por algo que quizás no alcance a comprender. A la humanidad egoísta de hoy le sorprende que un niño tenga la generosidad necesaria para donar su propia vida en beneficio de alguien más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Cada siglo de la historia universal registra ejemplos de niños y jóvenes que arriesgan o hasta entregan su vida. Y como ellos, hay miles o millones de personas de tu misma edad cuyo nombre nadie ha registrado, que arriesgan todo por defender una idea o una creencia; por salvar la vida de alguien más. Son ejemplos perfectos de lo que enseña el Punto Nº 14 del Mensaje al Menor: «Existes para la vida, y aunque tengas que morir, con tu vida o con tu muerte ayudarás a vivir a los demás».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;No es indispensable morir&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto Nº 27 de nuestro Ideario enseña: «Si te entusiasma morir como héroe, considera que la Patria, más que muertes, necesita vidas victoriosas»... No es requisito morir joven para ser un héroe; de hecho, ésa puede ser la manera menos meritoria de servir a tu Patria y a tu prójimo. &lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Si sumas las pequeñas batallas contra la comodidad, la soberbia y el egoísmo; los pequeños sacrificios que sumas cada día para mejorar tu propia vida y la de quienes te rodean, verás que cuestan más energía, exigen más lealtad y perseverancia, que el único sacrificio de «morir en el intento». Recuerda siempre: «Mis actos positivos más insignificantes, aunados a los de millones de mexicanos, harán una Patria mejor» (Conocimientos Mínimos, 528).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Modelos de vida pentathlónica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen muchas razones para que los Niños Héroes sean los principales modelos de los niños y jóvenes pentathletas: eran Cadetes, como lo somos nosotros; es decir, estudiantes de vida militar. También eran muy jóvenes; tenían un intenso deseo de servir a su Patria; un alto sentido del honor, que los convenció de defender su Institución hasta el final... Es deber nuestro seguir su ejemplo y honrar su memoria con todos los actos de nuestra vida; por ello los tenemos presentes con Guardias de Honor todos los 13 de septiembre a lo largo y ancho de México, donde quiera que exista una Unidad del Pentathlón; por eso consagramos a sus nombres nuestras Unidades y Centros de Instrucción. &lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Actividad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; ¿Cuánto sabes de los jóvenes y niños que han pasado a la historia mexicana por su heroísmo? Investiga y escribe la letra de la respuesta correcta:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es el único Niño Héroe que no murió durante la Defensa Chapultepec. Fue herido y apresado por los estadounidenses, pero no se le recuerda como héroe sino como traidor, porque como adulto apoyó a Maximiliano de Habsburgo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El primer niño héroe mexicano, llamado «El Niño Artillero». Hizo retroceder a las tropas españolas de un cañonazo durante la Batalla de Cuautla, en la Guerra de Independencia. Como premio a su hazaña, recibía 50 centavos diarios.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Era el más joven de quienes murieron en la defensa de Chapultepec, con sólo 13 años de edad, y el único nacido en Guadalajara. Su cuerpo fue encontrado junto al del nayarita Juan Escutia.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Muy joven se ganó el grado de Teniente de Artillería y destacó como ingeniero militar; murió a los 19 años defendiendo la fortificación que él mismo construyó en el cerro de Chapultepec.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ingresó cuatro días antes de la Batalla de Chapultepec, por lo que oficialmente no era alumno del Colegio Militar; sin embargo, se le considera el máximo ejemplo de heroísmo para los niños mexicanos, por defender la bandera el Castillo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; a) Juan Escutia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; b) Narciso Mendoza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; c) Juan de la Barrera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; d) Francisco Márquez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; e) Miguel Miramón&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt; [Respuestas: e, b, d, c, a]&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Léelo como se publicó en los órganos informativos del &lt;a href="http://www.pentazonajalisco.org/"&gt;PDMU XV Zona Jalisco&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5591093450809143077?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5591093450809143077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5591093450809143077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5591093450809143077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5591093450809143077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/09/tu-tambien-puedes-ser-un-nino-heroe.html' title='Tú también puedes ser un «niño héroe»'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5493175597682511932</id><published>2011-09-22T00:00:00.035-05:00</published><updated>2011-12-15T09:34:27.155-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>Tan obvio (ii): somos gente de normas</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En los códigos, manuales y reglamentos está definida la identidad de nuestra institución: su carisma, ideología, método formativo, sistema de valores... Los muchachos miden nuestra calidad moral como instructores por la severidad con que los cumplimos y hacemos cumplir. Objetar, tergiversar o ignorar en su presencia una sola letra de la normativa, causa un daño irreparable no sólo a la institución que decimos amar, sino también a esos chicos que esperan perfección de nuestro ejemplo y, por supuesto, a nuestra reputación.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: 33%; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«El principio vital de la disciplina es el deber de obediencia. Todo militar debe tener presente que tan noble es mandar como obedecer, y que mandará mejor quien mejor sepa obedecer» (SEDENA, &lt;i&gt;Reglamento General de Deberes Militares&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«La disciplina y la obediencia son tan importantes como el valor, igual para el esculta que para el soldado» (Gral. Robert Baden-Powell, &lt;i&gt;Escultismo para muchachos&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div font-size:="" x-small;"=""&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En la ocasión anterior hablamos de la esencia organizacional de nuestra labor, pero quizá no se insistió bastante en la importancia de actuar sistemática y estructuradamente, ni por qué eso es consustancial a ser una institución formativa para la niñez y la juventud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El muchacho está en plena autoconstrucción de sí mismo: su cuerpo se desarrolla de manera constante e intensa; su mente madura y acopia datos sin interrupción, construyendo una visión del mundo, de sí mismo y de la vida en comunidad, que regirá la interpretación de todos los aspectos de su vida adulta. Su alma o, si se quiere, su moral, se define con cada gesto e interacción que recibe de los demás, o que ve intercambiar a quienes percibe más maduros que él, es decir, más aptos para alcanzar el éxito personal, relacional y profesional... Ésos somos, o deberíamos ser, nosotros: sus padres, a quienes ama; sus maestros y ministros religiosos, a quienes respeta; sus instructores en la organización juvenil, a quienes –ojalá– admira y emula. Si percibe orden, coherencia y estructura en nosotros, eso emulará, así aprenderá a ser, y sobre esa base fincará su autodesarrollo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dicho de otro modo: el niño, adolescente o el joven que milita en la institución, en buena parte modela su carácter –adquiere  estructura– copiando el nuestro, pues  supone que somos aptos para triunfar en cada aspecto de la «vida real». Nuestro ejemplo como adultos es la principal fuente de inspiración para su automodelado. Como instructores, nuestro trabajo explícito, consciente e inquebrantable por contribuir a su formación física, en aptitudes, intelectual y moral, es también una aportación modélica, y de gran importancia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Entonces, ¿dónde aprende el chico a cumplir las normas con eficiencia y alegría,  sin frustrarse por cuanto acotan su libertad individual? Es decir, ¿en  dónde adquiere el sentido del deber, la virtud de la obediencia y la  actitud de servicio? En el ejemplo de su instructor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Una parte esencial del carácter o la «estructura», es la actitud ante las normas. Si sus padres o tutores creyeran que las reglas son nocivas y represivas, los chicos estarían recargados en una barda del barrio, aprendiendo de modelos más juveniles que nosotros cómo sobrevivir en la anarquía, a drogarse y matarse a golpes, o bien agazapados todas sus horas libres sobre el control de un videojuego. Pero no es así: los confiaron a nosotros para que ayudemos a «darles estructura». Eso significa «enseñarlos a respetar y cumplir las leyes».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La manera de hacerlo es imbuirlos poco a poco, pero constantemente, en las normas de nuestra organización juvenil, sean relativas a la escala suprema de valores, la disciplina y organización interna; los requisitos de afiliación, pertenencia y ascenso; a la uniformidad, a las relaciones con la gente ajena a la institución o a los miembros de otras insticuciones, o bien de competencias y de evaluación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Por qué? La normativa institucional es un «modelo a escala» de la multiplicidad e infinitud de reglamentos, leyes y códigos que sobrellevará el muchacho en el «mundo real», y según el grado de aptitud que consiga en el cumplimiento de los preceptos institucionales, podemos augurar su aptitud para vivir «civilizadamente» en la sociedad abierta, y no sólo sobrevivir o de plano sucumbir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las reglas de nuestra institución están diseñadas para que el novato las sienta casi inalcanzables, pero un adulto pueda cumplirlas sin esfuerzos sobrehumanos, aun con una militancia breve. ¿Para qué? Para que los instructores nos «veamos bien», para que seamos modelos intachables, motivemos a los niños y jóvenes a alcanzar lo que si bien parece imposible, ven por nosotros que es perfectamente viable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Qué ocurre cuando el mucho nos escucha murmurar de nuestros deberes institucionales o nos ve faltar consciente y deliberadamente al más pequeño de ellos? Damos al traste en un segundo con la confianza de los padres. Convertimos nuestro ejemplo de cumplimiento en modelo de rebeldía. Arruinamos instantáneamente la labor de muchos meses por convencer al muchacho de que cumplir las normas es la mejor actitud ante la vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5493175597682511932?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5493175597682511932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5493175597682511932&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5493175597682511932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5493175597682511932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/09/tan-obvio-ii-somos-gente-de-normas.html' title='Tan obvio (ii): somos gente de normas'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7216662521738947450</id><published>2011-08-31T22:00:00.001-05:00</published><updated>2011-10-25T19:48:55.649-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>Tan obvio, y sin embargo...</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los principios de muchas organizaciones juveniles en este país, concuerdan en varias obviedades: una, que su propósito es contribuir a la formación de los muchachos en valores y aptitudes para la vida &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;mediante un método o sistema peculiar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;; otra, que esto se hace con la disponibilidad de tiempo que tengan formandos y formadores sin descuidar sus primeros deberes; otra más, que estas instituciones están conformadas para y por... jóvenes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A Di Yei y ya saben quiénes más.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Evitemos alargar la enumeración y quedémonos con estas tres verdades de brillo meridiano, pero no tan respetadas y honradas como deberían. De hecho, es fácil adquirir la costumbre de faltar a ellas y luego extrañarse de los magros resultados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;1. Son &lt;i&gt;organizaciones&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La primera nos remite a la sistematización de los conocimientos y habilidades que se cultivan en los jóvenes o niños, así como del seguimiento –sistemático– a su asimilación; es decir, al &lt;i&gt;método &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;la ideología &lt;/i&gt;institucionales. Esto implica una forma de &lt;i&gt;disciplina, &lt;/i&gt;explícita o no –según el carisma institucional–, pero siempre esencial. Hablamos de institucionalización, de consolidación: de todo lo que cabe en el concepto ‘organización’.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Perder  de vista la naturaleza organizada de nuestra labor, a lo menos que lleva  es a generar grupúsculos de muchachos uniformados que se  hiperespecializan en una o dos actividades –invariablemente, físicas– de  la veintena que exige la institución, desconociendo en absoluto las  demás; muy seguros de ser superiores a sus coetáneos no encuadrados,  pero absolutamente incapaces de explicar por qué.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En el peor escenario, la falta de rigor en la actuación, formación y autoevaluación de algunos dirigentes e instructores, desciende hasta la base y se evidencia en el escaso respeto de sus muchachos a las reglas del grupo: horarios de entrada, salida y alimentos; sobre el uso de aparatos electrónicos; los tiempos de interacción informal o con los padres durante la instrucción; las normas de uniformidad, comportamiento en activo y en la vida cotidiana; en el índice de aprovechamiento, medido en adopción de la ideología, desarrollo de aptitudes físicas y adquisición de habilidades; en excesos de severidad o de permisividad entre compañeros... En fanatismo: cuanto más ignorantes de la esencia de la institución, los chicos tienden a hacerse intolerantes respecto de sus pares no encuadrados o, peor aún, de los afiliados a otras instituciones; a discriminar al prójimo en vez de servirlo. En pandillerismo uniformado: para la cosmovisión adolescente, es muy cómodo y natural percibir las divisas de la institución como simples marcas de identidad tribal, signos de pertenencia y de propiedad, antes que como metáforas de una aspiración trascendente que exige esfuerzos y sacrificios no sólo físicos –que los sobrelleva bastante bien–, sino materiales, intelectuales y morales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es imprescindible tener siempre a la vista el esquema formativo de la institución y cada fin de semana dar la misma importancia a las pautas ideológicas, intelectuales y actitudinales que a las físicas; mantener el seguimiento personal al aprovechamiento de todos los miembros del grupo mediante mandos medios aptos para responsabilizarse de pequeñas unidades. Y, sobre todo, enseñar con el ejemplo: de uniformidad, aseo, puntualidad, aptitud física, dedicación y cultura; en capacidad de aplicar las habilidades que cultiva la institución sobre situaciones reales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;2. Son para dar valor &lt;i&gt;al tiempo libre&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La segunda obviedad, la relativa al tiempo que dedicamos a estas actividades, es quizá la que se hace más dolorosa conforme se alarga la militancia y se asciende en la jerarquía. Todo comienza con «vamos llevando a los niños para que tengan algo productivo qué hacer durante el fin de semana» y, si no desertamos luego de unos meses, pronto hay que sacrificar espacios o tiempos dedicados a la comunidad religiosa, las amistades o la familia: para ir de campamento, al desfile, a la guardia de honor; a repartir cobijas o plantar arbolitos, y al principio está muy bien; el cura, los abuelos y las tías nos presumen, perciben que damos un valor trascendente a nuestro tiempo libre... Al paso de los meses más bien nos preguntan cuándo les dedicaremos un tiempo &lt;i&gt;a ellos.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Después nos avisan que ascendimos o se nos dio tal comisión y, a partir de ‘ya’, hay que quedarse un par de horas para evaluar la instrucción y presentarse a junta tal noche entre semana (alcanzar el último camión es una verdadera proeza); luego, hay que pedir permiso en la escuela o el trabajo una vez al mes para atender reuniones internas o con autoridades civiles; un permiso de varios días para asistir a cursos... ¡Pero en la instrucción inicial se nos insistió que primero estaban la Patria/Dios, la familia y el trabajo/la escuela! ¡Que la institución nos ayudaría a cumplir alegre y eficazmente nuestras responsabilidades!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Esto puede llevarnos a tener muchachos ejemplares para la institución pero de dudosa calidad en casa, en la escuela y su vida espiritual; a ser dirigentes que sólo ven a sus hijos en el horario de instrucción, y eso si están encuadrados... Candiles de la calle y oscuridad de nuestras casas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para evitarlo, sólo la prudencia. Si no, llega el momento en que nuestro voluntariado consume 16 horas diarias y terminamos por colapsar. Todos tenemos necesidad de reconocimiento y tenemos voluntad de servir, por eso estamos aquí. Nadie que se considere normal desprecia un ascenso o la confianza de responsabilidad. Pero para predicar con el ejemplo, cumpliendo ante Dios, la Patria, el trabajo, la familia y el prójimo, es necesario ir más lento, pero muy firme, en la trayectoria institucional.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dudosamente la institución nos comprará el Cielo o nos hará héroes nacionales; ganará nuestro sueldo, enseñará a nuestros hijos a anudarse la corbata o le dará a nuestro cónyuge el beso de buenas noches... No es correcto ser padres espirituales de cien muchachos y paño de lágrimas de veinte señoras, si no estamos nunca para nuestros hijos carnales ni para quien juramos ser fieles hasta la muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nunca habrá suficientes personas aptas para asumir las responsabilidades que conlleva la institución. Tampoco es uno el superhombre puede llevarlas todas sobre sus hombros. Debe hacerse lugar a la gente nueva, quizá inexperta, locuaz e imprudente, pero capaz de asumir hoy una parte de una responsabilidad, y con un poco de práctica, de tomar la responsabilidad completa y, a su vez, llamar más gente nueva para repartir las tareas... Sumar muchas pequeñas voluntades da mejores resultados, produce menos desgaste individual y evita faltas a los deberes superiores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;...Esto nos lleva a la tercera obviedad:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;3. Son organizaciones &lt;i&gt;juveniles&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La mejor enseñanza es el ejemplo. Sin embargo, ¿cuántas veces hemos visto a alguien dar una academia «de boca» sobre &lt;i&gt;rappel, &lt;/i&gt;escalda, &lt;i&gt;tumbling, &lt;/i&gt;inmovilizaciones, etcétera? Simplemente porque las rodillas ya no le dan, el tono muscular se diluyó con los años, la espalda está sentida de incontables mochilazos y malas caídas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los textos fundamentales de muchas organizaciones juveniles aclaran muy bien que sus servicios son para la juventud; algunos llegan a marcar las edades límite para pasar de un grupo etal a otro, o para reinsertarse plenamente en la vida social. Pero en ese afán –que reconocimos líneas arriba– de sentirnos indispensables, o peor, con el celo de que alguien ocupe nuestro respetable lugar, nos apegamos a la institución más allá de lo prudente y, un buen día, en vez de tener algo qué ofrecer a los muchachos, nos convertimos en una carga para ellos. Bajo nuestra influencia, lo que debería ser una práctica jovial, dinámica y positivamente formativa, termina por ser una fin de semana solemne, lento y aversivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No debería haber al frente de los grupos nadie incapaz de mostrar con el ejemplo la habilidad o aptitud de la que habla. No debería haber nadie con más de 35 años cumplidos en los cuadros de mando regionales, zonales o de unidades; personas capaces de caminar con su gente hasta los sitios de acampada mochila al hombro, de recorrer con ella la ruta completa del desfile, de saltar con ella, de subir los muros de roca y descolgarse por las cuerdas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nuevamente, la solución es confiar en la gente nueva. Claro, no hablamos del chico recién ingresado que no sabe ni bolearse las botas, sino de esa cantera que tiene algunos años en instrucción y, aunque no sea experta en todos los temas, sí conoce medianamente bien el programa que se debe impartir a los que vienen detrás y, además, tiene cualidades para la enseñanza que vale la pena afinar en un curso para instructores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Quienes pasamos la línea de la edad juvenil, deberíamos estar sólo como asesores, bienhechores o ayudantes, independientemente de nuestros grados y antigüedades, en bien del dinamismo de los grupos, su sobrevivencia y la eficacia de su programa formativo. No está mal conseguir la medalla por 50 años de perseverancia, pero está mucho mejor tener una unidad donde la mayoría del personal ha ganado o está por ganar la medalla de cinco años. Para ello, nos conviene dar un paso de costado y dejar que pasen al frente los jóvenes mandos e instructores con quienes ese personal se puede identificar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dejemos para después asuntos como el del dinero que siempre terminamos poniendo de nuestra bolsa, los padrinazgos, la confianza defraudada, los celos paternos, las relaciones mezcladas...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7216662521738947450?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7216662521738947450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7216662521738947450&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7216662521738947450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7216662521738947450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/08/tan-obvio-y-sin-embargo.html' title='Tan obvio, y sin embargo...'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-6640422186194684644</id><published>2011-04-22T22:08:00.010-05:00</published><updated>2011-12-15T09:32:47.912-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>El siguiente nivel</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Alguna vez yo también prometí por mi honor hacer cuanto de mí dependiera por cumplir mis deberes hacia Dios y la Patria, y ayudar al prójimo en toda circunstancia... Cabe decir –con bastante orgullo– que he perseverado, aunque para ello tuviera que cambiar el uniforme y las divisas con las que asumí ese compromiso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: 33%; text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A los compañeros de misión&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«Tus padres, hermanos, maestros y amigos estarán orgullosos de ti. De tu conducta. De tu manera de ser y pensar. Todos sabrán que pueden contar en tu palabra y en tus actos. Sabrán que lo que haces lo haces bien y pronto. Que eres útil, amable y sincero. Que tu palabra será siempre verdadera. Aceptarás que es una deshonra mentir. Sabrás ser respetuoso con los demás y contigo mismo» (Mensaje al PDMU Menor, 6).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div font-size:="" x-small;"=""&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los contenidos ideológicos y pragmáticos del escultismo son maravillosos como un despertador de conciencias, como el motor de arranque para que el individuo ponga en marcha una disciplina corporal, intelectual y moral. Pero como bien dice el Fundador, el objetivo es dejar un&amp;nbsp;día el uniforme atrás y ser Scout en medio del mundo adulto, en el cumplimiento de las obligaciones cotidianas, con la alegría, la satisfacción trascendente y duradera, que da una vida en donación constante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El sistema formativo y el conjunto de valores escultas son excelentes. Tanto, que no quedaba yo satisfecho con el plan de acción que me ofrecía: ante una Promesa y Ley&amp;nbsp;Scout que demandan gastar la vida en el servicio al prójimo, la Patria y Dios, el adiestramiento básico y el Plan de Adelanto me parecieron eminentemente individualistas; ante las exhortaciones del General Baden-Powell a dar el máximo sacrificio y veneración por lo que trasciende al individuo, en las jornadas de adiestramiento sentía que la presencia de los Símbolos Patrios era hasta evitada y, en cuanto a lo divino, pocas veces pasé de ir a Misa uniformado y en grupo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero el motor de arranque funcionó en mí, y luego de tomar carrera necesitaba pasar al siguiente nivel: el escultismo como norma y forma de vida. Por eso siempre he buscado emplearme en el servicio público o en la Iglesia, y valga decir que en ellos he tenido los empleos más satisfactorios. Ahí he tenido la oportunidad y la real capacidad de servir a la Patria y a Dios, tanto por sí mismos como en la persona del prójimo, y creo que nadie que haya estado codo a codo conmigo puede reprocharme que actúe sólo en mi beneficio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En cuanto a quienes me reclaman que cambiara la pañoleta y los pantalones cortos por el uniforme gris acero, pueden tener la tranquilidad de que soy el más celoso transmisor de lo que recibí como Scout, pues en nada se contradicen los principios de ambas instituciones, y que sólo en el PDMU encuentro una exigencia cívica a tono con las exhortaciones de B-P.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De otra parte, quienes en el PDMU me ven con recelo por mi procedencia Scout, estense tranquilos y siéntanse orgullosos de saber que, en varios aspectos formativos, los principios y métodos pentathlónicos exigen mucho más del individuo que los escultas, y que el cultivo constante de la idea de colectividad me sienta mucho mejor como fundamento para comprender el servicio a la Patria y a la sociedad, que el individualismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ojalá comprendamos todos –eso sí– que toda persona o institución comprometida con la superación moral, física, material e intelectual del individuo y la nación, es un aliado en la construcción de una Patria unida, grande y fuerte; así como en el cumplimiento los deberes adquiridos con el Ser Supremo mediante el servicio al prójimo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-6640422186194684644?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/6640422186194684644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=6640422186194684644&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6640422186194684644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6640422186194684644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/04/el-siguiente-nivel.html' title='El siguiente nivel'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-733502196482306655</id><published>2011-03-23T11:49:00.005-06:00</published><updated>2011-03-23T18:59:16.246-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>De la fuerza y la virtud</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si ‘virtud’ es el impulso de hacer el bien, y hacerlo bien, por supuesto que se requiere cierta ‘fuerza’, tanto física como intelectual y moral, para mantener ese propósito. En realidad, la ‘fortaleza’ es una virtud. Sabiduría, valor, prudencia, justicia, templanza, caridad y esperanza representan, todas, aspectos diferentes de ese vigor que permite perseverar en la búsqueda de cuanto es bello, bueno y verdadero... Su manifestación suprema sería otra virtud, quizá la más esquiva de todas: la ‘fe’. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando la Dra. Soledad Ascencio Pérez fundó el Pentathlón Femenino, hace 60 años en abril 07, y le fijó el lema «Patria, Honor y Virtud» para tomar afinidad, al tiempo que distancia, del «Patria, Honor y Fuerza» del personal varonil, no plantó a los dos agrupamientos en distintos continentes, aunque de primera impresión muchos pudiéramos pensarlo. Inteligente y fina, como en todo aspecto de su vida personal y profesional, doña Soledad expresó la misma realidad desde el universo paralelo que la sociedad mexicana había negado, aunque fuera constituyente de su mitad más noble: la visión del mundo propia de la mujer; el ‘eterno femenino’ de los poetas, filósofos y antropólogos modernos, que aquí quedó soterrado luego que la cosmovisión dualista de los pueblos indígenas pasó a las notas marginales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Decir ‘fuerza’ es decir vigor, sudor, persistencia, tenacidad. Decir ‘virtud’ no es negarla, sino enunciar sus cualidades menos sensibles, pero igualmente esenciales: abnegación, confianza (a veces, fe), inteligencia... Los hombres, defectuosos por naturaleza, faltos de medio cromosoma en cada célula del cuerpo, tendemos a la fuerza bruta, la transpiración y la obcecación, lo que se nos da bastante bien y hasta lo disfrutamos. La mujer tiende a ser sutil, prolija, temperada. Donde el hombre prefiere el cincel y el mazo para revelar la belleza oculta en el mármol, la mujer privilegia el barro húmedo y el toque de sus dedos para formar la roca misma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los hombres preferimos las soluciones eficaces; las mujeres, la eficiencia: los hombres somos capaces de ir hasta la cima más alta por la flor más rara, pero sólo una vez. Las mujeres ascienden y descienden a diario la pendiente de la jornada con una sonrisa, que es más hermosa y duradera que cualquier flor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;¿Qué tiene, entonces, más «poder»? ¿La fuerza o la virtud? Digo que ninguna. Perdido está el varón que confíe en obtener belleza, verdad y bondad sólo a golpes, como lo está la dama que espere conseguirlas con pura fe. Ni se trata tampoco de decidir quién impera sobre quién. Nos necesitamos, nos buscamos, nos reflejamos uno en el otro. Así fuimos creados y hay una buena razón para ello. En todo hay orden, equilibrio, poder y belleza, nos recuerda el Ideario (cfr. nn. 39 y 40), y la especie humana es partícipe de esa ley.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;El poder sin orden ni equilibrio sólo genera caos. La belleza sin orden es sólo frivolidad; sin poder, es efímera. El orden sin poder es fútil; sin belleza, produce opresión.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;La dimensión universitaria –universal– del PDMU se revela como su esencia humanista cuando miramos la fuerza a través del cristal de la virtud. Podemos traducir el vigor, la agresividad, como la llamaba el Cmte. &lt;i&gt;Ad Vitam &lt;/i&gt;Jorge Jiménez, en caminos más tangibles, en guías claras: fortaleza, sí, pero también sabiduría, justicia, templanza, caridad... las que se quieran entresacar desde la formación moral de cada mexicano.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-733502196482306655?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/733502196482306655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=733502196482306655&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/733502196482306655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/733502196482306655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/03/de-la-fuerza-y-la-virtud.html' title='De la fuerza y la virtud'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-2314749165659239737</id><published>2011-03-04T18:55:00.122-06:00</published><updated>2012-02-16T16:29:05.564-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>No se ama lo que no se conoce</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Qué es lo primerísimo necesario para que un muchacho sea pentathleta? ¿Qué lo distingue esencialmente de un miembro de cualquier otra organización juvenil en el mundo? Y ¿qué hace diferente al Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario de cualquier otra organización juvenil? ¿Cuál es la esencia de su identidad? ¿Cómo podemos decir que amamos a nuestra Institución, llevar su emblema sobre el pecho, si no podemos siquiera contestar estas preguntas? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-to1gbi65_2s/Tz1IiKqeDrI/AAAAAAAAAQ4/k2UZBWrB2H8/s1600/RegAsc.png" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-to1gbi65_2s/Tz1IiKqeDrI/AAAAAAAAAQ4/k2UZBWrB2H8/s1600/RegAsc.png" /&gt;&lt;/a&gt;Ésta fue la base de una reciente charla que tuve el honor de coordinar en la pasada sesión del Diplomado para Mandos de la XV Zona Jalisco, el último fin de semana de febrero. Entre las respuestas a las dos primeras cuestiones, aparecieron datos sumamente valiosos: hacer una solicitud expresa y por escrito; sujetarse a una disciplina, vivir rectamente, portar un uniforme, amar a la Patria, vocación de servicio... Todo ello es correcto y está muy bien, pero en poco o nada nos diferencia de las otras instituciones militarizadas, deportivas, escultas o religiosas que se ofertan a la niñez y juventud mexicanas como una elección de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;El individuo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-QzU9m8viUOE/Tz1I0iMAr-I/AAAAAAAAARA/rwAZ_mb82L0/s1600/PM.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-QzU9m8viUOE/Tz1I0iMAr-I/AAAAAAAAARA/rwAZ_mb82L0/s1600/PM.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De acuerdo con el punto 522 del Manual de Conocimientos Mínimos del PDMU –un documento que, como señala su mismo nombre, deberíamos dominar desde la mismísima Escuela de Reclutas–, hay un conjunto de «normas básicas a que ha de ajustarse la conducta de todo pentathleta en forma imperativa»... Es decir, sin la aceptación de los símbolos de la Institución y la protesta voluntaria e inquebrantable de cumplir esas Normas Básicas, no somos pentathletas. Quizás seamos un bonito grupo de buenos muchachos, con un color de uniforme, unas prácticas, disciplina y métodos, pero no pentathletas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así como &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;nadie&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; puede decirse ‘ciudadano mexicano’ sin aceptar primero los Símbolos Patrios de México y protestar que se normará por los términos de su Constitución; así como no puede haber cristiano sin Bautismo, Credo y Diez Mandamientos, así mismo, no hay pentathleta sin esas cinco Normas; &lt;i&gt;no hay pentathleta sin... Pentálogo.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y escuchamos a viejos comandantes u oficiales con el pecho tachonado de Perseverancias, igual que a reclutas revolcados, aporreados, sin derecho a vestir siquiera la playera institucional pero con mucho entusiasmo; nos escuchamos a nosotros mismos, los cuadros, mandos e instructores –inmerecidos modelos de la tropa–; cadetes, simpatizantes y egresados, proclamar de memoria esas cinco leyes sin meditar jamás lo que &lt;i&gt;dicen&lt;/i&gt; –menos aún, &lt;i&gt;a lo que comprometen&lt;/i&gt;–; sin percatarnos que leímos mal las palabras de mayor significado en cada una y así de mal las repetimos, domingo a domingo, por el resto de nuestras vidas: ¿cuántos hemos emprendido la trascendente tarea de tomar el diccionario para iluminar el significado de ‘acrisolado’, ‘engrandeciendo’, ‘acto’, ‘honrar’, ‘constancia’, ‘emblema’, ‘menosprecio’, ‘ofrendando’, ‘garantía’, ‘murmurar’, ‘detrimento’, ‘valer’, ‘contribución’ o ‘grandeza’?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Más aún, me atrevo a inquirir –a cuestionarme–: ¿cuántas veces termina el día, no el de instrucción, sino de escuela, trabajo y familia, y examina uno si cumplió hoy con las Cinco Leyes? ¿Cuántos días de ésos recuesta la cabeza en la almohada satisfecho y sonriente porque lo consiguió?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;La institución&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div font-size:="" small;="" style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-TIkaCYVwSsg/Tz2CviU80MI/AAAAAAAAARQ/cawwZrkm6-0/s1600/emg.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-TIkaCYVwSsg/Tz2CviU80MI/AAAAAAAAARQ/cawwZrkm6-0/s1600/emg.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahora: ¿qué convierte en una institución sólida y trascendente a esa coincidencia suelta y espontánea de muchachos, señoritas, niños y adultos que tratan (tratamos) de vivir bajo las premisas del Pentálogo? Nuevamente, el Manual de Conocimientos Mínimos nos ilustra: el «cimiento permanente de nuestra organización y conducta» es «la construcción de principios fundamentales... 42 artículos complementarios del Pentálogo» que denominamos ‘Ideario’ (punto 520)...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La constitución legal y la operación interna del PDMU; es decir, la estructura, está tipificada en el Capítulo III del Código Fundamental, pero es sólo una armazón inerte y rígida; necesita una base viva para que le comunique impulso, alma, aliento. Esa base, ese «cimiento», es el Ideario. De esta manera, mientras que «no hay pentathleta sin Pentálogo», &lt;i&gt;no hay Pentathlón sin Ideario.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Vuelvo a preguntar: ¿en verdad amo al Pentathlón? Llevo su escudo sobre el pecho, para que palpite con mi corazón; lo llevo en la insignia del tocado, para que brille en mis pensamientos; en las insignias del cuello, para que reverbere en mi garganta... ¿Es amor o fanatismo? Porque el amor jamás es ignorante, siempre conoce al ser amado, asume sus defectos para sublimarlos, y sus virtudes para crecer con ellas. El fanatismo, por su parte, odia el conocimiento, es ciego y sordo por voluntad. El cadete nunca es ignorante. El cadete ama a su Patria y a su Institución porque &lt;i&gt;sabe &lt;/i&gt;lo que venera y &lt;i&gt;comprende &lt;/i&gt;la parte que le corresponde para construir una Patria y una Institución puras y perfectas.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Cuánto amo al Pentathlón? Lo amo tanto como conozca de memoria, comprenda y aplique en mi existencia hasta el último vocablo de cada uno de los 42 Puntos del Ideario. No más. ¿Qué tan pentathleta soy? Tanto como conozca, comprenda y cumpla a diario cada punto del Pentálogo. No más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Debería avergonzarnos –dije yo ese fin de semana a los asistentes al Diplomado– portar el uniforme de Cadetes, las veneras de cargo, las divisas de grados y de cuerpos especiales, si no conocemos todo el Ideario, si no somos capaces de transmitir toda su belleza, bondad y verdad a los clases, cadetes y reclutas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero ya estamos en los puestos que la Institución, aunque quizá indignos (yo me considero así), determinó colocarnos. La Patria y el Pentathlón, después de Dios, saben que nadie es perfecto y que todos somos perfectibles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Perfeccionemos diariamente, pues, nuestro conocimiento del Ideario y nuestro cumplimiento del Pentálogo. Veremos cómo, en la medida que cada cual asuma esta consigna, el PDMU verá días de gloria como nunca antes los ha tenido; cada pentathleta vivirá sus días en la luz de la virtud, la salud, la riqueza material e intelectual, compartiéndolas generosamente con su pueblo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-2314749165659239737?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/2314749165659239737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=2314749165659239737&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2314749165659239737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2314749165659239737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2011/03/no-se-ama-lo-que-no-se-conoce_04.html' title='No se ama lo que no se conoce'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-to1gbi65_2s/Tz1IiKqeDrI/AAAAAAAAAQ4/k2UZBWrB2H8/s72-c/RegAsc.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-6004490963587851225</id><published>2010-12-28T20:56:00.004-06:00</published><updated>2011-03-23T12:03:53.916-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><title type='text'>La debilidad</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es la prueba que hace al héroe merecedor de la victoria; el exceso que provoca la derrota del malvado. Motor de la tragedia, punto final de las civilizaciones y llamada de entrada a la historia para los caudillos; la causa de que nos cautive una historia, un personaje... un semejante... O nos repugne... Tan saludable y, sin embargo, tan temible, tan &lt;i&gt;peligrosa... &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es el sino. El destino. El fado. La condena escrita, a la vista de todos pero abierta al entendimiento de nadie, hasta que se revelan sus pliegues, como flor que rompe el capullo o crisálida que revela su contenido real, final, definitivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Alma hueca del gran monumento que es la existencia humana, &lt;/span&gt;su vacuidad le evita desplomarse bajo su ingente, masa; a la vez, la ausencia de materia que se hace sentir cuando la corrosión del tiempo vence las barreras exteriores.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Fortaleza de los santos, prueba de toque de los sabios; esencia de las ideologías, sean políticas o religiosas: de ella huimos de la cuna a la tumba y tarde descubre cada cual, cada persona, que no se puede alejar de lo que lleva dentro. Lo que, ultimada, originalmente, le da el ser y la singularidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-6004490963587851225?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/6004490963587851225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=6004490963587851225&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6004490963587851225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6004490963587851225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/12/la-debilidad.html' title='La debilidad'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-974450174713692702</id><published>2010-11-25T18:39:00.072-06:00</published><updated>2012-01-30T09:36:24.705-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>Éstas sí son mías</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De vez en vez iré echando en esta página los «garbanzos de a libra» que me salen cuando doy instrucción a los muchachos de mi unidad, o cuando le regreso los pies a la tierra a alguien (incluido yo mismo). No son para moralizar ni para abrirle el mundo a nadie, pero quizás faciliten a los colegas la formulación de algún concepto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ser cadete es un estilo de vida, no una actitud ocasional: transforma todas las dimensiones de la existencia, vuelve trascendente al individuo. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A un cadete no se le ordena hacer lo más fácil, sino lo correcto. Las cosas fáciles se le piden la gente común. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El cadete da una solución en donde todos los demás sólo encuentran un problema.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Un cadete no hace lo que quiere, sino lo más conveniente para el bien de todos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El cadete hace lo que se le ordena, inmediatamente y exactamente como le fue ordenado.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los errores se cometen una sola vez. La primera es aprendizaje; la segunda, negligencia; la tercera, maldad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Un soldado obedece ciegamente porque ése es su trabajo. Un cadete obedece porque &lt;i&gt;sabe&lt;/i&gt; que le conviene obedecer.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La diferencia entre un esculta y un cadete es que  éste, además, se somete por propia voluntad a la misma disciplina que el  soldado, y conoce el valor de ello para su vida.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hacer lo correcto es &lt;i&gt;obligación&lt;/i&gt; del ciudadano; hacerlo siempre de buena voluntad, es &lt;i&gt;compromiso&lt;/i&gt; del esculta. Sacrificarse por su pueblo, es el &lt;i&gt;trabajo&lt;/i&gt; del soldado. Pero siempre hacer voluntariamente lo correcto, con benevolencia y mirando al beneficio de los demás, es &lt;i&gt;el modo de vida&lt;/i&gt; del cadete.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El cadete no es un soldado. Tampoco es un atleta. Tampoco es un universitario. Es todo eso al mismo tiempo, y es todavía más: también es un ser espiritual.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que ‘espiritualidad’ signifique para ti «actuar buscando que mi vida sea digna de ese Ser superior a lo humanamente alcanzable». Si no crees en nada, llámalo ‘Patria’, y en Ella intuye las aspiraciones, sufrimientos y existencia de tu prójimo, que te llaman a la misión común de trascender.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La espiritualidad que se queda en rezos y golpes de pecho, es estéril. Hazla fructificar en una ética para servir a tus hermanos, una moral que purifique todos tus actos, una sed insaciable de todo lo que es sublime.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hacer una buena acción a un desconocido, lo puede cualquiera. Hacer el bien a un enemigo personal o una persona antipática, eso sí tiene mérito.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No cuentan como ‘buenas obras’ ser amable con los propios padres o hermanos, con los mayores ni con la autoridad; tampoco asear el propio cuarto, ropa y cubiertos; ni cumplir con los mínimos deberes ante la escuela, el trabajo, Dios y la Patria: ésas son las mínimas obligaciones de un cadete.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No aceptes que la gente te felicite por cumplir tu deber; te hará mayor beneficio señalándote tus faltas, para que puedas corregirlas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que tus obras nunca sean para demostrar a otro que tú eres mejor, porque las envileces. Hazlas porque tú mereces ser mejor.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No te conformes con ser tan bueno como tu instructor o tu comandante, ni escudes tu pereza en sus defectos. Que tu desafío sea superarlo, así como su misión es ayudarte a ser alguien mejor que cualquiera.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que tu mejor amigo sea el diccionario. Nunca te  quedes con la duda de qué se te dijo ni supongas un significado; hay quienes pagan esta ignorancia con la vida. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sé una mejor persona al acostarte por la noche, de la que eras al despertar por la mañana.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No trates de cambiar a los demás ni a ti; es imposible. Mejor dedica esas energías a dignificar tu entorno y tu persona.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Todas las vivencias quedarán grabadas para siempre en  tu memoria; son los aprendizajes y experiencia que te hacen crecer y  madurar. Arrepentirte de ellas o esconderlas, es tanto como arrepentirte  de haber vivido.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si te tienta hacer algo que no realizarías ante tu familia, es probable que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;después &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;te avergüence cada vez que lo recuerdes. Evita aprender en carne propia estas lecciones amargas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tu tarea de todos los días es: haz una buena acción a alguien que te caiga mal; asegúrate antes de dormir que aprendiste algo nuevo; haz una rutina de ejercicio físico; cuida lo que tienes y ahorra lo que ganas. Esto es lo mínimo para cumplir las finalidades que te impusiste al ser miembro de esta Institución, es la parte que te corresponde en conseguir «La Grandeza de la Patria».&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La Patria es más que una Bandera, un territorio, unos héroes, historia y cultura: la Patria es, también, cada uno de los que nos decimos y reconocemos como mexicanos. En la medida que tú seas un mejor mexicano, construirás una Patria mejor.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las ideologías perecen; la Patria permanece. Si el amor patrio que enseña tu Institución es puro, y su intención honesta, n&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;o necesitas más divisas ni bandera que los de la Patria y tu Institución. No las insultes mezclándolas con símbolos de grupos sectarios o demagógicos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuida en todo momento tus acciones. Por el solo hecho de saber que eres miembro de esta Institución, la gente siempre minimizará tus buenas obras y exagerará tus errores, faltas o defectos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El escándalo que provoques portando estas insignias, no sólo daña a la Institución: arrastra en tu deshonra a la familia, los amigos, la escuela y todos los que han se han esforzado por hacerte una persona de bien.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las malas obras que cometas mientras milites en esta Institución, se grabarán en la memoria de la gente más hondo y más firme que todas las buenas obras que realices durante el resto de tu vida.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es vacuo portar el uniforme o ganar la admiración de la gente, si sólo te impulsa un falso sentimiento de superioridad, no la vocación de servicio ni la superación moral de tu pueblo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Este uniforme te convierte en héroe y modelo de tu pueblo, lo merezcas o no. Sólo por verte en él, te exigirá lo que quizá no está dispuesto a hacer: vivir con fidelidad constante tus valores, actuar con honestidad absoluta, hablar indefectiblemente con la verdad, ofrendar tu vida por la de otro cada que sea necesario.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Lo que realmente vale la pena, no se compra hecho en la tienda: se   construye con años de perseverancia y convicción, soportando  murmuraciones, críticas y el sabotaje de los  pusilánimes.&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Comprende bien a qué te obligarás cuando protestes cumplir los Compromisos de los Cadetes: tienen el valor de un juramento; aun cuando ya no portes este uniforme pesarán sobre ti, y el Juez Supremo te pedirá cuenta de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al protestar los Compromisos de los Cadetes, jurarás lo mismo que los antiguos caballeros. Heredarás la misión de los Templarios y Hospitalarios, que defendían a los desvalidos del camino; de los Caballeros Águila y Jaguar, que  engrandecieron la Nación Mexica con su propia sangre... Piensa desde hoy si tienes lo suficiente para emularlos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Quieres ser un caballero? Da siempre la cara, empeña tu nombre y extiende con franqueza tu mano; ofrece tu brazo al débil y tu vida a las causas grandes; une a los individuos y que tu ejemplo los invite a ser más humanos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Desconfía de cualquiera que actúe en el anonimato, que divida, intrigue o humille al prójimo. Ay de ti, tu familia e institución si eres tú precisamente esa persona.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con tu primer ascenso iniciarás un camino aún más arduo que ganar el título de ‘cadete’: guiarás en ese mismo recorrido a quienes, como tú ahora, se han decidido a hacer de su vida una ofrenda continua de trascendencia y de servicio.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Graduarte de cadete es sólo el primer paso en el camino que hará  de ti un caballero en toda la extensión de la palabra. Cuando recibas  tu espada y tu primer grado de oficial, que sea como reconocimiento de que lo  conseguiste, no un acicate para alcanzar ese propósito.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los cargos no te dan el privilegio de abusar de tus subordinados ni despreciar a tus iguales; son lo que dice su nombre: una carga que la Institución y la sociedad te entregan confiando en que sabrás llevarla correcta y puntualmente a su destino.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los grados no son una escala de superioridad, sino de responsabilidad. Acepta un ascenso sólo si estás dispuesto a proteger y cultivar la existencia de tus subordinados en todo aspecto y circunstancia.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Quítate la idea de que «el enemigo» o «la competencia» son los que usan ése o aquel uniforme; los que saludan con la izquierda o la derecha; con dos, tres o todos los dedos. Si formamos a nuestros jóvenes en la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;dignidad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; personal y el valor de cumplir las reglas que rigen nuestra convivencia; si anhelamos un mundo mejor  o una Patria más grande, entonces somos hermanos. El verdadero enemigo es todo aquello que nos empuje a la autodestrucción y la vileza.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Autocomplacencia y autocompasión son veneno para los individuos y las instituciones; evítalos si deseas una  vida larga y plena.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La autocrítica y la vocación de servicio producen existencias longevas, vigorosas y fructíferas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que tus actos, palabras y pensamientos cotidianos lleven el sello  marcial del cadete: discretos, precisos, valientes y enérgicos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lleva siempre a la vista un distintivo de tu procedencia: será para ti un recordatorio permanente de la calidad que deben tener tus actos, pensamientos y palabras para ser dignos de la divisa que presumes; además, todos distinguirán fácilmente con quién pueden contar en cualquier circunstancia.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No te dejes amedrentar por el corrupto o el poderoso, ni permitas que compren tu lealtad con coerción o halagos: tu pureza, rectitud y constancia encarnan la esperanza de todo un pueblo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-974450174713692702?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/974450174713692702/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=974450174713692702&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/974450174713692702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/974450174713692702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/11/estas-si-son-mias.html' title='Éstas sí son mías'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4824550122649577123</id><published>2010-11-18T19:20:00.007-06:00</published><updated>2010-12-28T21:03:24.980-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politik'/><title type='text'>En fase de negación (la batalla iv, nueva revolución iii)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;Que hubo acumulación de gases explosivos en el séptico de un hotel del Sur; que fanáticos defensores de los animales soltaron la granada en una oficina gubernamental del Occidente. Que no existe «narcoinsurgencia» en México. Pero ¿y los levantones, desapariciones y ejecuciones de políticos o funcionarios en los tres órdenes de gobierno; contra actores civiles organizados? &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es difícil creer que no haya tal «insurgencia», luego de las granadas en el Grito de Morelia y contra la Policía Estatal de Jalisco, además de todo lo demás. Pero eso no es sintomático de una revolución, ni de una insurgencia en el sentido que la vimos aquí hace dos siglos, hace uno; la que vivió Cuba hace 50 años, ni lo que vio Colombia en el cuestionable pero legítimo inicio de las FARC.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No,  señores funcionarios: ustedes están en etapa de negación ante la crisis  de seguridad, pero la negación, tanto de ustedes como de la&lt;i&gt; intelligentsia,&lt;/i&gt; es doble: resulta evidente para cualquiera con sentido común que  las explosiones no son «chiripas» ni caprichitos; pero también que es  falso estar ante una «narcoinsurgencia» o, como la llaman los colegas del  &lt;a href="http://hazmeelchingadofavor.com/index.php/2010/11/18/la-guerra-ya-comenzo/"&gt;HECF, una «revolución».&lt;/a&gt; Vamos por partes.&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las revoluciones las hace el pueblo cuando quiere sacudirse un Estado represor y parasítico; implican «darle la vuelta», subvertir, el &lt;i&gt;statu quo&lt;/i&gt; para que los oprimidos queden arriba y los antiguos opresores sufran todo el peso de la pirámide social. Implica al pueblo entero, pues todo el orden social es trastocado; no se hacen desde un rincón ni por la escotilla entreabierta de una camioneta blindada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;‘Insurgencia’, nos dice la etimología, es el punto de ruptura en el &lt;i&gt;statu quo&lt;/i&gt;, y el momento, en que un grupo organizado de la sociedad se contrapone abierta, violenta y activamente al régimen; digamos, es el punto en la «falla geológica» del Estado que cede a la presión del «magma» social; por algo la Real Academia la define como ‘levantamiento’, igual que un volcán. Y para levantarse, hay que alzar la cabeza, mostrar la cara, o al menos una bandera ideológica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así que sólo nos queda el concepto de ‘terrorismo’: ataques no sistemáticos, pero continuos, contra la sociedad y la autoridad, con el propósito primario de desestabilizar, demostrando la inoperancia del Estado y de las demás superestructuras. El terrorista no pretende poner su bandera sobre la montaña de ruinas; tampoco hacerse del poder, pues no sabría llevar el gobierno (recordemos a los talibanes en Afganistán): sólo quiere derribar todas las ideologías que no sean la suya, resquebrajar todo poder que no se someta a su visión del mundo... Y cuando lo consigue, no sabe qué hacer con su victoria.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nunca veremos a esos señores narcoterroristas bajar de sus camionetotas blindadas, dejar el AK47 en casa y sentarse en «La Silla», las curules y escaños: estarían demasiado expuestos, serían vulnerables a las balas y, sobre todo, a la crítica y la burla. ¿Quién podría creer que &lt;i&gt;ellos&lt;/i&gt; quieran «revolucionar» a México? Lo que a mí me sobrecoge no son sus balas y granadas, sino el veneno que instilan en la conciencia de nuestros hijos, en la cultura donde nuestros jóvenes se moldean, fabricando en su sistema de valores una legitimación moral del gangsterismo que sí puede enseñorearse un día de este país.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4824550122649577123?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4824550122649577123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4824550122649577123&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4824550122649577123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4824550122649577123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/11/en-fase-de-negacion-la-batalla-iv-nueva.html' title='En fase de negación (la batalla iv, nueva revolución iii)'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7664994350510287930</id><published>2010-10-22T17:33:00.008-05:00</published><updated>2011-03-23T12:07:09.332-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Morena de ojos negros</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, Juan Pueblo me ganó las mejores entre las mejores. Ésta va como la recuerdo, tequileando con mi madre y girando un acetato de Caíto y Lupita del que queda puro escrach...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Morena de ojos negros &lt;br /&gt;como mi suerte: &lt;br /&gt;mírame aunque con ellos &lt;br /&gt;me des la muerte... &lt;br /&gt;me des la muerte, ingrata, &lt;br /&gt;sin acordarte &lt;br /&gt;que yo vivo en el mundo &lt;br /&gt;para quererte, &lt;br /&gt;para adorarte.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que no hacen daño &lt;br /&gt;las despedidas; &lt;br /&gt;dile al que te lo cuente &lt;br /&gt;que eso es mentira: &lt;br /&gt;que se despida hora &lt;br /&gt;del ser que adora, &lt;br /&gt;y verá cómo se sufre &lt;br /&gt;y hasta se llora, &lt;br /&gt;y hasta se llora.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morena de ojos negros: &lt;br /&gt;¿Cuál es mi suerte? &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero la versión de San Tin-Tan de los Pachecos siempre será, también, excelente...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7664994350510287930?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7664994350510287930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7664994350510287930&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7664994350510287930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7664994350510287930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/10/morena-de-ojos-negros.html' title='Morena de ojos negros'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7557222245099375022</id><published>2010-10-07T18:59:00.004-05:00</published><updated>2011-03-23T12:07:31.639-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>No volveré</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hace año y medio, estas palabras fueron la base de una alegre canción de despedida... Pero como se le quiera ver, ya antes lo dijo alguien primero, y&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; mejor:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando lejos me encuentre de ti,&lt;br /&gt;cuando quieras que esté &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;yo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;contigo,&lt;br /&gt;no hallarás un recuerdo de mí&lt;br /&gt;ni tendrás más amores conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te juro que no volveré,&lt;br /&gt;aunque me haga pedazos la vida:&lt;br /&gt;si una vez con locura te amé,&lt;br /&gt;ya de mi alma estarás despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;No volveré,&lt;br /&gt;te lo juro por Dios que me mira.&lt;br /&gt;Te lo digo llorando de rabia:&lt;br /&gt;no volveré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pararé&lt;br /&gt;hasta ver que mi llanto ha formado&lt;br /&gt;un arroyo de olvido anegado&lt;br /&gt;donde yo tu recuerdo ahogaré.&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos nubes que el viento apartó,&lt;br /&gt;fuimos piedras que siempre chocamos;&lt;br /&gt;gotas de agua que el sol resecó,&lt;br /&gt;borracheras que no terminamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tren de la auscencia me voy,&lt;br /&gt;mi boleto no tiene regreso.&lt;br /&gt;Lo que tengas de mí, te lo doy,&lt;br /&gt;pero no te devuelvo tus besos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;No volveré,&lt;br /&gt;te lo juro por Dios que me mira.&lt;br /&gt;Te lo digo llorando de rabia:&lt;br /&gt;no volveré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pararé&lt;br /&gt;hasta ver que mi llanto ha formado&lt;br /&gt;un arroyo de olvido anegado&lt;br /&gt;donde yo tu recuerdo ahogaré.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7557222245099375022?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7557222245099375022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7557222245099375022&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7557222245099375022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7557222245099375022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/10/no-volvere.html' title='No volveré'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3292271123098963720</id><published>2010-09-29T17:26:00.006-05:00</published><updated>2011-12-15T09:23:33.728-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>La revolución interior</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;Si hace diez años, en el breve clímax de mi ejercicio profesional y con una vida cómodamente arreglada, hubiera visto mi existencia de hoy, me habría parecido una versión imposible de mí mismo. ¿Renunciar a tanto, y con tanto esfuerzo conseguido, sólo para adoptar un montón de compromisos a todas vistas sin retribución? &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;A los sobrinos... y al clan&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para mi egolatría de joven profesionista, e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;ntonces era imposible &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;percibir la gratificación, duradera y profunda, de actuar por altruismo puro, de cumplir hasta los más pequeños y estériles deberes, aunque sea por ayudar a los hijos a crearse disciplina... Lo que, desde hace unos años, llamamos en casa «la sabiduría de la constancia».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No es que antes yo fuera una mala persona; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;compromiso social, moral cristiana y ética sólida, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;me fueron imbuidos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;desde chico&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;, en casa igual que en la escuela y &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/siempre-listo.html" target="_blank"&gt;la «manada».&lt;/a&gt; Pero ahora soy mejor –tampoco &lt;i&gt;el&lt;/i&gt; mejor–, porque he aprendido que las buenas acciones rara vez tienen efecto inmediato o siquiera visible en su objeto; que «ser bueno» con el prójimo no lo obliga a corresponderme, menos aún, de inmediato ni con la misma moneda... Que el buen ejemplo, cuando es intencionado, se vuelve mezquino; repugna en vez de arrastrar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;He aprendido que actuar, pensar y hablar bien no es una obligación venida de fuera que alguien califique con criterios eficientistas, sino una elección personal que da fortaleza íntima y asertividad. De lo que se trata –ahora lo sé– es de pasar &lt;i&gt;uno&lt;/i&gt; por el mundo creando concordia en lugar de conflicto, antes que esperar concordia del&lt;i&gt; otro.&lt;/i&gt; Y sí, me falta mucho, pero menos que hace diez años, menos que ayer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No desprecio los placeres, antes cotidianos, de una buena copa, el platillo perfecto o un concierto sinfónico en vivo; es que acepté mientras tanto el riesgo de conocer los disfrutes que se adquieren a pulso, no con dinero ni privilegios. Tampoco renuncié a los bienes materiales; es sólo que ahora normo mi criterio por cuántas personas fuera de mí serán beneficiadas, y cuán duradero será el beneficio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Simplemente, he tenido el valor para dejar mi espacio de comodidad y salir de mí. De &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2011/12/misiva-desde-el-grado-cero.html" target="_blank"&gt;criticar menos y actuar más.&lt;/a&gt; No pontificar tanto desde el&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; inexpugnable sillón, exponerme más al ridículo del fracaso y la esterilidad aparente del éxito verdadero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque –lo he descubierto en este decenio– la vida –mi vida– no se trata de un concurso de popularidad, de complacer ni aplastar a nadie; de cosechar aplausos ni ganarse un pedestal. Se trata de construirme &lt;i&gt;yo &lt;/i&gt;a diario: más elevado, fuerte, sano; de ver con más horizonte y distancia; de ser más útil para mi gente y para mí mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Muchas veces fracaso, pero cuando lo consigo, al final del día sé que tantas renuncias y compromisos valen la pena.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3292271123098963720?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3292271123098963720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3292271123098963720&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3292271123098963720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3292271123098963720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/09/la-revolucion-interior.html' title='La revolución interior'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-2781976684806851719</id><published>2010-08-31T09:01:00.199-05:00</published><updated>2011-03-23T12:02:35.252-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politik'/><title type='text'>El Estado de comodidad (la batalla iii / una nueva revolución ii)</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo más importante de un campamento no son las aventuras que viven los niños, sino cómo los desafíos, privaciones y fatiga calculados estimulan su maduración física y emocional. Igual efecto deberían tener las crisis sobre el ser colectivo, sin embargo, siempre aparece un «amortiguador social» que nos evita el trabajo de crecer: el Estado resguarda a toda costa nuestra comodidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sea encarnado en una autoridad maternal que va detrás de nosotros recogiéndonos el cochinero, un político paternalista que nos da (promete) todo para no soportar lloriqueos, o una institución equis que ofrece cumplir nuestras obligaciones como padres y ciudadanos con tal que no nos cargue la zingá por irresponsables, de lo que se trata es de «mantener las cosas (y personas) como están».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los niños son sanos, vigorosos, resistentes y adaptables por naturaleza, e igual las sociedades. Así como nosotros mismos los volvemos blandengues, enfermizos y llorones por evitarles las carencias, heridas y otras experiencias desagradables pero fortalecedoras, así los amortiguadores sociales promueven el infantilismo colectivo: las superestructuras quisieran mantener a la sociedad pegada del pezón, en estado de absoluta dependencia y control, al tiempo que, como los niños, la comunidad quisiera sentirse siempre arropada, segura y exenta de hacer esfuerzos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Esto es el ‘Estado de comodidad’. No es mío el concepto, solamente lo interpreto aquí en términos pedestres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Se trata de un pacto tácito entre las superestructuras –principalmente el Estado nacional– y sus sujetos –en este caso, los ciudadanos–, mediante el cual unas y otros se comprometen a mantener el &lt;i&gt;statu quo&lt;/i&gt; dentro de márgenes tolerables para todos, cumpliendo con los mínimos comportamentales y económicos que exige la contraparte, al tiempo de reducir en lo posible sus propias exigencias. No es lo mejor para conseguir la maduración sociológica ni cultural de un pueblo, ni un aliciente para la democracia o la legalidad, pero tampoco debería permitir que la anarquía ni la corrupción sobrepasen la institucionalidad o el Estado de derecho (con sus «asegunes»).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El Estado de comodidad atraviesa todas las esferas, sistemas de gobierno, estamentos y culturas contemporáneos; de hecho, crea pactos no sólo entre los individuos y su órgano de autoridad, sino entre países y organismos internacionales: mantén la corrupción debajo de este índice y yo mantendré el flujo de dinero para que operen tus programas de gobierno; abato la corrupción hasta este otro índice, y tú dejas de venir a regañarme por mi atropello a los derechos humanos... Etcétera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El problema real está en la codependencia que se crea entre sociedad y autoridad; la atrofia recíproca que les impide actuar y decidir por sí mismas, criticar y exigir tanto a sí como a la otra parte; asumir compromisos y resistir hasta cumplirlos; fijar la vista en un bien mayor que los disfrutes inmediatos y sacrificarse por él. En la incapacidad para responder de manera adecuada y suficiente a las emergencias que nos sorprenden desde afuera de nuestro espacio conocido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al Estado de comodidad debemos el tortuguismo para resolver la crisis ambiental, para alcanzar la vida democrática plena (en EEUU, paladín universal de la libertad individual y la democracia, apenas están aprendiendo qué es la alternancia política), o para enfrentar al crimen organizado y el narcotráfico, que han creado un &lt;i&gt;statu quo&lt;/i&gt; paralelo, con &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2010/06/la-inculturacion-del-crimen-o-la.html"&gt;su propio sistema cultural &lt;/a&gt;y de valores. Porque, en este marco conceptual, ‘mover’ tiene el riesgo de convertirse en ‘agitar’, y cada nueva política que exige al individuo moverse fuera de su espacio, debe evitar el punto en que produciría agitación social, lo cual sería muy &lt;i&gt;incómodo &lt;/i&gt;para todos, ¿verdad?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El Estado de comodidad lleva a una situación técnicamente insostenible, mantenida con palillos de indiferencia, pegostes de voluntarismo y gigantismo institucional: exige hacer cada vez más la vista gorda ante lo que no funciona, incrementar la variedad y alcance de las acciones subsidiarias; engrosar más allá de lo prudente el aparato estatal. Digo ‘técnicamente’, porque en la práctica ocurre que diversificamos y fortalecemos el aparato de control de conciencias mediante la oferta continua de nuevas diversiones (redes sociales, canales de televisión, consolas de videojuegos, estrellas del espectáculo o el deporte), lo que no sólo abstrae a la gente sino que también mantiene la economía en movimiento, produciendo recursos fiscales para mantener el gasto gubernamental. El resto lo cubren las instituciones, públicas o privadas, que llegan a sostener la estructura social cuando comienza a agrietarse por algún punto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/2008/01/una-nueva-revolucin-para-mxico-en-2010.html"&gt;otro artículo&lt;/a&gt; afirmé que sólo podrá desatar una nueva revolución quien se atreva a cortar el suministro del &lt;i&gt;confort &lt;/i&gt;colectivo, comenzando por el suyo personal. Ahora, advierto a quien lo intente que se enfrentará a la represión del aparato social entero, desde las superestrcuturas hasta las asociaciones espontáneas; hasta de sus mismos familiares. Quien le haya desenchufado la televisión a sus hijos para que hagan la tarea, sabe de qué hablo. A quien le hayan desenchufado la televisión o le hayan cerrado el Facebook en el trabajo, sabe los extremos que puede alcanzar su respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De aquí, un corolario atroz: en tanto que el Estado de comodidad evita la agitación social como el peor de sus enemigos, en la misma proporción produce intolerancia, personal y colectiva, a la agitación, es decir, a la frustración de encontrar alterado nuestro espacio de comodidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-2781976684806851719?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/2781976684806851719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=2781976684806851719&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2781976684806851719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2781976684806851719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/08/el-estado-de-comodidad-la-batalla-iii.html' title='El Estado de comodidad (la batalla iii / una nueva revolución ii)'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4158908023235603176</id><published>2010-07-28T17:40:00.007-05:00</published><updated>2012-01-09T16:53:02.300-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politik'/><title type='text'>Mentalidad de paracaidista (la batalla que ya perdimos ii)</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es más que escandalosa la cantidad de gente que, en nuestro México industrial y postmoderno, vive la cultura de apropiarse lo que no es suyo y aguantar, en condiciones de miseria y promiscuidad, hasta que las autoridades se compadezcan y le den servicios que no ha hecho nada para merecer. Esto legitima el expolio no de un propietario, sino de todos los que sí cumplimos nuestros deberes, incluido el de pagar impuestos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No siempre se trata –de hecho, casi nunca– de inmigrantes desposeídos de su modo de vida agrícola, ni refugiados del Sureste o Centroamérica: son personas nacidas y crecidas en el medio urbano, educadas, criadas y mantenidas saludables por el Estado, mediante los servicios públicos que pagamos todos; en teoría, cultivadas en los mismos valores que los demás. Tampoco son desempleados, aunque ocurre mucho que no aparezcan en las cifras oficiales, pues son empleados o empleadores al margen de la ley, renuentes a pagar impuestos sobre la renta, cuotas de seguridad social y de vivienda popular.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tampoco tienen credencial para votar, así que no eligen a sus representantes en los órdenes de gobierno, y si tienen CURP y acta de nacimiento, es porque se les exige para recibir los beneficios del Estado. Con frecuencia, son adeptos a pequeños grupos religiosos que no llevan registros de nacimientos, matrimonios ni muertes, pues la «burocracia» de las Iglesias históricas les da «güeva» y, al cabo de los años, les impide casarse dos veces o morirse «de mentiras» para evadir alguna vieja deuda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Eso sí, son los primeros en sumarse a las marchas y mítines contra la autoridad regente, y los primeros en apartar camisetas gratis, despensa gratis, plumas gratis y gorras gratis en las campañas políticas; en peregrinar de rodillas a los santuarios católicos cuando la calamidad se adueña de sus casas o comunidades insalubres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Son los primeros en criticar al gobierno y a la Iglesia Católica, pero también en hacer fila para exigir la cuota de tortillas, leche y otros beneficios que ha creado la política asistencial, sea gubernamental o eclesiástica, para los pobres... Con su radioteléfono de 500 pesos mensuales a cintura, por supuesto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No es gente pobre, aunque el INEGI la reporte así. Es gente miserable en un sentido mucho más doloroso que el económico: son conchudos profesionales, limosneros de profesión; gente habituada a vivir como casi-ricos a costo de casi-pobres. Invaden terrenos sabiendo que la autoridad terminará legalizando su posesión, aun en zonas con alto riesgo de desastres (al cabo los indemnizará con casas en buenas zonas si se les cae el techo encima), conscientes de que la prensa los defenderá cuando los &lt;i&gt;bulldozers&lt;/i&gt; amenacen con desalojarlos. Compran autos y camionetas de lujo en la frontera a precio de chatarra, sin registro ante Hacienda federal ni Vialidad estatal, no tanto por lo barato sino para no pagar derechos de circulación ni crear registro fiscal; abren drenajes improvisados de su casa a una calle mal rayada por ellos mismos, que encharcan y vician el ambiente, para que las esposas de los políticos en gira se compadezcan y les consigan instalaciones sanitarias gratis.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estos ‘paracaidistas’, como los llamamos coloquialmente, se dan el lujo de tener megatelevisiones, superlavadoras, macroestéreos y astrocelulares (o radioteléfonos) que alguien de la clase media-alta se pensaría en comprar. ¿Cómo le hacen, si para las estadísticas son desempleados, desposeídos e incapaces de salir del hoyo, pues no tienen escolaridad? Además de su vida económica marginal, que les permite hacer carísimas pachangas de quinceañera sin pagar un&amp;nbsp; centavo de impuestos, es gracias a los abonitos chiquitos, por supuesto. A ellos debemos que el precio del crédito en México sea de los más altos en América&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;, pues luego de ganar la confianza del vendedor y cerrar el trato de venta, pagan tres o cuatro cuotas a los cobradores y luego, cerrando la puerta en el muro de su casa sin número en una calle sin nombre y abriéndola en otra pared, se vuelven invisibles, volviendo sus cuentas incobrables. Y no hemos hablado del robo de servicios, públicos o privados: televisión, electricidad, agua potable, gas... Que por algo son, también, caros para quienes sí los pagamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Éstos son los mexicanos que ponen cara de circunstancia y mirada beatífica al traernos a sus hijos al templo o el grupo juvenil para que los hagamos «muchachos de bien», porque «ya no se aguantan». Por supuesto, ya no nos extraña que al cabo de tres semanas vengan muy airados a reclamarnos sus retoños porque «les están metiendo ideas»: de cumplir obligaciones antes de exigir derechos, de servir al prójimo a cambio de los servicios públicos que gozan; de obtener lo mejor de su educación, no para «transar» (fraudear) sino para ser miembros dignos de su Iglesia, de la Patria y su familia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4158908023235603176?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4158908023235603176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4158908023235603176&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4158908023235603176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4158908023235603176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/07/mentalidad-de-paracaidista-la-batalla.html' title='Mentalidad de paracaidista (la batalla que ya perdimos ii)'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3429094667265828259</id><published>2010-06-29T16:11:00.003-05:00</published><updated>2011-03-24T19:05:53.423-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>La voz</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La metamorfosis más dramática durante mi adolescencia, y quizá la única que me provocó orgullo, fue la transformación en tiempo récord de «pito de calabaza» en galán radiofónico. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sólo quien pasara en pocos días de aturdirse con su propia voz a enamorar desconocidas por el auricular, entendería lo importante que es un cambio así para la autoestima de un puberto, asediado por la anarquía de su crecimiento físico, el acné, la inestabilidad emocional y la libido desatada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Salvo esas pocas semanas en que todo varón adolescente es confundido con su madre cuando contesta el teléfono, fueron mínimos los inconvenientes que me causó el cambio de voz, comparado con los sufrimientos que acarrearon los demás... Al menos como lo recuerdo ahora. Las clases vespertinas de guitarra y solfeo, en la secundaria, y el taller de teatro en la preparatoria, aunque no me hicieron una estrella juvenil del espectáculo, sí me ayudaron mucho a controlar los «gallos» y modular el tono en un cálido ‘la’ o un solemne ‘mi’. Ya encarrilado en la bohemia bachiller, los frecuentes palomazos o lecturas eran buenas ocasiones para practicar... y para ser el centro de atención, sin provocar repudio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Durante la niñez, al serio problema del tono natural de mi voz, que era un ‘si’ muy chillón –mis tíos, tan lindos siempre, conservan grabaciones–, se sumaban la egolatría del hijo único y la costumbre de hablar con una abuela medio sorda, así que con harta frecuencia me mandaban a callar, o yo mismo me interrumpía a mitad de una frase por la reverberación en el tímpano. Pero el hábito de acaparar todas las conversaciones y protagonizar las reuniones era más fuerte aún que hoy, de modo que pasaba saliva o me tapaba el oído, y volvía a la carga.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El tono se remedió gracias a las hormonas, el solfeo, el teatro y, tal vez, el cigarro; sin embargo, no fueron de gran ayuda para controlar el volumen, pues luego que mi abuela se llevó a la tumba su sordera, no pasó mucho tiempo para que me habituara a hablar en público: el teatro escolar y las lecturas de obra no son las mejores ocasiones para hablar en voz baja; ni qué decir de la docencia, con la que empecé en 1995 y no he podido terminar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Padecí tanto –e hice padecer– durante la niñez por causa de mi voz, que no comprendo cómo se toleran a sí mismos los adultos de tono agudo, algunos comunicadores de oficio entre ellos, cuando la solución es tan sencilla como aprender a oírse uno mismo –por eso, comprendí después, la infame grabadora de mis tíos– y, luego, a modular las cuerdas vocales, ejercitándolas hasta que se habitúen a un tono que no haga al prójimo rechinar los dientes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Aprendí de mi propio caso que quien habla con voz chillona, suele ocurrir que no sólo desafina feamente al cantar, pues no sabe oírse, sino que tampoco sabe escuchar al otro: su egoísmo termina por aislarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3429094667265828259?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3429094667265828259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3429094667265828259&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3429094667265828259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3429094667265828259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/06/la-voz.html' title='La voz'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5007098297483173096</id><published>2010-06-23T18:39:00.019-05:00</published><updated>2012-01-24T19:07:28.407-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politik'/><title type='text'>La inculturación del crimen (o: la batalla que ya perdimos)</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;«Yo soy bien chingonzote porque tengo una metralletota y una camionetota para pasar por encima de ti y de todos los pobres pendejos como tú, y los pago con dinero de la droga | los asesinatos | el tráfico de personas, y me sobra para comprar más viejas, pisto y justicia de los que verás juntos en toda tu vida si sigues ahí, hundido y amarrado por la moral y las leyes».  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://hazmeelchingadofavor.com/wp-content/uploads/2010/08/narconino2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://hazmeelchingadofavor.com/wp-content/uploads/2010/08/narconino2.jpg" width="257" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tomada de &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;[http://hazmeelchigadofavor.com] &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con eso se alimenta el ‘yo’ aspiracional de los niños, jóvenes y no pocos adultos mexicanos en el siglo xxi, a través de los «gangsta-reggetones» o los mal llamados «&lt;a href="http://es.wikibooks.org/wiki/G%C3%A9nesis_y_evoluci%C3%B3n_del_corrido_mexicano/Hip%C3%B3tesis_preliminares" target="_blank"&gt;narcocorridos&lt;/a&gt;»; visualmente, por los despliegues públicos de soberbia, impunidad y dinero que hacen los delincuentes por todas las calles y brechas de este país, sea en persona o con la involuntaria pero generosa ayuda de los noticieros, o sometiendo a balazo limpio cuanto ciudadano o uniformado les estorbe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Todos los modelos que antes alimentaron nuestra cultura popular, han fracasado en el imaginario social: los maestros pasaron de epítomes de la abnegación y el mejoramiento moral del pueblo, a burócratas insaciables; los policías, otrora guardianes de la rectitud propia y ajena, devinieron en primeros defensores de la corrupción; los sacerdotes, de ser maestros de virtud, son exhibidos ahora por los medios como depredadores sexuales. Los soldados dejaron de ser modelos de disciplina y patriotismo para convertirse en símbolos de la ignorancia armada; los funcionarios públicos y gobernantes, de benefactores del pueblo, a parásitos... Y un interminable etcétera que, resumidamente, significa: nuestros/as niños/as y jóvenes ya no aspiran a ser curas/monjas, soldados ni maestros/as, sino sicarios, padrotes/&lt;a href="http://www.sweetslyrics.com/125385.Jenni%20Rivera%20-%20Amor%20De%20Contrabando.html" target="_blank"&gt;zorras&lt;/a&gt; o narcos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Peor aún, nadie se esmera por desmentir estos prejuicios en la realidad social de México, dentro ni fuera de los grupos más señalados. Vivimos ya una especie de «síndrome de Estocolmo»: pasamos de sufrir el crimen y la corrupción en los años setenta, a tolerarlos en los ochenta, a convivir simbióticamente con ellos en los noventa –incapaces de alzar la cabeza bajo el peso de la crisis– y por fin, en este decenio aprendimos a apreciarlos, desearlos, amarlos... En el pecho de nuestras clases medias y bajas (y de &lt;a href="http://hazmeelchingadofavor.com/index.php/2010/11/08/la-narcomoda/" target="_blank"&gt;buena cantidad de &lt;i&gt;juniors &lt;/i&gt;y oligarcas&lt;/a&gt;) siempre hay espacio para un escapulario de Malverde o la Santa Muerte, aunque jamás hayan llevado un crucifijo; todos tenemos (o conocemos a alguien que tiene)&amp;nbsp; una hebilla, playera o gorra con hojas de marihuana, sea en su concepción pseudomística de &lt;i&gt;ganja&lt;/i&gt; –entre los pseudoeducados– o como la vil «mota» de siempre para los cholos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://hazmeelchingadofavor.com/wp-content/uploads/2011/02/bebe-con-pistola.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://hazmeelchingadofavor.com/wp-content/uploads/2011/02/bebe-con-pistola.jpg" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tomada de &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;[http://hazmeelchigadofavor.com] &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hasta los «buenos» están contaminados de esta cultura delincuencial: los mismos que defienden a los delfines y las mariposas, promueven ferozmente la pena de muerte y el aborto; los empresarios que se quejan del aparato fiscal, se especializan en evasión y soborno antes de ampararse en los tribunales; los comunicadores magnifican las pequeñas fallas morales de algunos actores, ante su imposibilidad ética de interferir en la comisión de las grandes y sistemáticas injusticias... Y «el pobre pueblo», es decir, esa franja difusa, pobremente educada y masificada que hace el grueso de la población, comienza a manifestar por diversas vías su inconformidad contra toda noción de esfuerzo, orden, «lo bueno» y «lo correcto», harta de que actuar esforzada, moral, correcta y bondadosamente sirva para poco menos que nada &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;en el mundo real,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; si al cabo las cosas se consiguen «como sea». Vazttta komo ehemmplo llleerrr laz lyneaz k ezkrivem loz jobennezz en&amp;nbsp; kualkier rred zozial: aunque nunca hubo un real compromiso con la ortografía, sí hay hoy una concienzuda batalla contra ella que, si bien puede ser sólo modal e inconsciente, también es sintomática, y va de la mano con el meteórico auge de la piratería, así como de la altísima proporción en que se publican fotos de «la peda» o «el cachondeo», propios o ajenos, antes que imágenes de actividades familiares, deportivas o académicas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo único que frena la aparición de un Estado criminal y el imperio de una «moral del crimen», aparte de la mala conciencia colectiva y el chantaje de los organismos internacionales, es la resistencia sorda de las Iglesias y las instituciones de formación juvenil, sobre todo las escultas y militarizadas (que ya comenzaron a ser &lt;a href="http://www.scout.org/es/autour_du_monde/region_interamericana/informacion_y_eventos/noticias/2010/scouting_loses_two_rovers_in_the_hands_of_unscrupulous_criminals_in_mexico" target="_blank"&gt;atacadas abiertamente&lt;/a&gt; por los criminales), junto a un puñado de adultos con más buena voluntad que recursos, entre docentes, funcionarios menores y líderes comunitarios (también en la mira de las mafias). Pero no es raro descubrir en los &lt;i&gt;iPods&lt;/i&gt; de monaguillos, lobatos y cadetes, o escucharlos cantar en los patios de escuelas, los atrios o parques, himnos al delito, la muerte y la degradación, «perreando» salazmente mientras tanto. Estamos siendo derrotados de la peor manera, en la más dolorosa de las circunstancias: la conciencia de nuestros hijos aspira al crimen; ellos desean ser como el enemigo... Es más&lt;i&gt; fácil.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5007098297483173096?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5007098297483173096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5007098297483173096&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5007098297483173096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5007098297483173096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/06/la-inculturacion-del-crimen-o-la.html' title='La inculturación del crimen (o: la batalla que ya perdimos)'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-44447818225320470</id><published>2010-05-28T15:50:00.006-05:00</published><updated>2010-05-28T16:13:39.102-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>De La lluvia desde el puente</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dejemos que hable quien antes lo dijo mejor:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Desde entonces una antigua música asalta mi fatigado corazón&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;cada vez que cruzo una nueva ciudad cada vez que un río lluvioso crece&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;alcanzo a ver los obstinados signos que de las puertas borran los otoños disímbolos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;oh ciudades&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;en todas ellas diciembre descorre un cortinaje&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; hay una puerta como un lento bostezo&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; un mar amargo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ruinas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; hay un olor de tierra húmeda que descubre&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; el silencio amarillo de las calles que es su voz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; su antigua voz que anuncia desde el espejo de las épocas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; con una música que reposa en mi dormido corazón&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; que ya muy pocas cosas pueden hacerse aquí&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; que somos otros ahora &amp;nbsp; &amp;nbsp; que hemos muerto&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Jorge Humberto Chávez: &lt;i&gt;La lluvia desde el puente.&lt;/i&gt; Joan Boldó i Climent Eds. / Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, San Luis Potosí, 1991. P. 23&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div ;,serif;="" left;="" new="" roman="" text-align:="" times=""&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-44447818225320470?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/44447818225320470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=44447818225320470&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/44447818225320470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/44447818225320470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/05/de-la-lluvia-desde-el-puente.html' title='De &lt;em&gt;La lluvia desde el puente&lt;/em&gt;'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5347144206553952805</id><published>2010-05-07T09:28:00.004-05:00</published><updated>2010-05-07T09:43:41.632-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><title type='text'>Wenn man liebt...</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: left;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;Cuando se ama &lt;br /&gt;sacia más el roce &lt;br /&gt;que el sometimiento de los cuerpos  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el pulso del espíritu &lt;br /&gt;es comunicable  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se relata la historia &lt;br /&gt;que deseamos  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando se ama&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; claro &lt;br /&gt;o se cree amar &lt;br /&gt;o se tiene miedo &lt;br /&gt;de entrar a saco por el amor.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5347144206553952805?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5347144206553952805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5347144206553952805&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5347144206553952805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5347144206553952805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/05/cuando-se-ama-sacia-mas-el-roce-que-el.html' title='Wenn man liebt...'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1300253726535088874</id><published>2010-04-23T16:41:00.014-05:00</published><updated>2011-03-24T18:59:13.009-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Qué daño hace la falsa modestia</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahora resulta que no valen nada 17 años de experiencia como corrector-redactor (porque, lo sabemos: ¿qué corrector que se respete deja de reescribir una entrada, cuando no toda una nota, o un libro, que da igual?); diez años como editor, ocho de ellos especializándose en un tema; otros diez años de experiencia en estrategias comunicativas, más la carrera universitaria en lengua y literatura hispánicas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y no he mencionado la especialización práctica en diseño editorial, la preprensa digital, la práctica en traducción; una novela que mereció subvención del gobierno, un poemario en edición de autor; haber «vendido» un nuevo sistema gubernamental de presupuestación a la opinión pública; mantener una columna periodística por cuatro años y haber puesto en boca de un gobernador el único discurso memorable de su gestión; coeditar la &lt;i&gt;Memoria gráfica&lt;/i&gt; del 48º Congreso Eucarístico Internacional, luego de haber corregido y diagramado la mayoría de los materiales impresos para este evento, (algo así como 20 libros) a la par que incontables ediciones del &lt;i&gt;Semanario Arquidiocesano.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Dije ya algo sobre la experiencia en fotografía? ¿En actuación, guionismo y locución? ¿La docencia de materias humanísticas durante tres años? ¿La especialización en lenguas buscada durante los estudios universitarios? ¿Los títulos editados para la Agencia Creator, entre documentos del Magisterio eclesial y obras variopintas de sacerdotes, monjas y laicos promotores de treinta devociones?&amp;nbsp; ¿El taller de edición de textos litúrgicos impartido cada año?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ah, no, pero como «la cosa está difícil», y más porque ya pasó uno la barrera de los 32, ahí va uno a buscarla de &lt;i&gt;copy,&lt;/i&gt; o sea, de simple «corre-dactor», a cambio de «una feria» que apenas ajusta «pa salir del hoyo», enseñando nomás la primera hoja del &lt;i&gt;curriculum&lt;/i&gt; –porque luego salen conque uno está «sobrecalificado»–, y a la hora que quiere uno hacer las cosas bien, la reacción es: «¿Con qué autoridad hablas | le cambias a mis textos | le mueves al guión | me volteas a ver, si nomás eres un... corrector?»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La falsa modestia es una forma de suicidio profesional. Yo lo cometí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-1300253726535088874?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/1300253726535088874/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=1300253726535088874&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1300253726535088874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1300253726535088874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/04/que-dano-hace-la-falsa-modestia.html' title='Qué daño hace la falsa modestia'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7799074652642314727</id><published>2010-03-11T12:47:00.018-06:00</published><updated>2011-03-24T18:57:27.771-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aggelogos'/><title type='text'>Regocijo</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El relajo de bandas como &lt;a href="http://www.last.fm/music/The+B-52%27s"&gt;The B-52’s&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.last.fm/music/Red+Hot+Chili+Peppers"&gt;Red Hot Chili Peppers&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.last.fm/music/Black+Eyed+Peas"&gt;Black Eyed Peas&lt;/a&gt;, en el escenario y en las bocinas, nos recuerda –debería recordarnos siempre– que el arte es una actividad vital, gozosa, no sólo –ni siempre– lánguida y crepuscular; solemne a lo menos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Como ejemplos en la misma esfera popular, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;de algo más sosegado pero al cabo feliz, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;v&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;ienen a la mente &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;«It's Just Another Day», de &lt;a href="http://www.last.fm/music/Paul%2520McCartney?ac=paul%20mc"&gt;Paul McCartney&lt;/a&gt;; «Here Comes the Sun», de &lt;a href="http://www.last.fm/music/George+Harrison"&gt;George Harrison&lt;/a&gt;; «Octopus's Garden», de &lt;a href="http://www.last.fm/music/Ringo+Starr"&gt;Ringo Starr&lt;/a&gt;, y en general la obra intermedia de &lt;a href="http://www.last.fm/music/The+Beatles"&gt;The Beatles&lt;/a&gt;; así como la primera obra en castellano de &lt;a href="http://www.lastfm.es/music/Joan+Manuel+Serrat"&gt;Joan Manuel Serrat&lt;/a&gt;: ¿quién puede evitar una sonrisa de molicie y una lágrima de ternura al escuchar «Canción infantil», sobre todo, si acompaña el café de la mañana?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estas canciones, estos artistas, son un llamado a la vida y al sol, al jolgorio; al relajo si se quiere: al desfogue y la risa; a chocar la copa en el más cordial ‘¡salud!’ Son émulos de aquel rey bíblico –David– que en la euforia de sus alabanzas a Yahvé olvidaba hasta el recato y, a fuerza de saltos, se le alzaba la túnica más de lo correcto (lo cual recuerda aquellos conciertos de RHCP protagonizados por un calcetín).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Son también los continuadores de esa línea amable marcada, en el ámbito formal, por barrocos como don &lt;a href="http://www.last.fm/music/Johann+Sebastian+Bach"&gt;Johann Sebastian Bach&lt;/a&gt;, seguida por &lt;a href="http://www.last.fm/music/Wolfgang+Amadeus+Mozart"&gt;Wolfgang Amadeus Mozart&lt;/a&gt;, el estadounidense &lt;a href="http://www.last.fm/music/Aaron+Copland"&gt;Aaron Copland&lt;/a&gt; (su &lt;i&gt;Rodeo &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;El Salón México&lt;/i&gt; son imprescindibles) y rematada a hoy por nuestro compatriota &lt;a href="http://www.last.fm/music/Arturo+M%C3%A1rquez"&gt;Arturo Márquez&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los ávidos escuchas de la música formal y los géneros populares exóticos, así como espectadores de otras manifestaciones artísticas, tendemos a menospreciar «el mitote» como un rasgo de populacho, de dispersión, rechazo a la seriedad (y la autoridad); de calidad dudosa. Nada más falso; ninguna percepción del arte más errada que ésta: el arte es subversivo, y la música –arte por antonomasia–, mucho más: voltea nuestra percepción &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;patasarriba (eso significa ‘subvertir’)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;, para que contemplemos lo que nos estaba negado desde nuestra perspectiva; reemplaza el atrófico «estado de comodidad» por el «estado de alerta» que acelera el corazón, excita los sentidos, aviva la mente y el alma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La calidad tampoco es pretexto. He escuchado sinfonías ejecutadas con manufactura muy inferior a lo entregado por Black Eyed Peas en &lt;i&gt;Monkey Business&lt;/i&gt;, y en la música folclórica o &lt;i&gt;world music,&lt;/i&gt; como la llamamos ahora los dizque entendidos (que muchas veces hacemos muy poco bien a la auténtica música popular), escuchamos frecuentemente voces más chillonas y desentonadas que las de The B-52’s; y valga decir, tiene su encanto esa amalgama de voz femenina casi infantil, de metal muy notorio, con el fraseo ronco, disonante, de la voz líder masculina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En los géneros populares, no podemos omitir nuestra valona michoacana, jocosa en tono y texto, crítica e irreverente; magistral en su manufactura literaria, que hermana los sones del Bajío con el son arribeño, ese «canto a lo humano» de la Sierra Gorda, y con el son veracruzano de jarana y arpa que siempre termina sonándonos a una especie de Georg Friedrich Händel tropical.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7799074652642314727?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7799074652642314727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7799074652642314727&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7799074652642314727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7799074652642314727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/03/regocijo.html' title='Regocijo'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3116318269840760982</id><published>2010-01-20T10:17:00.008-06:00</published><updated>2011-10-07T15:32:09.512-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Frío</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Clima como éste, iniciando 2010, ha enmarcado los pasajes más extraños de mi vida. Aunque suelo decir que prefiero esto al sofoco del verano, la verdad es que me causa incertidumbre lo que ahora pueda presagiar... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La última vez que recuerdo despertar tiritando así bajo las cobijas, fue durante mi estancia de 2001-2002 en Querétaro. El frío mataba en las ramas a las mariposas monarca, en la última pausa nocturna antes de llegar a su santuario en el estado de México. Al llegar de mañana a las instalaciones gubernamentales donde trabajaba yo de gratis, la brisa hacía caer los cadáveres como hojarasca veteada de negro y anaranjado, crepitante y al tiempo untuosa bajo las suelas. No sé si pueda entenderse cuán deprimente era el espectáculo –independientemente de mi propio estado neurótico y depresivo–, pero es seguro que no me ayudaba a levantar la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Escribiendo esto, veo cómo se manifestaba la naturaleza cíclica de la existencia. Ese otoño inició el feo desenlace que tuvo mi aventura queretana, iniciada con un frío viaje por la Sierra Gorda y La Huasteca el invierno previo (¿era primavera ya?), entre el viento cortante y seco de aquélla, y la niebla sólida que se extendía sobre ésta, pasando cada noche en un hotel más alto en la sierra y más frío que el anterior.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La primera vez que el frío me mordió fue seis años antes de eso, saliendo a trabajar a las 6:00 después de pasar noches miserables frente a la máquina de escribir, haciendo los trabajos finales de cuarto semestre (creo); por cierto, los más aplaudidos jamás por mis profesores universitarios. Fue durante los meses que viví solo. Fue cuando conocí esa soledad humana, cuando no hay alguien que acompañe &lt;i&gt;el alma &lt;/i&gt;de uno. Fue cuando descubrí que la compañía física no basta siempre para salir de sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y siempre que estuve así de solo, hubo un frío mordaz, como el de estos días. Ahora temo que me aceche, otra vez, esa soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3116318269840760982?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3116318269840760982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3116318269840760982&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3116318269840760982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3116318269840760982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2010/01/frio.html' title='Frío'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-9106757179918692919</id><published>2009-12-31T13:40:00.011-06:00</published><updated>2011-03-24T18:53:34.421-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politik'/><title type='text'>¿Y la violencia estructural contra quienes no pueden defenderse?</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al negar el derecho al aborto, el sistema jurídico mexicano prefiere que hoy lo juzguen los hijos de Herodes por «propiciar la violencia estructural hacia las mujeres» (por ejemplo), a que después lo condene la historia por permitir el asesinato indiscriminado de seres indefensos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con motivo del Día Internacional Contra la Violencia hacia la Mujer, se hizo escuchar la ya monótona retahíla de acusaciones sobre el sistema jurídico mexicano por negarse a despenalizar el aborto. También se va escuchando más el cacareo de quienes buscan el libre consumo de drogas, que este año –por cierto– opacaron a los promotores de la eutanasia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Una vez más, falta valor a tirios y troyanos para llamar a las cosas con todas sus letras, por miedo a perder sus simpatizantes tibios, que son los más abundantes: criticones de sofá o de sobremesa que a la hora de la crisis hacen lo contrario de lo que pregonan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La tibieza repugna en estos temas. Si la salmuera templada hace vomitar, cuánto más asco debería darnos ver cómo se tasa en los medios el valor de una vida, derrochando sofismas en favor o en contra de su cualidad humana, siendo que, ultimadamente, lo que se debate aquí no es el derecho a vivir de &lt;i&gt;ése,&lt;/i&gt; el otro, pues toda planta y animal lo ejerce, sino si tú o yo, ciudadanos adultos en pleno uso de nuestras facultades y derechos, o la sociedad misma, podemos asesinar libremente a quienes no son «como nosotros»: nonatos, ancianos, enfermos crónicos –los adictos entre ellos–; los afectados por defectos congénitos o genéticos; es decir, los indefensos, los carentes de poder, libertad y representatividad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿Verdad que así el tema parece más una abominación bárbara y totalitaria que un debate atractivo y vanguardista? Quienes defienden el derecho al aborto, la eutanasia o el libre uso de drogas, sólo se distinguen de los nazis y estalinistas, además del uniforme, en que éstos deshumanizaron y masacraron a sus vecinos; aquéllos, quieren hacerlo a sus propios hijos, abuelos y hermanos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por supuesto que el sistema jurídico de cualquier Estado moderno y democrático que se respete, no sólo el de México, previene y tutela que su sociedad no sea llevada por su propia egolatría a una era oscura de totalitarismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-9106757179918692919?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/9106757179918692919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=9106757179918692919&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/9106757179918692919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/9106757179918692919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/12/y-la-violencia-estructural-contra.html' title='¿Y la violencia estructural contra quienes no pueden defenderse?'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-6431042639689294705</id><published>2009-11-18T00:00:00.040-06:00</published><updated>2011-12-15T02:41:43.764-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Cobardía</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Recorro las calles de antiguos amores... O que pudieron serlo, de no haber sido yo pusilánime, comodino, prejuicioso, reticente, acomplejado, imprudente... En resumen, cobarde.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: 50%; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«No hay nostalgia peor &lt;br /&gt;que añorar lo que nunca &lt;br /&gt;jamás sucedió». &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt; &lt;i&gt;Joaquín Sabina &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«Uma  vez amei, julguei que me amariam,&lt;br /&gt;Mas não fui amado.&lt;br /&gt;Não fui amado  pela única grande razão —&lt;br /&gt;Porque não tinha que ser»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt; &lt;i&gt;Alberto Caeiro&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div font-size:="" x-small;"=""&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;Nada me preparó para enfrentar a las muchachas que me atraían y negociar con ellas hasta conseguir que me aceptaran; todas las relaciones románticas que conocí durante la niñez y buena parte de la adolescencia se resolvían higiénica, expedita y diplomáticamente, porque para mis autores de cabecera las prioridades eran otras. Baden Powell tampoco dejó un manual para resolver estos asuntos a la manera &lt;i&gt;scout&lt;/i&gt; y, por supuesto, un colegio religioso para hombres es el último lugar donde hubiera podido –ni querido– conocer los asuntos del corazón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Adolescente, llegué a la preparatoria ansioso de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;tratar &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;(por fin) con muchachas, pero mis competencias comunicativas intersexuales eran infantiles. Podía entenderme muy bien con los adultos, lo que exploté a placer con los profesores, hombres o mujeres; podía considerarme un maestro del albur y todo lo que implicara el idiolecto macho adolescente, pero articular un «buenas tardes» para una condiscípula o devolverle un beso de saludo, simplemente me sumía en el pánico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Entre eso e interpelar a quienes me atraían, había un abismo. Expresarles mis sentimientos representaba una angustia de muerte, y me preparaba para ello durante semanas, con la incertidumbre de quien espera la hora de subir al cadalso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y como no andaba yo de hostigoso detrás de ellas, resultó que dieron en considerarme de baja peligrosidad y acercárseme, pero no –¡demonios!– en plan romántico, sino de amigo y confidente. De modo que durante esos años tuve pocas novias y muchas buenas amigas, para envidia de los sátiros y para mi cotidiano tormento. Porque si ya me angustiaba sólo verter el corazón en palabras, ¿cómo me sentaría pensar, además, en traicionar su confianza y perder así la amistad, lo único que tenía de ellas y me permitía estar suficientemente cerca para respirar de su aliento?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Busqué soluciones intermedias: como el gentilhombre de la escuela, podía honrar la amistad con cortesías que sólo le hubieran permitido a sus&amp;nbsp; novios, pero a ellos no se les ocurrían; como el escritor de la generación, podía decirlo todo sin decirlo yo, o sin decir&amp;nbsp; nada. Pero no era eso lo que yo requería, sino el valor de acercarme a una mujer y confesarle mis sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por supuesto, de las novias que tuve (o algo parecido), en la mayoría de los casos ellas tuvieron la iniciativa; yo hacía intensos ejercicios mentales para convencerme de que me gustaban y me sentía bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Así que ahora, 20 años después, recorro las calles de esas mujeres ante quienes&amp;nbsp; me acobardé. Sólo me falta dar con la calle de San Martín; será porque, aunque tarde, a su habitante algún día me atreví a descubrirle el corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-6431042639689294705?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/6431042639689294705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=6431042639689294705&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6431042639689294705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6431042639689294705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/11/cobardia.html' title='Cobardía'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-6559409235693472098</id><published>2009-10-29T00:00:00.004-06:00</published><updated>2011-03-24T19:07:51.423-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>La muerte</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La muerte de la fe y la angustia de la muerte, son dos caras de una misma verdad: al vernos cruzando el universo, nos creemos inmortales e infinitos, pero en un instante algo nos recuerda que sólo somos criaturas miserables hechas del mismo polvo que solemos barrer. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para mí, ese algo fue la canción –precisamente– «Across the Universe» brotando del acetato crepitante mientras –literalmente– barría el patio y –qué casualidad– miraba la luna, enorme y casi llena, pesar sobre la ciudad entera y sobre mí, ínfimo entre sus calles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ya antes había sentido &lt;i&gt;der Angst, &lt;/i&gt;gracias a mi abuela y sus lecturas nocturnas en voz alta, en particular del muy piadoso opúsculo &lt;i&gt;Para ayudar a bien morir &lt;/i&gt;(creo que alguien lo desapareció intencionalmente justo después que ella lo puso en práctica consigo misma), pero como quiera que fuera, ella, mi madre o mis propias convicciones me regresaban pronto al consuelo de la vida eterna y a echarme solo el lastre de la mala conciencia por no ser un muchacho suficientemente bueno para tener seguro el cielo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El aguijón de esa noche, sin embargo, hizo la herida que nunca ha sanado. En un parpadeo (es literal) perdí la fe y la inmortalidad, y la angustia de descubrir cuán estériles son la vida y todos sus afanes, es decir, la irreversibilidad de la muerte, ha estado fielmente conmigo, para estas fechas, al menos por dos decenios cabales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No le guardo rencor a John Lennon; de ninguna manera. Muy por el contrario, le agradezco la liberación: cuando dejé de perder el tiempo ganándome un paraíso que no existe, pude conocer el edén de las artes, sin atormentarme por la inmoralidad ni la diabolicidad que los mojigatos –envidiosos profesionales– le endilgan siempre a los máximos artistas y obras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Además, sólo la estética rebasa a mi angustia existencial, de manera que llené mi vida de literatura, música y contemplación de artes visuales gracias a este sordo miedo-certeza de morir. El vértigo de la vacuidad de la vida sólo desapareció, durante muchos años, con altas y constantes dosis de escritura creativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Quienes me conocen bien saben que mi pequeña y finita alma se arroba ante una obra artística igual que los místicos con sus visiones religiosas, pero estoy muy consciente de que el éxtasis es más parecido al orgasmo que a la gloria entre las nubes: es intenso, es fabuloso, pero como la vida, se termina, y muy pronto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-6559409235693472098?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/6559409235693472098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=6559409235693472098&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6559409235693472098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6559409235693472098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/10/la-muerte.html' title='La muerte'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5991969266069759205</id><published>2009-10-28T11:11:00.005-06:00</published><updated>2010-05-06T17:05:50.181-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>De novelas y otras historias</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Línea a línea, llené mi niñez y adolescencia con una realidad alterna en la que nadie sufría por amor, la inteligencia y la habilidad valían más que la fuerza, y el conocimiento era la llave de la felicidad... Claro, mientras los adultos me dejaran leer en paz. &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Los fines de semana íbamos a visitar parientes al rancho o nos presentábamos en el grupo &lt;i&gt;scout; &lt;/i&gt;si no me había inscrito mi madre en clases especiales por las tardes, las horas de luz que dejaba la tarea eran para el entrenamiento de basquetbol o la escoleta de banda de guerra; luego, en la secundaria, hoy había clase de inglés y mañana de guitarra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Sólo la insistencia infatigable de los adultos evitó que viviera patológicamente abstraído del mundo y, en vez de entrar a preparatoria cumplidos mis 15 años, como al cabo ocurrió, me fugara para siempre a La-La-Landia con una linda camisa de mangas muy largas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;¿Quién se sometería por propia voluntad, durante nueve años, al ambiente gris y saturado de rivalidad en un colegio católico para hombres, si en casa lo esperaban los leales personajes de Julio Verne, inteligentes, pacíficos, impávidos y siempre vencedores con su sola ciencia en todo tipo de aventuras, o por lo menos las anécdotas cautivantes que contaba la abuela sobre su niñez, vivida en el cerro durante la Revolución y la Cristera?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Yo, por lo menos, no. Había tanta testosterona en el colegio, que terminaba cada jornada harto de demostrar ser más hombre que otros o morir en el intento, aun en los primeros años: machito pa aguantar carrilla, machito pa soltar madrazos, pa no delatar al imbécil que provocaba la expulsión de uno; pa aguantar o poner balonazos, jugar guerritas a pedrada limpia o en las áreas prohibidas; pa no bostezar con los monólogos del padre prefecto o el padre director, en su oficina o en el pasillo –y para tragarse luego las burlas, en este último caso–.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Claro que no me quedaban ganas de salir por las tardes a tirar balonazos con los niños del barrio (que raramente lo hacía) ni hacer otras competencias de machismo (excepto en bicicleta, para lo que no era malo aunque aprendí tarde), ni de ir sábados y domingos al Penta para hacer lo mismo (de lo que me salvé hasta que tuve hijos). Yo lo que quería, cuando no había tarea, clases especiales ni salidas de fin de semana o vacaciones, era leer aventuras, pero de ésas en que el cerebro prevalece sobre los testículos y la razón sobre las pasiones. Por supuesto, Verne encabezó siempre mi lista de preferencias y luego, muy atrás, venían en masa Dickens, Stevenson, Kipling, Twain, los realistas españoles, Tolstoi y las leyendas medievales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Cuando tenía ganas de relatos más verosímiles, mi abuela era una verdadera mina. Gracias a ella supe la historia –por ejemplo– de san José Isabel Flores antes que nadie lo conociera fuera de Matatlán, incluida su astucia para escapar de los perseguidores, su auténtica santidad y frugalidad (ella llegó a «echar gordas» para el venerado mártir y servirle el plato de frijoles); su trágica vida tan llena de sufrimientos, que pasó por la tortura postrera como por un florido prado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Salgari, Alcott, Amicis y otros por el estilo siempre me parecieron (parecen) unos babosos melodramáticos que escribían para niñas y pusilánimes (más que yo, por lo menos). Además, me enojaba mucho que Salgari nunca concluyera sus historias en un solo libro, que siempre hubiera un oscuro secreto y un amor inconfesado, chapuzas mercadológicas dignas de una telenovela pero que nunca emplearían los escritores de verdad.. como Verne, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5991969266069759205?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5991969266069759205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5991969266069759205&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5991969266069759205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5991969266069759205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/10/de-novelas-y-otras-historias.html' title='De novelas y otras historias'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3559723184726918113</id><published>2009-10-21T00:47:00.003-05:00</published><updated>2010-05-06T17:07:27.134-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Tabaco</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;Encendí mi primer cigarro a los 13 años. Aunque el delicado aroma del tabaco rubio pronto quedó en puro gusto a cenicero, la necedad me enganchó aun antes que la nicotina, y durante dos décadas probé cuanta variedad y modalidad de tabaco pude pagar, buscando nuevos aromas y texturas.  &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Siendo el único abstemio en una familia de fumadores, encender el primer cigarro &lt;i&gt;mío &lt;/i&gt;fue, sencillamente, el paso natural de ser fumador pasivo a no depender de la nicotina de los demás. Desde el desparpajo calculado con que mi abuela y su hermana Dominga echaban bocanadas de olor penetrante y escupían hebrillas de sus Faros cuando se juntaban a tejer o bordar, hasta la natural sofisticación con que mi madre y sus jefes fumaban sus cigarros de marcas impronuciables durante las juntas o en las sobremesas de las frecuentes comidas de trabajo, abundaban los modelos de adultez en que el tabaco desempeñaba un papel cultural importante, excepción hecha de los padres salesianos, el capitán O’Hara y el entrenador de basquetbol, que, francamente, me parecían muy aburridos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Aunque todos fumaban en casa y en el trabajo de mi madre, nunca gocé de carta blanca para hacerlo. Había conciencia de que es un hábito perjudicial, así que fui fumador más o menos clandestino hasta los 18, y recatado hasta los 21, cuando me fui a vivir solo y gané el reconocimiento a mi adultez. Era mucho más factible que bebiera una cerveza en familia, o incluso ponernos una papalina formal, que sólo pensar en encender un cigarro frente a mi madre, sus compañeros o mis tíos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Entretanto, llegó la histeria colectiva, moda burguesa o lo que sea de satanizar el tabaco y a los fumadores. En la medida que se reducían los espacios «aprobados» para fumar, yo asumía una postura cada más militante y contestataria, fumando en lugares y tiempos desafiantes, incluso instigando a figuras de autoridad (léase ‘profesores’) que también se sentían reprimidas. También fui cambiando de marca de cigarros, desde Marlboro Light, los más convencionales en el ambiente clasemediero de la preparatoria, pasando por Montana (más monteses, supuestamente, y favoritos del maestro Andrés Baca) para rematar con los Faros, supuestamente en un homenaje a mi abuela, pero en realidad fue una toma de posición que iba bien con mi personaje jipioso y chingativo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3559723184726918113?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3559723184726918113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3559723184726918113&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3559723184726918113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3559723184726918113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/10/tabaco.html' title='Tabaco'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3030074317046821779</id><published>2009-10-19T20:39:00.006-05:00</published><updated>2011-06-10T18:08:10.420-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Mis muertos</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Desde 1992 he acumulado «efemérides personales» que, hasta el nacimiento de Inés, estuvieron por encima de cualquier conmemoración colectiva, incluida la Navidad. El problema con este calendario es que se está llenando de obituarios y tiene muy pocos cumpleaños. &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Eso, que de por sí es insano, se vuelve muy incómodo para la familia cuando se tiene una, y qué decir cuando sus miembros se saben todas las fiestas de memoria y, en cambio, les importa un rábano el oscuro autor de una oscura novela catalana, menos aún el aniversario de su muerte, o del caudillo que llevó la revolución socialista a Acatempan de las Cebollas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Comencé con el aniversario luctuoso de Emiliano Zapata y las explosiones del Sector Reforma; siguió el aniversario de mi abuela, el desalojo violento de los damnificados por las explosiones que protestaban en la Plaza de Armas; el 24 de julio se encimaron el cumpleaños de Megan Hope y la muerte de Irma Zavala; en agosto, el aniversario de Rosario Castellanos y la bomba de Hiroshima; para septiembre, muy pronto registré el asalto a La Moneda, aunque todos piensen en aviones que se estrellan contra la nueva Babel. Anoté hace poco la Batalla de Chapultepec, y el día 29 es el turno de mi tío abuelo Catarino... Por supuesto, 2 de Octubre no se olvida, ni el asesinato de Vallegrande («hasta la victoria siempre»); tomé nota del cumpleaños de mi padre hasta que a Inés se le ocurrió nacer el mismo día, pero la fecha sólo se me grabó bien cuando la escogió mi suegra para morirse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;No parecerá extraño que el 2 de noviembre esté entre las pocas fechas públicas que he conservado en mi calendario personal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;También diciembre tiene sus muertos: Juan José Arreola y John Lennon. Enero está libre hasta el momento, pero febrero le pertenece a la Hermana Violeta y, desde que entré al PDMU, el primer domingo de marzo es la conmemoración del heroismo pentathleta; el día 14 lloramos en Guadalajara al gran benefactor Fray Antonio Alcalde.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Al escribir estas líneas, en octubre, alrededor del mundo lloramos sobre el cadáver aún tibio de La Negra, y ciertamente tengo anotada ya la fecha.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;¿Y las fiestas convocadas por el solo gusto de reunirse? ¿Dónde están las celebraciones de la vida? Hace más de la mitad de mi existencia que paso por alto mi propio cumpleaños, y he tenido que emplear los de mis hijos en las contraseñas de algún aparato o cuenta electrónica para no olvidarlos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Me doy cuenta que, desde la adolescencia, he cultivado con demasiado esmero la imagen de un hombre amargo que se ocupa mucho del dolor. Eso me hacía un personaje interesante para algunas chicas, entre el rebaño preparatoriano de imberbes y frívolos –además de otras no tan chicas, algunas maestras incluidas–, pero con los años se fue haciendo una verdad impuesta, además de perder eficacia como imán.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;En la época de mi máxima creatividad y productividad, tanto literaria como existencial, mi actitud convencidamente vitalista marcaba un contrasentido ridículo con este calendario necrológico. Ahí comencé a quitarme telarañas y a ponderar que vale&amp;nbsp;menos llorar la muerte de Irma que festejar el nacimiento de Mario Elías, él presente aquí, vivo, carne de mi carne, sin importar que estuviéramos juntos o a 500 kilómetros uno de otro; igual entre la Hermana Violeta y Ariadne: el memorial de los muertos sólo será, siempre, remover nubes de ceniza; festejar una vida, aunque sea un soplo nada más, es avivar una llama.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3030074317046821779?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3030074317046821779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3030074317046821779&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3030074317046821779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3030074317046821779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/10/mis-muertos.html' title='Mis muertos'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4555777967175187130</id><published>2009-10-02T20:04:00.015-05:00</published><updated>2010-05-06T16:08:58.035-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>La creación de la memoria</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Cierto día descubrí que no podía contar una anécdota de lo más frecuente sin inventar adornos y detalles, en parte porque convenía para aumentar el efecto –por algo tengo el oficio de escritor–, pero sobre todo, porque estaba plagada de lagunas... Y no todas eran hijas del olvido. &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Me descubrí escamoteando la realidad tal como se había registrado, por bochornosa o por anodina, y en cuanto la ficcionaba no podía estar seguro ya de cómo había sido en verdad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;¿Hasta dónde son reales los recuerdos que contamos? ¿Dónde comienza la ficción, bien o mal intencionada, con que nos enaltecemos para quedar bien parados ante el auditorio?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Una verdad ineludible es que, conforme se acumula el tiempo, nuestros recuerdos y autopercepción se amontonan y erosionan, mientras que la percepción social de nosotros, de ‘mí’, se transforma de simple miembro del grupo a figura de autoridad, o sentimos que debería transformarse, y duele la discrepancia entre esa autoestima devaluada y la presión social (real o percibida) de ser un modelo para los hijos, alumnos, subalternos, etcétera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Así que, dicho en corto, me descubrí en la edad de los recuerdos creados. Eduardo, Carlos y todos los que han leído los pasajes de estas memorias que ellos también vivieron, no se han tardado en señalar los rasgos generosamente exagerados, ni los avaramente escamoteados, minimizados o de plano extirpados de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mi&lt;/span&gt; versión de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mi historia... &lt;/span&gt;Porque también es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;su &lt;/span&gt;historia, y con toda justicia me exigen ocupar en ella el lugar que, desde su percepción retrospectiva, realmente me corresponde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Al contrario de esos autores de sabrosas memorias que se esperan a enterrar a todos sus pares para que nadie los refute ni llame embusteros, yo he optado por exponer mi versión de las anécdotas ante sus coprotagonistas, no por dar ejemplo de algo, sino porque en realidad me asusta cómo se va desintegrando mi pasado y lo suplantan las ficciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Si en la noveleta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Soliloquios por combatir &lt;/span&gt;el reto fue ficcionar un pedazo de pasado hasta volverlo irreconocible para poderlo conjurar, con estas escenas que he dado en llamar ‘memorias’, el propósito es, por el contrario, pescar lo que haya de realidad antes que termine de desvanecerse entre ficciones más o menos involuntarias: es reconocerme, el que he sido antes de hoy. Sería ingenuo; más: hipócrita, afirmar que no hay ficción; claro que sí la hay, y agradezco a quienes les constan los hechos que me la señalen, ahora que todavía es posible.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4555777967175187130?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4555777967175187130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4555777967175187130&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4555777967175187130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4555777967175187130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/10/la-creacion-de-la-memoria.html' title='La creación de la memoria'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1072100657024588109</id><published>2009-09-17T20:34:00.014-05:00</published><updated>2010-05-06T17:29:03.973-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Wölker</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Marzo 16 de 2007 - septiembre 11 de 2009. Norma y yo atestiguamos cuando respiró por primera vez, y cuando espiró la última. Como «La Güera», su bisabuela y matriarca de las mascotas felinas que ha tenido esta familia, sucumbió envenenado.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/SrLmWJX0fKI/AAAAAAAAAJM/pepXMi66q4k/s1600-h/kodak080429+007.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382617772808502434" src="http://1.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/SrLmWJX0fKI/AAAAAAAAAJM/pepXMi66q4k/s400/kodak080429+007.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 300px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Nació de cola; lo sé porque ayudé a su madre a limpiarlo y cortarle el cordón umbilical; fue el único macho en la primera camada de «La Güera II». Lo limpié también durante su última hora, cuando los estertores lo hacían vaciarse por todos los orificios del cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Ojalá quienes tienen la horrible costumbre de envenenar animales vieran, como vi yo, cuán larga, dolorosa y angustiante es la agonía de un ser que muere así, y vieran cómo llora Inés cada que ve una fotografía o escucha el nombre de su gato favorito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;No culpo a la mano que le dio el cebo, sin embargo. La culpa es nuestra, por dejarlo vagar toda la noche o incluso instigarlo a ello, sabiendo que era malquerido. Sólo reprocho la crueldad y la cobardía humanas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Agradezco a este animal la gentileza de acompañarnos dos años y medio, dándonos lecciones de vida casi a diario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-1072100657024588109?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/1072100657024588109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=1072100657024588109&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1072100657024588109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1072100657024588109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/09/wolker.html' title='Wölker'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/SrLmWJX0fKI/AAAAAAAAAJM/pepXMi66q4k/s72-c/kodak080429+007.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-394915688411398672</id><published>2009-09-08T10:03:00.015-05:00</published><updated>2010-05-06T16:11:30.052-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Literatos</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Éramos una bola de borrachotes. Creíamos saberlo todo; la carrera nos quedaba chica y llenábamos el tiempo con lo que mejor nos pareciera; mayormente con alcohol, discusiones bizantinas sobre música, escritores de algún o ningún renombre y alegatos sobre por qué nuestra propia obra merecía pasar a la posteridad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Las compañeras, por su parte, eran en buena proporción niñas bonitas que todo anotaban en lindas libretitas y nada parecían comprender; cuando no «macheteaban» sus extensos apuntes, ocupaban sus horas de vacío intelectual hablando de hombres, moda o de lo bonito que es todo lo bonito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Llegamos de distintos estratos y con variadas historias de vida, pero coincidíamos en sentir que la universidad no satisfacía nuestras expectativas. Para quienes ya habíamos pasado por los talleres literarios, trabajábamos en contacto cercano con la lengua o ambas cosas –como era mi caso–, estábamos tardando mucho en «entrarle a los trancazos», mientras que los ingenuos (en su mayoría ‘las’) no veían la hora en que el ambiente se llenara de hadas, príncipes, versos perfumados y estrellas de la literatura que dieran autógrafos y se dejaran tocar, como si el talento y la fama fueran contagiosos, o como si la facultad fuera una agencia matrimonial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Esto, en los primeros dos o tres semestres. Durante ese lapso no había mejores aliados del novato que los fósiles bohemios y los juglares de autobús; con ellos nunca faltaban cervezas, «toques», ilusiones de una vida consagrada al arte y sin preocupaciones profanas; sobre todo, poesía callejera de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;impromptu &lt;/span&gt;y muchas canciones «de contenido». Incluso las muchachas se sumaban ocasionalmente al círculo, quizá buscando en ese amasijo oscuro un sucedáneo de la vida etérea postergada o príncipes encantados en espera del beso redentor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Llegando al segundo tercio de la carrera, las cosas cambiaban. Cada vez se veían menos cervezas y más vasos de café en las manos de los hombres, y las muchachas dejaban aflorar su verdadera personalidad. Convencidas al fin de que no había buenos candidatos para «echarles el lazo», porque los pocos adonis eran homosexuales o ya estaban casados, se dedicaban a sus asuntos académicos, por fin se entregaban al simple placer, a una profunda &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;irritante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt; devoción religiosa, o a su preferencia sexual recién descubierta... Claro, quienes no habían desertado o perdido el pase por reprobar materias que de entrada nos habían parecido insulsas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Las noches en blanco se debían con mayor frecuencia a la lectura intensiva, análisis literarios, redacción de ensayos o a investigaciones documentales; conforme nos subíamos al tren de la vida adulta, los huaraches y camisas de manta se transformaban en zapatos y corbatas; las ausencias se debían más al trabajo que a la «peda» o la «cruda»; la propia obra engrosaba con mayor lentitud, cuando no se detenía por buenos periodos y, para colmo, algunos habíamos adquirido responsabilidades familiares, por descuido o voluntariamente &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;éramos los menos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;, lo que terminó de una vez por todas no sólo con la bohemia nocturna, sino con el sagrado sueño de cada noche.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Para los últimos semestres, el aspecto del grupo había cambiado tanto que los sobrevivientes no nos reconocíamos. Hasta los más aferrados a la ingenuidad inicial habían cambiado el tono de su atuendo y su voz, de jipitecas a darketos, o de darketos a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yuppies, &lt;/span&gt;y si compartíamos un trago o una tertulia literaria de vez en cuando, era con la vista atenta al reloj y cuidando de quedar sanos para librar las responsabilidades de la mañana, y del resto de nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-394915688411398672?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/394915688411398672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=394915688411398672&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/394915688411398672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/394915688411398672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/09/literatos.html' title='Literatos'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1428166311169429126</id><published>2009-08-31T10:24:00.008-05:00</published><updated>2011-04-22T21:48:22.851-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>La Roma</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;En el hotel Parque Ensenada –ahora, Stanza– he vivido noches que van de la guarapeta hasta el sueño más pesado y reparador, con una estancia de por medio horriblemente solitaria, cuando vivía en depresión.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Enfrente, en el tianguis dominical del Parque Pushkin, probé la pancita y el consomé del Centro del país, firmando divorcio irrevocable con el menudo del Occidente; once años después, ahí mismo le compramos a Inés unos calcetines de dibujos animados y ligas para el cabello que fueron sus favoritos mientras duraron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Además del Centro Histórico y los alrededores del Monumento a la Revolución, Roma es la única colonia que conozco en la ciudad de México, junto con algunas calles de la Juárez y la Condesa, que en mi memoria son una misma con ella. Salvo en 1993, cuando conmemoré el Dos de Octubre en Tlatelolco, una confusa visita en 2001 y otra en mi infancia que no recuerdo, siempre me quedo en el Ensenada-Stanza para recorrer estas calles que me enseñó a amar José Emilio Pacheco antes de conocerlas, o cuando menos paso por ellas, como en la amanecida de julio 9 de 2008.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Sé que no tienen nada de particular; en Guadalajara hay muchas del mismo estilo y hasta más hermosas, pero &lt;i&gt;Las batallas en el desierto&lt;/i&gt; me enamoró de ellas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Cuando el Diplomado de Literatura Regional me llevó a la Casa del Poeta López Velarde y, por primera vez, al hotel de Morelia y Obregón, mi vínculo «espiritual» con la Roma se materializó. Al contrario de las relaciones románticas, que se banalizan después de conquistar a la persona deseada, cada caminata sin rumbo, cada extravío por una vuelta equivocada y cada recorrido planeado, me entregan un nuevo descubrimiento, una sorpresa o milagro; expresiones inusitadas de la colonia o su gente; remansos para la vista, el oído, el espíritu o todo junto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-1428166311169429126?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/1428166311169429126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=1428166311169429126&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1428166311169429126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1428166311169429126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/la-roma.html' title='La Roma'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-4997062082112020460</id><published>2009-08-28T23:22:00.013-05:00</published><updated>2011-03-22T16:44:41.685-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Nudo ciego</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Entre mis primeros recuerdos está una línea de agujetas y mecates que cruzaba la casa de San Pedro, donde viví algunos meses o años antes de entrar al &lt;i&gt;kindergarten.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Iba desde el patio trasero, prácticamente un corral, hasta el cuarto de la entrada, que hacía de zaguán y sala. Yo mismo había unido todos los pedazos, para desesperación de mi abuela, con nudos ciegos que luego tenía que deshacer ella y regresar los cordeles a las botas, zapatos y tendederos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo mejor llegaba cuando improvisaba el moño de los zapatos –otro de mis primeros recuerdos–, o cuando jugaba al jaripeo con el gato y lo dejaba inmovilizado y asfixiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando aprendí por fin a encintar y amarrar los zapatos como dios manda, gracias a la familia –harta de mis nudos gordianos– y a la paciencia de la maestra de kínder, también supe por primera vez a qué sabe el triunfo. Se me había revelado el principio de una ciencia oculta de la que aún soy practicante devoto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por supuesto, algo de lo que recuerdo mejor en mi paso por la «manada» son las tardes dedicadas a aprender y practicar nudos: el de rizo, el as de guía, el ballestrinque, el corredizo simple, el ocho, el de pescador... No me pregunten sus nombres coloquiales, ése fue tema de dolorosas discusiones con mis tíos el ranchero y el «penta».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La vuelta de escota, el arnés de bombero, la cabeza de turco y otros igual de exóticos se me rindieron apenas hace unos años, cuando comencé a enseñar cabuyería a los muchachos del PDMU, pero durante mucho tiempo saqué todo el provecho posible a los que dominaba, encontrándoles las aplicaciones menos pensadas: cierta vez encontré una pulsera de hilo que, en lugar de hilaza, estaba hecha con alambre telefónico, aislado con plástico de diferentes colores. Después de desbaratar algunas vueltas comprendí cómo estaba urdida, y ahí comenzó una serie de millones de nudos simples y numerosas visitas a la mercería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Llegué a vender algunas de mis pulseras, pero su valor no era comercial sino terapéutico. Antes de la computación y antes aun de la escritura literaria, cuando no estaba de humor para leer, o mientras leía, combatía&amp;nbsp; igual el aburrimiento que la tensión con nudos de colores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Curiosamente nunca he podido tejer con ganchillo, en lo que mi abuela era experta y buena maestra, a pesar de sólo ser nudos corredizos simples enlazados unos sobre otros. Con la mano podía hacer las cadenetas perfectamente, pero nunca con una herramienta. Por algún tiempo ensayé con éxito a tejer con dos agujas, pero nunca encontré en eso la satisfacción que me daba la cabuyería. Era una práctica más personal; los logros, más individualistas; no había beneficio alguno para nadie, real o supuesto, salvo el placer de dominar un trozo de cordel. Lo único que alguna vez me provocó un entusiasmo así, antes de llegar la primera computadora a la casa (una Commodore 64), fue el cubo de Rubick, pero fue efímero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Desde entonces, sobre todo en el trabajo, procuro tener conmigo un pedazo de piola, para controlar la tensión practicando nudos y no terminar comiéndome las uñas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-4997062082112020460?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/4997062082112020460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=4997062082112020460&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4997062082112020460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/4997062082112020460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/nudo-ciego.html' title='Nudo ciego'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-2075117201240132208</id><published>2009-08-21T00:38:00.025-05:00</published><updated>2010-05-06T17:33:10.180-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Jueves negro</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;«Y fue nuestra herencia&lt;br /&gt;una red de agujeros»&lt;br /&gt;Anónimo, de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;La visión de los vencidos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;La cama se sacudía tanto, que golpeaba la pared. Sabía que era tarde, mi abuela ya me había hablado varias veces, así que –supuse– seguramente sería mi tío Juan haciéndome una trastada. &lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Cuando me levanté para detenerlo, vi que estaba profundamente dormido. Entonces me di cuenta: temblaba, con una violencia como nunca antes ni después la he sentido. Cuando mi abuela y mi madre gritaban aterradas, yo ya lo había descobijado, jalado y hasta pateado, gritándole «está temblando, córrele, esto se va a caer». Alguien entró al cuarto y me sacó; no supe cómo, ya estábamos parados todos, hasta el otro tío que teníamos de visita con toda su familia –menos Juan, por supuesto–, en el marco de la puerta del departamento, e igual los vecinos de enfrente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Nadie nos había enseñado que ése era un lugar seguro, simplemente alguien gritó que el marco de las puertas es muy resistente, y hacia allá fuimos todos, dando traspiés.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Los segundos que duró el temblor son los más largos que haya experimentado. Mi madre encajaba las uñas en mis hombros, luego en los de mi abuela, después en el marco de la puerta, sin decidirse qué vida proteger, y nos aferrábamos a mi abuela para evitar que se regresara por Juan. Mientras, las mujeres de las casas vecinas y la propia recordaban tener fe y comenzaban a balbucir oraciones y ruegos, que poco a poco coincidían en una misma plegaria a lo largo y ancho de los edificios, entre gritos de terror y llantos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Luego, en la escuela, a donde la mayoría llegó tarde, circulaban chismes y rumores de que se había derrumbado la ciudad de México; otros decían que Ciudad Guzmán –entonces nadie la llamaba Zapotlán; de hecho, muchos ni sabíamos que existiera–, y el maestro Escalante nos hizo poner de pie junto a los pupitres como todas las mañanas, pero en vez de repetir los rezos de siempre, oró pidiendo a Dios misericordia para las víctimas de la desgracia y para todos, porque a esa hora no se sabía nada cierto sobre la dimensión del desastre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;A media mañana nos despejó las dudas el Padre Primitivo, quien pasó por los salones difundiendo las noticias y para pedirnos la donación de agua, alimentos, ropa y cobijas. Nunca vi al profesor ni al presbítero tan desolados, ni cuando al maestro se le volcó su Combi llena de niños, unos meses después, y un chiquillo murió aplastado casi ante sus ojos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Las imágenes de la televisión, ya en la tarde y durante los días que siguieron, mostraban un amasijo de fisonomías y atuendos hurgando entre los escombros de la capital, todos los rostros empolvados y angustiados: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;scouts&lt;/span&gt; de pañoletas variopintas levantaban vigas o llevaban camillas codo a codo con pentathletas de gris, olvidada la eterna rivalidad; al tenor Plácido Domingo se le veían los surcos de las lágrimas mientras buscaba desesperadamente a su tía entre los escombros de Tlatelolco; rubicundos rescatistas extranjeros compartían la torta con chilangos bajitos y morenos, cuando no cargaban juntos carretillas de cascajo...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;El mundo como lo conocíamos había cambiado en un minuto. El suelo ya no era una superficie firme, inamovible: durante meses caminamos, dormimos y comimos con miedo, sobresaltados con la vibración que producía el paso de los camiones; vivíamos en la absoluta extrañeza, como si nos hubieran transplantado a otro país.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Esa sensación de angustia y ajenidad me ha poseído sólo en dos ocasiones, después del 19 de septiembre de 1985: cuando voló el drenaje de Guadalajara el 22 de abril de 1992, y cuando vi caer las Torres Gemelas de Nueva York, en el aula audiovisual de una preparatoria queretana, el 11 de septiembre de 2001. Creo que no es casualidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-2075117201240132208?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/2075117201240132208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=2075117201240132208&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2075117201240132208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2075117201240132208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/jueves-negro.html' title='Jueves negro'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-2976022094945195462</id><published>2009-08-21T00:25:00.009-05:00</published><updated>2010-05-06T16:12:17.325-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Basquetbol</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Nunca fui un estudiante sobresaliente, de cuadros de honor, escolta y recitar versos babosos en el festival de las madres. Nunca me gustó llamar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;así&lt;/span&gt; la atención de los demás. Tampoco soy del tipo deportista, y menos si se trata de equipos. Yo era eminentemente intelectual y solitario; mis logros y satisfacciones eran egoístas.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Las comparaciones me desagradan, así que no me exponía a ser juzgado, y menos a ser usado como ejemplo: mis calificaciones no bajaban de 8 y raramente pasaban de 9.5; en educación física nunca me quedaba al último y, si la práctica sería en deportes de equipo, libraba la parte técnica y a la hora de los ejercicios pedía la banca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Sin embargo, en los últimos años de la primaria fui devoto practicante del basquetbol; me atrajo, primero, que es un deporte de equipos pequeños; segundo, que la práctica era fuera de clases; de hecho, iniciaba justo después de la escoleta, y por lo mismo no era uno más entre la masa de mis condiscípulos: el entrenador se daba tiempo para trabajar con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mis&lt;/span&gt; capacidades y limitaciones, así que en vez de obstinarse en que yo alcanzara un porcentaje de anotación que estaba literalmente muy por encima de mi estatura, o en pararme junto a la canasta como defensa para que me molieran los huesos, me puso en la media cancha, donde me especialicé en pases bajos y robar bolas a los anotadores que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;–son la mayoría– &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;desde su propia zona defensiva se preocupaban más por llegar a mi canasta que por conservar el balón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;La posición de pasador era realmente agradable para mí. Tenía al equipo en la mano, lo que satisfacía mucho el ego –mi desempeño no se medía respecto al de otros, pero una decisión mía los afectaba irreversiblemente–, y a la vez me mantenía lejos del protagonismo público, que es muy reconfortante para los anotadores cuando se gana el partido, pero es inmisericorde en las derrotas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;En el equipo de basquetbol conocí la diferencia entre la adulación anónima y la felicitación sincera de los compañeros; entre la mala leche de la masa convertida en público y la reconvención bien intencionada del entrenador. También –eso no me lo supieron dar «la manada» ni la banda de guerra– el sentido de la responsabilidad personal en una tarea colectiva: si ahora como instructor del PDMU puedo decir a algún muchacho «lo que usted haga le puede costar la vida a todo su pelotón, o salvársela», es porque lo aprendí botando el balón anaranjado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-2976022094945195462?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/2976022094945195462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=2976022094945195462&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2976022094945195462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2976022094945195462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/basquetbol.html' title='Basquetbol'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7349439733716563394</id><published>2009-08-20T23:57:00.010-05:00</published><updated>2010-05-06T16:12:30.624-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Los días del rigor</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Atribuyo mi rápido ascenso en el PDMU, en mucho, a los años que pertenecí a la banda de guerra escolar... El capitán O’Hara no se andaba por las ramas ni tenía consideraciones con esos niños de colegio religioso.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Tras los oscurísimos lentes de piloto que jamás se quitó, y bajo la impecable moscova verde oscuro, había una mente rigurosa, exacta, con un sentido del tiempo y el tono digno de un director de orquesta, además de una rivalidad acendrada con el instructor –civil– y la banda –mejor pertrechada– de un colegio hermano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;O’Hara nos enseñó como nadie más qué es el sentido del deber, el valor de la puntualidad, del cumplimiento inmediato y perfecto de las órdenes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Yo no tuve tantos problemas como otros, excepto por la puntualidad, gracias a mi experiencia en el grupo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;scout &lt;/span&gt;y teniendo en la familia un tío pentathleta a quien veía trabajar con su tropa más de lo deseable; aun así, pasaron muy pocas semanas de escoleta antes que perdiera la cuenta de las sentadillas con el tambor sostenido frente al pecho o sobre la cabeza; las veces que subí y bajé a paso veloz todas las escaleras de la escuela con «el arma» a cuestas; las lagartijas y los «permiso para incorporarme, mi capitán» después de cumplir los correctivos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Simplemente, mi madre no toleraba verme ocioso. Cuando se acabó «la manada», renuente a inscribirme en un grupo aún más lejos del barrio, y decidida a no transigir con mi tío, sufriendo bajo su autoridad –moral y formal– los extremos de «El Penta» –cosa que tampoco a mí me atrajo nunca–, la banda de guerra fue lo único a mano para llenar mis tardes y no dejar que se me oxidara el sentido de la responsabilidad; seguramente bajo el influjo del Padre Primitivo, el prefecto, que quién sabe por qué me tendría un afecto casi paterno, a veces bastante hostigoso, aunque ahora se lo agradezco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Creo que O’Hara quería deshacerse de mí; flaco, chaparro y ciego, no daba una imagen muy «de fibra» ahí encuadrado. No sé si sean figuraciones o verdad, ni si mis compañeros sintieran lo mismo, pero me cobró caro pertenecer a la banda, y hasta que la dejó, creo que por su salud, no pudo hacer más que cobrarme retardos con sudor, ante la rapidez y exactitud con que yo aprendía a tocar las marchas y los pasos, la corrección con que me mantenía en las posturas a pie firme, la casi absoluta ausencia de errores en mis giros y evoluciones. Me parece que terminamos aficionándonos a pulsar uno al otro, pues si cada vez me exigía más, yo también esperaba con mayor entusiasmo las escoletas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;La única ocasión en que estuvo a un pelo de doblarme, fue cuando me sancionó cambiándome del tambor a la corneta, en vísperas del máximo festival escolar, sabiendo bien que nunca supe ni pude –ni puedo hasta hoy– con ese instrumento. Tuve que agarrar una chatarra de la «armería» (el salón de las colchonetas, balones e instrumentos de la banda)  y limpiarla lo mejor posible, robándole horas al sueño; compré una boquilla de bronce (creo que mi madre aún la conserva junto a mis «trofeos») y de veras que me empeñé en sacar de ese tubo de latón las siete notas que me sabía de memoria, y las combinaciones de éstas que hacen todo toque de corneta existe en este país, sean órdenes, marchas o pasos, que también me sabía al dedillo pero sólo en teoría, porque nunca le saqué al instrumento algo que no sonara a pedos... Lo que no pudo el capitán a fuerza de rigor, por poco lo logra mi propia frustración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Pasado el trago amargo, del que saqué provecho como fuera, el militar y yo continuamos nuestra relación de amor-odio donde la habíamos dejado: él en quererme quebrar y yo en hacerme más correoso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Honestamente reconozco que el uniforme y porte del bandero me daban más reconocimiento y respeto que los de «lobato», incluso en la familia, así que el precio me parecía, también, mucho más justo; tanto así, que cuando llegó el instructor rival para suplir a O’Hara, la banda se volvió algo tan corriente, tan barato, que llanamente deserté.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Después de la banda de guerra, no volví a saber más del orden cerrado, pasos redoblados ni veloces; taos ni plaos, ni porté otro uniforme que el ordinario de los lunes, hasta que mis hijos me metieron al PDMU. No es que quedara «vacunado», sólo estaba ahíto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Un buen día apareció mi moscova azul de bandero, junto con la gorrita graciosa de lobato, entre los juguetes de mis primos «del rancho», voltereteando en el barbecho. Se me estrujó el corazón, y con perdón de mi madre, fue más por lo que había vivido en la banda de guerra que por los aprendizajes de la «manada», aunque fueron muchos y cada día de mi vida han sido útiles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Después de un suspiro y un par de lagrimillas dije adiós a esas prendas y todo lo que habían significado, pensando que sería para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7349439733716563394?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7349439733716563394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7349439733716563394&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7349439733716563394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7349439733716563394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/los-dias-del-rigor.html' title='Los días del rigor'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7558055932786093796</id><published>2009-08-18T13:23:00.044-05:00</published><updated>2011-03-25T02:15:54.141-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>70 años del PDMU en Jalisco</title><content type='html'>&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Se dice fácil, pero son más de 3 mil 600 domingos de madrugar, en distintos puntos de la zona metropolitana de Guadalajara, y de todo Jalisco, con la preocupación de sacar adelante un grupo de muchachos; con la responsabilidad enorme de enseñarlos no sólo a defenderse de amenazas físicas o intangibles, a reconocer y traspasar sus límites, sino a autocontrolarse, ser corteses y cumplir con los deberes adquiridos en todos los órdenes de sus vidas; de llevarlos al filo del peligro para que sepan reconocerlo, y sostenerlos para que no se despeñen. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/Sor7r3fqUMI/AAAAAAAAAJE/Z3MoJjSIrRM/s1600-h/blog-pdmu70.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371382236642431170" src="http://2.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/Sor7r3fqUMI/AAAAAAAAAJE/Z3MoJjSIrRM/s200/blog-pdmu70.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 130px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 147px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por eso el brindis que tuvimos anoche, en el patio del Palacio Municipal de Guadalajara, no me supo tanto a una celebración del triunfo –y lo fue– como a una libación sacrificial, y de alguna manera lo expresé cuando fue mi turno de alzar el vaso frente a la concurrencia: son 70 años de contar con instructores que se sobreponen a sus propios temores y limitaciones para entregarse enteros, lo que son y lo que saben, a los muchachos; conscientes de los riesgos morales, físicos o sociales que pueden enfrentar, por sí mismos o en las jornadas de instrucción, enseñándoles cómo detectarlos a tiempo, evitarlos o, de plano, enfrentarlos y vencerlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Muchos de los que estamos ahí no llegamos, ni permanecimos inicialmente, por nuestra voluntad. Aguantamos la doma de nuestra soberbia, la exigencia física y disciplinaria más allá del límite, porque mami, papi o quien fuera no nos daba otra opción. Fueron los mandos e instructores quienes nos mostraron por qué valía la pena; por ellos nos enamoramos del ideal que persigue la institución y de sus métodos, empeñándonos tanto en ellos, que un día nos vimos no entre la tropa sino frente a ella, domeñando la soberbia, la abulia y debilidad de los reclutas, la temeridad de los cadetes, las discrepancias de opinión entre los iguales.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para mí, 70 años de existencia institucional (71 para el PDMU en el país) no se deben a los miles o millones de personas que hayan pasado por ella, porque así como contamos muchos personajes ejemplares que han intervenido para bien en todos los órdenes de la vida pública nacional y local, hay diez veces más egresados anónimos que reservan lo aprendido para su vida privada, lo cual de todos modos no está mal, y diez veces más que éstos, anónimos desertores a quienes no les aprovecha lo mínimo su paso por la institución. Esa permanencia se debe a los pocos cientos de miembros que perseveran, se comprometen y transmiten a otros su amor a los postulados y medios de la institución.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En términos humanos, es una vida completa. Eso me sobrecoge. Hablamos de cuatro o más generaciones que han pasado por aquí. En mi familia somos ya tres, comenzando por mi tío Martín de la Rosa y rematando –de momento– con mis hijos. Por ellos, salud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-8cd79b2cb33eae6b" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v22.nonxt3.googlevideo.com/videoplayback?id%3D8cd79b2cb33eae6b%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331600886%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D37FC9AB2EC92F03C47569CC96F31232BCD1D3B5B.657E3B44D86CD17F4195F72437C199EEF3BC5D7%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D8cd79b2cb33eae6b%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DXgYKt3j2ZwgJwKGqu7DMOtahcXQ&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v22.nonxt3.googlevideo.com/videoplayback?id%3D8cd79b2cb33eae6b%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1331600886%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D37FC9AB2EC92F03C47569CC96F31232BCD1D3B5B.657E3B44D86CD17F4195F72437C199EEF3BC5D7%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D8cd79b2cb33eae6b%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3DXgYKt3j2ZwgJwKGqu7DMOtahcXQ&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Descarga este video &lt;a href="http://creacionydiseno.co.cc/descargas/pdmu/Plan2010-media.mov"&gt;en resolución media&lt;/a&gt; (58 MB)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Ve en línea la versión &lt;a href="http://creacionydiseno.co.cc/descargas/pdmu/Plan2010-.html"&gt;original Flash&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7558055932786093796?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='video/mp4' href='http://www.blogger.com/video-play.mp4?contentId=8cd79b2cb33eae6b&amp;type=video%2Fmp4' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7558055932786093796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7558055932786093796&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7558055932786093796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7558055932786093796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/70-anos-del-pdmu-en-jalisco.html' title='70 años del PDMU en Jalisco'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/Sor7r3fqUMI/AAAAAAAAAJE/Z3MoJjSIrRM/s72-c/blog-pdmu70.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3359107277361403658</id><published>2009-08-08T13:31:00.021-05:00</published><updated>2012-01-11T19:25:59.313-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juveniles'/><title type='text'>¡Siempre listo!</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Fueron los días extraños. Ahora nebulosos, esos sábados de jugar al «bulldog», actuar como los animales de una historia exótica y ponerse una gorra verde con rayas amarillas, fueron durante varios meses la razón de ser de las semanas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://wiki.larocadelconsejo.net/images/7/76/Manual_lobato.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://wiki.larocadelconsejo.net/images/7/76/Manual_lobato.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 145px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 101px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El gordo librito de portada acremada con un lobezno sonriente, llegó a ser más importante e insondable que el evangeliario de bolsillo para la clase de religión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Esas horas estaban tan fuera de la realidad, que eran como ir instantáneamente a otro país, un mundo aparte, y se jugaba a ser otro con tanto ahínco, que el juego se tornaba más real e importante que la misma vida y era casi doloroso volver a lo ordinario, nomás llegando el ocaso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Después de todo, ¿qué tiene qué hacer un niño de la ciudad entre yerbas crecidas, trepando cuerdas o con un cordel en las manos, aprendiendo nudos de nombre extraño y aplicación más extraña aún? ¿Cuál era el propósito de meterse en unas medias azules con motas amarillas, un pantalón corto y una pañoleta al cuello de colores tan conspicuos como los de esa gorrita graciosa, y pasar con ese atuendo ante toda la chiquillería del barrio?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo más extraño de todo, y al cabo el propósito principal, era saberse único entre los condiscípulos y los vecinos toda la semana; miembro de una clase aparte las tardes de los sábados: la de quienes conocen los secretos de «la manada», los que se fijan ideales y deberes mientras los demás sólo dejan pasar los días.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y lo mejor eran las historias: no sólo la del niño de la selva y sus compañeros animales; también la de otro niño, éste, hijo asimismo de la ciudad, que se sobrepuso a la orfandad y los rigores de la escuela, un ser superdotado capaz de aprenderlo todo por sí mismo, que descubrió los secretos de la vida en el campo y los aprovechó para hacerse una meteórica carrera militar, ganando méritos y títulos sólo mediante su ingenio. Uno se sentía heroico sólo de escuchar esos relatos, se sometía al ridículo ante los pares y los parientes de llevar ese uniforme anacrónico y llamar a las cosas cotidianas con nombres raros, de llevar un animal por sobrenombre, si era el precio de ser, al menos aspirar a ser, como ésos y otros personajes con que la imaginación dejaba el suelo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A veces dolía esa perseverancia. El escarnio de los seres más amados era difícil de sobrellevar y perdonar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No bastaba con un «ya verás lo que seré capaz de hacer», ellos exigían saber por qué usar esos medios tan lejanos a la realidad, si el propósito era ser apto para lidiar con el mundo real, y un mocoso no podía contestar –tal vez ni ahora, cuando la adultez desdibuja todo eso– por qué eran importantes las motas amarillas, las fábulas, la protesta de lealtad repetida todas las noches: «Prometo hacer siempre lo mejor para cumplir mis deberes hacia Dios y la Patria...»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3359107277361403658?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3359107277361403658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3359107277361403658&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3359107277361403658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3359107277361403658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/08/siempre-listo.html' title='¡Siempre listo!'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3188683407925670641</id><published>2009-07-21T22:31:00.009-05:00</published><updated>2010-05-06T16:14:04.448-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>Curso Básico de Brigadistas Comunitarios</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Invitan el 8º Batallón Juan Escutia del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, AC, XV Zona Jalisco, y la Dirección General de Bomberos y Protección Civil, H. Ayuntamiento de Guadalajara&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: italic; margin-bottom: 0cm; text-align: center; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Con reconocimiento y gafete oficial de brigadista.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: italic; margin-bottom: 0cm; text-align: center; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/Sn3LWUd2ZbI/AAAAAAAAAI8/McWBDywb67M/s1600-h/PDMU-PCGdl.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5367669915206968754" src="http://3.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/Sn3LWUd2ZbI/AAAAAAAAAI8/McWBDywb67M/s400/PDMU-PCGdl.png" style="cursor: pointer; float: right; height: 100px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 255px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;En la Unidad Administrativa Benito Juárez, Islas Hébridas y Jesús Reyes Heroles, Villa Vicente Guerrero; 25 y 26 de julio, 1 y 2 de agosto (sábados de 16:00 a 20:00; domingos de 8:00 a 12:00 hrs., a tres cuadras de la estación Patria del tren ligero).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Objetivo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Preparar personas autorizadas y con conocimientos fundados que intervengan en su comunidad para aminorar el impacto de siniestros, mediante la aplicación de primeros auxilios, estrategias de protección civil y prácticas preventivas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Requisitos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Edad mínima de 12 años.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Cuaderno, pluma y ropa cómoda.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Pentathletas: uniformidad medio militar (varonil) o deportiva (femenino).&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Asistencia y puntualidad absolutas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Registrarse aquí del 20 al 26 de julio, mediante un comentario o &lt;a href="mailto:ma_calderon@megared.net.mx"&gt;correo electrónico&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Costo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Aportación voluntaria en efectivo o especie para hacer tres botiquines según los lineamientos del curso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Duración&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;16 horas, repartidas en cuatro sesiones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-weight: bold; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Cupo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Limitado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3188683407925670641?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3188683407925670641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3188683407925670641&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3188683407925670641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3188683407925670641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/07/curso-basico-de-brigadistas.html' title='Curso Básico de Brigadistas Comunitarios'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/Sn3LWUd2ZbI/AAAAAAAAAI8/McWBDywb67M/s72-c/PDMU-PCGdl.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-933613434865642379</id><published>2009-06-24T00:52:00.009-05:00</published><updated>2011-11-26T13:23:22.201-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>En espera del milagro</title><content type='html'>&lt;div class="post-body entry-content"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;I dreamed about you, baby.&lt;br /&gt;It was just the other night.&lt;br /&gt;Most of you was naked&lt;br /&gt;Ah but some of you was light.&lt;br /&gt;The sands of time were falling&lt;br /&gt;from your fingers and your thumb...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Leonard Cohen&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Escucho atentamente, por primera vez en muchos años, la canción que considero emblemática del bardo canadiense... Se me grabó a fuego en esa etapa confusa e incómoda que marca el paso de la juventud a la adultez, y fueron sus metáforas las que pautaron el año más oscuro de mi vida (hasta hoy).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Me provoca una sensación entre la angustia y la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;saudade... &lt;/span&gt;Repaso sus versos y es como ver caer los sellos de un apocalipsis personal: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;I didn't see the time, | I waited half my life away. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;There were lots of invitations&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;and I know you sent me some,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;but I was waiting&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;for the miracle, for the miracle to come.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Hace un par de noches, lo que escuchaba era «Time», de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Dark Side of the Moon &lt;/span&gt;(creo que sabemos de quiénes). Pero hoy no estoy para la antirretórica de Waters, me siento inerme ante las palabras. Si he de sentir un índice que me apunta, que tenga la uña bien cortada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Trazo una línea de «Time» a «Waiting», y de ahí a «Intimidad» (Benedetti vive, por supuesto): &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ah baby, let's get married, | we've been alone too long.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Let's be alone together. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Let's see if we're that strong.&lt;/span&gt; Me enredo en mi enredo existencial: el paso a la adultez no es otra cosa que el último tropezón en el paso de la adolescencia a la juventud. Las deudas pendientes de entonces, se saldan por fin o quedan insolutas para siempre. Hago &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mea culpa&lt;/span&gt; («estás sola | estoy solo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;pero a veces&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;puede la soledad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt; | &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;ser una llama»), me sorbo los mocos y sigo con lo que hay que hacer.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-933613434865642379?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/933613434865642379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=933613434865642379&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/933613434865642379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/933613434865642379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/06/en-espera-del-milagro.html' title='En espera del milagro'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-5892768776065610945</id><published>2009-05-18T23:18:00.014-05:00</published><updated>2011-12-13T16:32:52.839-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><title type='text'>Nos veremos en el cielo de los ateos... Y si no, ya nos vimos</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El maestro Benedetti soltó por fin la pluma ayer, domingo 17 de mayo. No entiendo cómo siga existiendo la letra impresa si no está ya aquí el hombre que la volvió realmente significativa para mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Probablemente no hubiera yo apostado la vida por la palabra, hace, digamos, 20 años, si el ministro de mi bautizo poético hubiera sido otro que el padre de los Trece Hombres que Miran, el testigo de Pedro, denunciante del Capitán, devoto de menear la borra del café a las 3:10. El hombre que me enseñó cómo se debe amar a las Laura Avellaneda que nos hacen la vida buena, aunque nos dejan una dosis, necesaria y saludable, de dolor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No creo, aunque lo sé, que su voz temblorosa y reptante, pero siempre afable, se apagó ya. Que nunca podré pedirle otro autógrafo (el suyo fue el primero que pedí jamás). Si existe un cielo de los ateos, el rostro suyo es el que buscaré primero cuando mi pluma se detenga también. Y si no, qué importa: tengo lo que vale de él; otros lo tendrán: su palabra escrita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;Bendito sea el hombre que muestra el camino, suave, sonrientemente, sin ordenar, sin conminar, sin teorizar. El que invita a abrir las puertas, a consagrarse a la palabra; que enseña a aceptar el momento de hacer una tregua y a dilucidar cuándo se reemprende la brega. Don Mario Benedetti &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-style: italic;"&gt;es &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;uno de ellos, así en presente: la carne vaya a donde debe ir; la palabra permanezca donde debe estar: en los oídos nuestros y de nuestros hijos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-5892768776065610945?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/5892768776065610945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=5892768776065610945&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5892768776065610945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/5892768776065610945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/05/nos-veremos-en-el-cielo-de-los-ateos-y.html' title='Nos veremos en el cielo de los ateos... Y si no, ya nos vimos'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1111831195592524188</id><published>2009-04-23T21:44:00.011-05:00</published><updated>2010-05-06T16:19:15.565-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>La primera flor</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;En los cinco años y fracción que hemos sido familia, la casa se ha llenado de plantas variopintas. Algunas vinieron conmigo; otras las trajimos de las respectivas casas maternas o viveros al paso; algunas más nacieron aquí. Una de éstas es el tabachín de la cochera.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Edgardo recolectó las semillas, puse algunas a germinar y, no sé qué tanto antes o luego del nacimiento de Inés, ya habíamos trasplantado los dos sobrevivientes a la cochera. A ella, la más pequeña de mi simiente, los consagré. Al cabo de un año se fusionaron y, por fin hoy, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;durante el trabajo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;recibí una llamada que me informó de lo que ya comenzaba a desesperarme: la primera flor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Tímidamente roja, en la rama más impensada, la que se extiende sobre el toldo del automóvil... Del racimo que va tomando fuerza, despuntan los pétalos de dos o tres flores. Sólo en esa rama, la única que puede ver Inés desde mi recámara.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;Hasta aquí. No quiero ensuciar el milagro con palabras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;20100426.- No es una floración: es una explosión. Este año, hay más botones que hojas. Y en el tejabán del jardín, prosperan los pichones de colibrí anidados en la enredadera.&lt;br /&gt;20100429.- Por fin, luego de ¿diez años? ¿once? la jacaranda echa sus primeros capullos, justo en la punta de la rama más alta. Éste será un año feraz. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-1111831195592524188?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/1111831195592524188/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=1111831195592524188&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1111831195592524188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1111831195592524188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/04/la-primera-flor.html' title='La primera flor'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-3837892852458097530</id><published>2009-04-17T00:29:00.012-05:00</published><updated>2010-05-06T18:22:14.959-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Un año de peregrinaje</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Hace un año y dos días que el Centro Católico de Comunicaciones y yo nos dimos la mano en señal de adiós. El futuro (ahora, presente) de esa empresa, que considero casi como una hija, no es precisamente feliz... Tampoco yo lo soy del todo, pero bueno, la felicidad es una entelequia, ¿no? Si bien no estoy precisamente contento, por lo menos percibo que he crecido, aunque sea un poquito.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;En este tiempo, he pasado por experiencias inapreciables, que no hubiera tenido de seguir ahí. Si bien el dinero ha llegado a ser un tema serio en las sobremesas más de tres ocasiones, no nos ha faltado nada en realidad, y hemos obtenido bastantes «cosas», además de disfrutes, vivencias y «conocencias».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Esta recapitulación honra especialmente a los compañeros de generación en la primaria y la preparatoria, con Lalo Sierra y Azucena Macías en primer término; a la gente excepcional que he conocido mientras tanto, como el Oficial Lemus y Edith Olmedo, de quienes aprendí mucho sobre protección civil, primeros auxilios y seguridad personal en un tiempo mínimo; al 2º Oficial Jehu, a quien conocí en el XXXI Campamento Nacional del PDMU Menor en julio y con quien intercambié breves pero relevantes momentos hace una semana, en los Cursos Nacionales, evento que también merece consignación aquí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Nos hicimos de una motocicleta y he rodado 11 mil kilómetros bajo sol, lluvia y viento mientras tanto, solo o con Edgardo en ancas e Inés en el regazo. Reempastamos la cochera, que ahora es la envidia de sí misma. Enrollé el copal en alambre, y aunque le hice más daño que bien, por lo menos vencí un temor que me dominó desde que inicié la práctica del bonsai. Soy responsable de formar una treintena de chiquillos y adolescentes en mi colonia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Todo ha venido junto y en racimo; algunas vivencias más temprano que otras, pero al cabo todas derivan de haber tomado un camino aparte del CCC. No puedo enumerar siquiera la gente que he conocido gracias a ello, y menos los aprendizajes que me ha dejado. Sólo en el Campamento Nacional, compartí logros y penurias con casi 300 niños y los adultos que iban a cargo de ellos; en los Cursos Nacionales, de cerca traté a medio centenar... No podría recordar sus nombres y son, de cualquier manera, personas hermosas que creen con firmeza y fundamento que se puede transformar para bien a la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Este año me ha dejado, sobre todo, gratitud. Hasta de lo peor he aprendido lo mejor. Me duele que el CCC vaya como barco que hace agua, pero le agradezco este sinfín de oportunidades que me regaló al despedirnos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-3837892852458097530?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/3837892852458097530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=3837892852458097530&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3837892852458097530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/3837892852458097530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2009/04/recapitulacion-de-un-ano-de-peregrinaje.html' title='Un año de peregrinaje'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1221698406226497290</id><published>2008-11-24T12:11:00.017-06:00</published><updated>2010-05-06T18:21:33.518-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oss'/><title type='text'>Para ser libre hay que mirar (y hacerse oír) afuera</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: left;"&gt;A lo rápido, cito artículo de &lt;a href="http://www.linux-mag.com/id/7187/" style="font-style: italic;"&gt;The Linux Magazine&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; margin-bottom: 0cm; text-align: center; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;«Four years into my GNU/Linux law firm experiment, I find myself very comfortable with the technology, very fluent with the programs, but still wishing for a more flexible word processor and an email utility that is steadier than Evolution. The time and money I have saved by using GNU/Linux has translated into lower overhead, greater profit, a better legal product and lower overhead. All of that, in turn, has translated into less time behind the desk, and more time for doing meaningful things in life»... Algunos párrafos antes, destaca la fortaleza principal de Linux: estabilidad, robustez, inmunidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no tuviera que usar yo mismo tantos programas propietarios de diseño, hace mucho tiempo me hubiera olvidado hasta de los nombres ‘Macintosh’ y ‘Windows’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20081212. Este abogado, igual que yo, se siente cómodo con un sistema alternativo; no hay nada realmente distinto entre usar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;software&lt;/span&gt; propietario o libre en cuanto a facilidad de uso, y en cuanto a flexibilidad y opciones para hacer una misma cosa desde diferentes aproximaciones, el mundo del OSS es mucho más amplio; qué decir de la economía. Pero las prestaciones de los programas sí quedan algo cortas cuanto se habla de actividades muy específicas; allá, el litigio; acá, el diseño gráfico y editorial. No creo que el problema con el procesador de textos de mi citado vaya más allá de unas cuantas macros en VisualBasic que, con algo de esfuerzo, se pueden reciclar en OpenOffice (pero es algo que queda fuera del alcance de muchos usuarios promedio, como el abogado y yo); igual que, en el mío, el verdadero punto álgido es, por una parte, la posibilidad de abrir archivos en formatos propietarios y guardar el trabajo en ellos mismos (estándares &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de facto&lt;/span&gt;); por el otro, desarrollar actividades muy específicas que al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hacker &lt;/span&gt;promedio tienen sin cuidado porque nadie ha insistido suficientemente en su importancia: editar una imagen o dar salidas de preprensa en modo de color CMYK; automatizar la importación de pies de página...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20081204. Repito aquí un comentario que recién dejé &lt;a href="http://estacionbabel.wordpress.com/2008/07/30/adobe-no-quiere-linux/"&gt;en el&lt;span style="font-style: italic;"&gt; blog &lt;/span&gt;de un diseñador&lt;/a&gt;: quede bien claro que, si bien no todo es miel sobre hojuelas (como reconoce el abogado articulista), tampoco se trata de a sufrir «lo inevitable» con resignación y buena cara, como el Santo Job... El pingüino también tiene algo de culpa cuando se niega dar un buen mordisco a la manzana o a romper|abrir la última ventana; dicho de otro modo, lo único inevitable es que el ser humano se acobarde y estacione en la mitad del camino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«¿Onde firmamos, pes? A mí me urge InDesign [hablando de “puertos” en Linux para la paquetería Adobe CS3]; veo con simpatía a Scribus, pero no da lo que necesito; ni Gimp en foto, ni Inkscape en vectores… Si Adobe no hará nada por la comunidad *n*x, tons que la comunidad *n*x deje de pajearse con la inmortalidad del postfix y ponga remedio a las carencias de las aplicaciones para diseño, entre ellas, la compatibilidad con los formatos de archivo de Adobe».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20081212bis. Acabo de encontrar en la página de Adobe Labs el Alpha del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;plugin &lt;/span&gt;Shockwave Flash 10 para Linux... Un paso importante que se suma al Acrobat Reader y los servicios Acrobat para servidores &lt;span style="font-style: italic;"&gt;web.&lt;/span&gt; De hecho, ya veo mis monadas de Flicker y LastFM al lado de estas líneas, además de permitir a mi hijo usar Linux para abrir disneylatino.com (BTW, también usuario de OSS y Adobe, vía Pixar y Wine). Falta mucho todavía, pero ya es un pasito menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20081212bisbis. «“It depends” is almost always the right answer in any big question. And not being even willing to see the other side makes for bad decisions»: sabias palabras de &lt;a href="http://torvalds-family.blogspot.com/2008/11/black-and-white.html"&gt;San Linus Torvalds&lt;/a&gt;, mal que le pese a los prosélitos de Fray R. Stallman, que –no me canso de insistir– tocan tanto a los «cerrados» de Adobe que se niegan a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;vender&lt;/span&gt; sus productos (yo no les pido nada regalado; ¿tú sí?) a los usuarios *n*x, como a los sanedritas «abiertos» del OSS - *n*x que se sientan en sus nubes de incienso a contemplar El Gran Pingüino en vez de mirar las reales necesidades de los reales usuarios, que –oh, dolorosa realidad– en su mayoría no son (somos) &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hackers&lt;/span&gt; ni proselitistas, sino simples mortales que encienden (encendemos) la máquina y esperan (esperamos) que cumpla un mínimo de expectativas en 1) rendimiento y 2) prestaciones; algunos preferimos ver un pingüino a una manzana o cuadritos de colores en el rincón izquierdo de la pantalla, pero en esencia somos los mismos y esperamos lo mismo: encender, cargar el sistema, correr un programa, obtener un resultado, apagar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero está cumplido con creces, para el abogado que cito al principio y para mí; lo segundo todavía no termina de llegar... No sé cuánto sea culpa de nosotros, los usuarios, por no hablar suficientemente fuerte y claro para que nos escuchen y entiendan los desarrolladores, sean contratados o libres; cuánto sea responsabilidad de los «cerrados», que se encierran con una llave más al escuchar pisadas desconocidas en vez de asomarse a preguntar quién es y qué quiere (bueno, Adobe Labs es como un ventanuco trasero por donde sacan de contrabando las sobras del banquete, para que los menesterosos de *n*x ya no afeemos la entrada principal); qué tanto sea de los «abiertos» y «libres», que se esclavizan en su espejismo de libertad y dan la espalda a la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-1221698406226497290?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/1221698406226497290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=1221698406226497290&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1221698406226497290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1221698406226497290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/11/experimento-oss-en-una-firma-legal.html' title='Para ser libre hay que mirar (y hacerse oír) afuera'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-6379737302341627106</id><published>2008-10-30T23:11:00.013-06:00</published><updated>2011-12-01T16:51:55.831-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>No me atropelló un minibús, sino la vida...</title><content type='html'>&lt;div class="post-body entry-content"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;...Un caminar de río que se curva,&lt;br /&gt;avanza, retrocede, da un rodeo&lt;br /&gt;y llega siempre...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Octavio Paz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Encontrarme de repente con Quique, a tres cuadras de mi casa, y por ende con el &lt;a href="http://mx.groups.yahoo.com/group/zuno8992/"&gt;foro de la generación zunista&lt;/a&gt; a la que pertenezco, me ha hecho reflexionar sobre algunas cosas, y recordar muchos momentos y personas que ya habían juntado polvo en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Recuerdo con especial afecto, entre los compañeros, a Azucena Macías, viva imagen de su nombre, y a &lt;a href="http://ggonzale.blogspot.com/"&gt;Memo González Valdivia&lt;/a&gt;, y Héctor Alejandro Gómez «El Mafafo» (sé que odia el apodo, pero así lo conocíamos); entre los docentes, a Alicia Mendo y Lupita Grajeda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Me recuerdo a mí mismo. Quienes me recuerdan greñudo y jipioso, comunistoide y existencialista –comenzando por Quique y por mí mismo–, quizás consideren inverosímil verme ahora con cabello en casquete recortado, uniformado y madrugrando en domingo para liriar chiquillos ajenos (¿me recuerdas diciendo que los niños en cuanto más lejos estaban mejor?), además de los propios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Me recuerdo de quince, dieciséis años, y al verme con mis 34 encima, parece que fuéramos dos personas del todo distintas... Algunos aspectos han sido constantes: estudié Letras Hispanoamericanas y sigo siendo más bien ateo; sigo creyendo en el poder de la palabra escrita, aún me resisto a hacer cosas en equipo... Pero de algún modo me doy cuenta ahora que la vida me atropelló, me trastumbó y me mandó por un rumbo diferente al que pretendía seguir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Ave. Sea. Amén. Es la vida, y eso es lo importante. Extraño de repente la vida bohemia y despreocupada, pero mis hijos, mi familia, pues; los compromisos que he adquirido voluntariamente desde entonces, valen la pena.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-6379737302341627106?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/6379737302341627106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=6379737302341627106&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6379737302341627106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/6379737302341627106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/10/no-me-atropell-un-minibs-sino-la-vida.html' title='No me atropelló un minibús, sino la vida...'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-2375199478831245388</id><published>2008-09-04T17:36:00.008-05:00</published><updated>2010-05-06T18:18:02.754-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Just like starting over...</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;El peregrino toca el nuevo pueblo que esperaba en su ruta. Se hace un hueco bajo el nuevo árbol de la nueva plaza, se consigue un lugar en la nueva mesa; acostumbra las manos a las nuevas herramientas, que no por ser las mismas de otros lugares, dejan de hacer ampollas nuevas.&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;De pronto no sabe si volvió a algún paraje de antes, si los lugares de la memoria se confundieron en un nuevo lugar sobre la Tierra. Porque de tantos rosotros vistos ya, algunos tienden a fundirse en facciones que, de tan familiares, se vuelven indistinguibles.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Y lo mismo ocurre con las voces, los ademanes. Lo único siempre nuevo, son las heridas en los pies que causan las piedras de siempre en el nuevo tramo de camino (siempre nuevas); las ampollas de siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Y uno  temina –siempre– preguntándose en qué estriba la novedad, si al cabo en todo sitio, todo tiempo, se encuentran escenas similares; rostros, actos, historias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-2375199478831245388?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/2375199478831245388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=2375199478831245388&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2375199478831245388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/2375199478831245388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/09/just-like-starting-over.html' title='Just like starting over...'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1077662317114513805</id><published>2008-07-23T00:01:00.043-05:00</published><updated>2011-05-20T09:28:56.318-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pdmu'/><title type='text'>XXXI Campamento Nacional del Pentathlón Menor</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;La mañana del 8 de julio, entre llovizna y bostezos, salimos en cuatro autobuses hacia la ciudad de México. El viaje duró alrededor de diez horas, con más de cien niños, niñas y adolescentes de ambos sexos que no podían pasar por las casetas de la autopista sin exigir una «pequeña pausa». En ese jalisciense contingente, íbamos diez personas a quienes la vida nos daría la vuelta tres veces a lo largo de la semana por vivir. [Busque al final el vínculo para descargar las convocatorias de Zacatecas]&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #660000; margin-bottom: 0cm; text-align: center; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Éramos el Pelotón de Transmisiones del Menor del 8º Batallón de Infantería Juan Escutia, al mando de su servidor, representantes de la XV Zona Jalisco del PDMU en el XXXI Campamento Nacional del Menor, uno de los eventos menos reputados de las Convenciones Nacionales, pero –como tuvimos ocasión de saber– uno de los más difíciles para tropa y mandos, sobre todo por la poca edad de los participantes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;La fatiga se dio a conocer como compañera fiel nomás llegando a la capital. Ya anochecido y con las anatomías entumidas, llegamos al hotel Premier, aventamos las mochilas y volvimos a subir al autobús para cenar en el Cuartel General, donde la lluvia apenas dejaba espacio para la muestra folclórica y gastronómica con que las Zonas nos dimos la bienvenida. Mis cadetes cenaron hasta que la XV Zona Jalisco empezó a despachar tortas ahogadas, porque ya casi no había nada a la hora que arribamos (eso sí, el relleno negro de Yucatán nunca será olvidado), y a la salida, pasadas las 23:00 horas, emprendimos el regreso a paso veloz, porque el transporte no llegó. De ahí a la habitación, donde hicimos larga la noche arreglando uniformes y bañándonos, porque a las 5:00 del martes 9 subiríamos de nuevo a los autobuses para participar en la Ceremonia de la Piedra, en el 70º aniversario del Penta, con las mochilas en el camarote porque en cualquier momento se daría la voz de partir al Campamento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;b&gt;Feliz aniversario&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3053/2697934964_6fae47e35f.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="172" src="http://farm4.static.flickr.com/3053/2697934964_6fae47e35f.jpg" style="float: right; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 138px;" /&gt;&lt;/a&gt;Terminada la ceremonia, partimos al Internado B, donde nos proporcionaron los alimentos del pelotón, y a las 8:00 pasadas estábamos en el Cuartel General para las juntas previas, donde nos encontramos tres jefes de grupos menores, yo con mi tropa, sus mochilas y alimento detrás, y nadie sabía decirnos nada. A las 11:00 concluyeron las juntas y los jaliscienses volvimos, los hombros alzados, al Internado B, para descansar un poco y comer. A las 15:00 ya estábamos, de nuevo con las mochilas en el autobús, en el Monumento a la Revolución, para el desfile hacia el Zócalo, con la ceremonia de inaugural de la LI Convención. Ni qué decir de los niños dormidos en filas, las señoritas desmayadas, la prensa –amarillista o de otros colores– y los turistas vueltos locos con sus cámaras.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;¿Y el Campamento Nacional? Unos decían que nos reuniríamos en el Monumento a la Revolución, otros que en el Zócalo, terminada la ceremonia (¡pero las mochilas estaban junto al Monumento!). El caso es que tuvimos que levantar a los choferes de su sueño retrasado para que recogieran al personal de la XV Zona en el Zócalo, y de pasada dejaran las mochilas de mi pelotón...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Muy defeñamente, e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;stuvimos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;en «plantón» sobre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt; la gran plancha gris durante al menos media hora, junto a los compañeros de la Zona I, hasta que llegó alguien del equipo organizador y luego, providencialmente, dos autobuses que iban rechinando llanta hacia el Ajusco, con los muchachos de Hidalgo, Michoacán, Oaxaca y cuantos pudieron acomodar adentro... A quienes nos sumamos nosotros. Por fin sabíamos algo de nuestro destino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Por cierto, olvidamos la comida y la tienda de campaña en el Cuartel General, algo que de momento lamentamos mucho, pero fue el afortunado pretexto para establecer los primeros y más fuertes lazos de convivencia y solidaridad allá arriba, entre las nubes y el frío.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;b&gt;El horror y la gloria&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;Se designó como sede del XXXI Campamento Nacional al &lt;a href="http://maps.google.com/maps?q=http://bbs.keyhole.com/ubb/download.php?Number=1220763&amp;amp;t=k&amp;amp;om=1"&gt;Centro de Convivencia Pentathlón Ajusco (Cecopa)&lt;/a&gt;, a donde llegamos Dios sabe a qué hora de la noche, bajo la fría llovizna y la oscuridad del monte. El Cecopa fue alguna vez sede nacional del Cuerpo de Caballería, y nuestras «suites», como irónicamente las llamaron los oficiales a cargo del Centro, fueron las antiguas cuadras del ganado, lo cual prometía noches calientitas, salvo porque la paja estaba húmeda y por ahí se nos iba el calor, en vez conservarlo. Mientras los niños de Jalisco daban cuenta de una cubeta de pollo frito y compartían con otras Zonas, los anfitriones nos leyeron la cartilla y nos asignaron dormitorio. A Jalisco y Yucatán se nos asignó la cuadra otrora habitada por «Camino» o «Canino» (la placa sobre la puerta ya está borrosa), a la izquierda de la ex habitación de «Rayo», que correspondió a la Zona Nuevo León (al mando del gentil Suboficial Antonio del Ángel Moncayo).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;Pusimos a los pequeños a dormir y los grandes tuvimos por fin la junta esperada desde la mañana, todavía sin pistas de los responsables formales del Campamento. Siguió una larga noche de guardias bajo la lluvia, frío dentro y fuera de las cuadras, niños que despertaban tiritando o vueltos llanto por mamá; a la amanecida del día 10, hacernos bolas para conseguir alimento (Jalisco no fue la única Zona que llegó con las manos vacías), responsabilidad que recayó en el Cabo Rodolfo Torres, de Tamaulipas, y su servidor, además del poderoso Rambler del Oficial Bautista (Cecopa), al mando de otro oficial cuyo nombre no recuerdo ahora. Cuando volvimos, ya estaba ahí el responsable del XXXI Campamento, Oficial Ismael Mogollón, que por fin averiguó dónde estábamos, y los chamacos estaban dándole duro a la calistenia y el paso veloz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;Difícil será olvidar la expresión del Cadete de Primera Alan Pacheco, segundo al mando por la Zona Nuevo León, a la hora de contemplar las raciones del primer desayuno que compartimos en el Ajusco ellos, nosotros y los yucatecos: «Creo que en estos tres días me voa morir de hambre...» Nadie se murió, valga decir; de sueño, hambre ni frío, y de hecho el choque entre este modo de vida, y las comodidades y abundancia de la ciudad, despabiló el metabolismo de todos: los centímetros que crecieron muchos niños, y los que muchos baquetones perdimos de cintura, son un testimonio visible.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;La primera jornada completa se dedicó, después de conocernos y agarrar confianza, al contenido teórico y la primera parte de las competencias. Los mayores nos separamos en cinco grupos, encargados de enseñar de manera rotativa, a sendos grupos de niños, cabuyería, señales naturales, orientación, uso del silbato y camuflaje. Luego vinieron las competencias, con verdaderas muestras de fibra, sobre todo en la lucha y la pista del infante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;Desde ese momento en delante, los días fueron gloriosos, llenos de aprendizajes, retos y experiencias (también para los jefes de grupo, que tuvimos Escuela de Instructores), además de gran crecimiento físico y mental para los chamacos, y las noches continuaron siendo el noveno círculo del infierno según Dante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;b&gt;Hay de campamentos a campamentos...&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;El día 11, tras el cuadro y ejercicio matutinos, el desayuno y terminar con las competencias (una de las más memorables fue el encuentro de lucha entre Jalisco y Chiapas, por larga y difícil de decidir), nos pusimos a las órdenes del Oficial Sahagún, de Cecopa, quien expuso el tema, precisamente, de campamentos. Explicó las diferencias entre el acantonamiento, el campamento en sí, y el vivac; los fuegos de campamento, la protección y preservación del entorno. Claro que los muchachos entendieron muy poco, hasta que se echó a andar el reloj y se dio a las Zonas sólo media hora para improvisar un vivac, con su fogata y leñero ¿ah, verdad? Las muestras de organización y originalidad fueron abundantes, y también las lamentaciones por no llevar todo el equipo solicitado en la convocatoria.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;Lo más difícil no fue cumplir la tarea, sino hacerlo acatando los temas expuestos unos minutos antes y sin que los adultos metiéramos las manos, porque los mismos encargados de Cecopa fueron los jueces, y preguntaron por qués y para qués de todo. Si bien los niños no pasaron una sola noche bajo las estrellas, por el frío y porque de todos modos estuvo nublado casi todo el tiempo, la mayoría de los refugios quedó excelente. Luego llegó la consigna más sorprendente: si tuvimos media hora para hacer el vivac, se nos dieron sólo cinco minutos para desaparecer toda huella del ejercicio. Y se cumplió.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;Luego de la comida, la tarde se dedicó una práctica de batalla campal coordinada por un grupo de medievalistas que nos visitó, y mientras los chicos jugaron y cantaron, los mandos tuvimos nuevamente Escuela de Instructores con el Oficial Bautista, y vaya que recordamos nuestros días de reclutas. Quién sabe qué sería más divertido para los niños, si sus juegos o ver a sus encargados hacer como doscientas lagartijas, de a diez o quince por cada error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;#flickr_badge_source_txt {padding:0; font: 11px Arial, Helvetica, Sans serif; color:#666666;}#flickr_badge_icon {display:block !important; margin:0 !important; border: 1px solid rgb(0, 0, 0) !important;}#flickr_icon_td {padding:0 5px 0 0 !important;}.flickr_badge_image {text-align:center !important;}.flickr_badge_image img {border: 1px solid black !important;}#flickr_www {display:block; text-align:left; padding:0 10px 0 10px !important; font: 11px Arial, Helvetica, Sans serif !important; color:#3993ff !important;}#flickr_badge_uber_wrapper a:hover,#flickr_badge_uber_wrapper a:link,#flickr_badge_uber_wrapper a:active,#flickr_badge_uber_wrapper a:visited {text-decoration:none !important; background:inherit !important;color:#0063dc;}#flickr_badge_wrapper {background-color:#CCCCCC;border: solid 1px #333333}#flickr_badge_source {padding:0 !important; 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&lt;td id="flickr_badge_source_txt"&gt;tlahtopil &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28869123@N03/sets/72157606323925878/"&gt;XXXI CNPM&lt;/a&gt; photoset&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;#flickr_badge_source_txt {padding:0; font: 11px Arial, Helvetica, Sans serif; color:#666666;}#flickr_badge_icon {display:block !important; margin:0 !important; border: 1px solid rgb(0, 0, 0) !important;}#flickr_icon_td {padding:0 5px 0 0 !important;}.flickr_badge_image {text-align:center !important;}.flickr_badge_image img {border: 1px solid black !important;}#flickr_www {display:block; text-align:left; padding:0 10px 0 10px !important; font: 11px Arial, Helvetica, Sans serif !important; color:#3993ff !important;}#flickr_badge_uber_wrapper a:hover,#flickr_badge_uber_wrapper a:link,#flickr_badge_uber_wrapper a:active,#flickr_badge_uber_wrapper a:visited {text-decoration:none !important; 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&lt;td id="flickr_icon_td" width="10"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28869123@N03/sets/72157606339222344/"&gt;&lt;img align="left" alt="tlahtopil LI Convención photoset" height="48" id="flickr_badge_icon" src="http://farm4.static.flickr.com/3209/buddyicons/28869123@N03.jpg?1216791012#28869123@N03" width="48" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;td id="flickr_badge_source_txt"&gt;tlahtopil &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28869123@N03/sets/72157606339222344/"&gt;LI Convención&lt;/a&gt; photoset&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;#flickr_badge_source_txt {padding:0; font: 11px Arial, Helvetica, Sans serif; color:#666666;}#flickr_badge_icon {display:block !important; margin:0 !important; border: 1px solid rgb(0, 0, 0) !important;}#flickr_icon_td {padding:0 5px 0 0 !important;}.flickr_badge_image {text-align:center !important;}.flickr_badge_image img {border: 1px solid black !important;}#flickr_www {display:block; 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&lt;td align="center" id="flickr_badge_source" valign="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt; &lt;td id="flickr_icon_td" width="10"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28869123@N03/sets/72157606484677750/"&gt;&lt;img align="left" alt="tlahtopil Chapultepec photoset" height="48" id="flickr_badge_icon" src="http://farm4.static.flickr.com/3209/buddyicons/28869123@N03.jpg?1216791012#28869123@N03" width="48" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt; &lt;td id="flickr_badge_source_txt"&gt;tlahtopil &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/28869123@N03/sets/72157606484677750/"&gt;Chapultepec&lt;/a&gt; photoset&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Buscas las convocatorias para la Convención Nacional 2010 en Zacatecas? Aquí está el &lt;a href="http://creacionydiseno.co.cc/descargas/pdmu/convencion-zacatecas-2010.pdf"&gt;archivo PDF (16.9 Mb)&lt;/a&gt; y un &lt;a href="http://creacionydiseno.co.cc/descargas/pdmu/convencion-zacatecas-2010.swf"&gt;FlashPaper&lt;/a&gt; más liviano. También extraje la Convocatoria para el &lt;a href="http://creacionydiseno.co.cc/descargas/pdmu/campamento-nacional-zacatecas-2010.pdf"&gt;33º Campamento del PDMU Menor.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, las Convocatorias para &lt;a href="http://download1180.mediafire.com/338s5uwr6dbg/sl733r2s9ecbkir/CONVOCATORIA+DE+LOS+XLVI+JUEGOS+NACIONALES+PACHUCA%2CHIDALGO+2011.pdf"&gt;Pachuca 2011.&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-1077662317114513805?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/1077662317114513805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=1077662317114513805&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1077662317114513805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/1077662317114513805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/07/xxxi-campamento-nacional-del-pentathln.html' title='XXXI Campamento Nacional del Pentathlón Menor'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3053/2697934964_6fae47e35f_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-502386543324344432</id><published>2008-07-21T10:54:00.009-05:00</published><updated>2010-05-06T16:29:21.512-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='schriftung'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>De la libreta de bolsillo</title><content type='html'>&lt;div class="post-body entry-content"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ciudad de México, julio 15 de 2008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Vuelan papalotes en el corazón de la ciudad. ¿Cómo no reconciliarse con un lugar así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia; font-size: 100%;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/SIazkoOX1cI/AAAAAAAAAFU/93nz5FUZY48/s1600-h/zocalo.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226061859464402370" src="http://2.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/SIazkoOX1cI/AAAAAAAAAFU/93nz5FUZY48/s200/zocalo.jpg" style="cursor: pointer; float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Nueve niños descienden victoriosos del frío en mitad del verano, de la mala comida y el poco sueño. Hombres de mirada limpia y palabra clara muestran sonrisas sin revés: ¿cómo seguir en pie de guerra contra esta ciudad?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia; font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;No es tampoco que de repente se le entregue el corazón; es sólo quitarse la carga del coraje, la defensiva; dejar de echarle al cúmulo de las malas experiencias y abrir una puerta nueva para verla con los ojos de los hijos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: georgia; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-502386543324344432?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/502386543324344432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=502386543324344432&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/502386543324344432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/502386543324344432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/07/de-la-libreta-de-bolsillo.html' title='De la libreta de bolsillo'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yAH3Hu3exGQ/SIazkoOX1cI/AAAAAAAAAFU/93nz5FUZY48/s72-c/zocalo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-9137456719483388056</id><published>2008-06-18T13:27:00.007-05:00</published><updated>2010-05-06T16:29:35.613-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Largo silencio</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;Hace dos meses que no aparece nada nuevo por aquí... buena señal, pienso; deseo que así se piense: no he estado de ocioso nomás buscando en qué entretenerme.&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;«El trabajo redime de dolores / la vida arrastra y está bien», escribí hace un buen puño de años. Y lo sostengo. Todo nuevo comienzo implica mucho movimiento, y eso mismo ocurre esta vez. Porque un trabajo no es sólo un ‘empleo’ (usar las energías para un propósito concreto durante un tiempo determinado), es un buen pedazo de la vida. Deja uno los hijos temprano donde no estorben, y de pasada obtengan un ejemplo mejor que el de uno –en la escuela, pues–; pasa ocho horas metido en el changarro y no ve otras caras que las de los compañeros, no convive con nadie más, hasta que se convierten en una especie de familia alterna, y el trabajo, una vida alterna... Una hora-nalga todas las mañanas para llegar, otra hora-nalga para volver... Llevamos diez... Si la jornada se interrumpe para comer, son once, doce horas... Más ocho de sueño... Está uno más tiempo en el trabajo, o dormido, que con los hijos... Los compañeros son más familia a veces que la familia...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Ésa fue una de las mayores razones por las que recibí, muy bienvenido, el adiós en mi trabajo anterior. No tenía tiempo ni ganas ya para los hijos, el jardín, los amigos... Para escribir, para leer. Este espacio se abrió como una pequeña ventana por donde me asomaba a la vida «allá afuera» y dejar que el mundo se asomara «acá adentro»... Ahora estoy la mayor parte del tiempo afuera, así que estas intangibles páginas han estado silenciosas... Pero también amerita su crónica esta fase de la vida, así que intentaré estar por aquí con alguna frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-9137456719483388056?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/9137456719483388056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=9137456719483388056&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/9137456719483388056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/9137456719483388056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/06/largo-silencio.html' title='Largo silencio'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-7466925768214566449</id><published>2008-04-10T14:21:00.012-05:00</published><updated>2012-01-27T18:21:32.918-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pessoal'/><title type='text'>Algo así como el principio</title><content type='html'>&lt;div class="post-body entry-content" style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Señor: muéstranos el camino&lt;br /&gt;y danos el valor de seguirlo;&lt;br /&gt;que sea una obra tuya&lt;br /&gt;y no capricho de nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #660000; text-align: center;"&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tengo mucho qué agradecer a Cultura Pro Guadalajara / Ediciones Católicas de Guadalajara / Creator Comunicaciones –ultimadamente, el Centro Católico de Comunicaciones Cardenal Juan Sandoval Íñiguez– y, en primer lugar, a don Antonio Gutiérrez Montaño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me dieron la oportunidad, cuando volví a mi ciudad en 2002 sin nada, ni siquiera el prestigio –ése quedó extraviado por las callejuelas de cierta ciudad del Bajío–, de trabajar y ganarme dignamente el pan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sin más preguntas que las indispensables sobre mi calidad moral ni mi apego a la doctrina, sólo con la «hoja de vida» enfrente, don Antonio me abrió la puerta del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Semanario Arquidiocesano, &lt;/span&gt;puso a mi disposición un escritorio, una silla y una computadora, y depositó en un casi ateo la confianza de supervisar la calidad de contenidos de un periódico católico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Luego, me invitó a trasladarme a una empresa nueva, como coordinador de diseño, con computadora nueva y aumento de sueldo, y aunque al poco tiempo mejor dejamos la coordinación en mejores manos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;y del sueldo luego fue mejor no hablar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;, desde entonces van para seis años de constante aprendizaje, retos profesionales y crecimiento familiar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;De ser un mero corrector de estilo y analista de información, gracias a este empleo ahora me cuento, con todo realismo, entre los pocos diseñadores editoriales de este país con calidad probada; he aprendido de la Iglesia lo que el laico promedio quizás no alcance &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;en toda una vida&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;; he aprendido de impresión, terminados, diseño gráfico, trabajo en redes informáticas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;software&lt;/span&gt; por montones...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero ya es el momento de seguir por otro camino. Precisamente, gracias a la oportunidad que se me brindó al ingresar aquí, el 22 de marzo de 2002, se han abierto nuevas relaciones en mi entorno, y oportunidades que no puedo darme el lujo de despreciar. Agradezco nuevamente a don Antonio y el CCC, porque sin ellos no estaría yo ahora favorecido así por la Providencia, y sería un pecado imperdonable dar la espalda a las ofertas que me hace Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El CCC es casi un proyecto personal, pues me ha costado en vida, y lo he regado casi con sangre, y con harto sudor. No es sólo de don Antonio, del Consejo ni de la Arquidiócesis: es mío en el sentido que uno siente suyos los hijos. E igual que a los hijos, llegó el momento de agarrar cada quién su camino: no tiene mucho más que darme, ni yo mucho más que darle a él. Seguir juntos sería echarnos a perder uno al otro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahora se ha presentado la coyuntura adecuada para separarnos, y sobre todo lo que tengo qué agradecer, se suma agradecer a la administración que, en un país donde la ley sirve para aventar avioncitos por el aire, se esforzara por apegarse a la legalidad, en la medida que la legislación se deja comprender.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así que ruego no hacer caso de nadie que diga otra cosa: quedamos en paz, el CCC y yo; me voy agradecido por la civilidad con que nos decimos adiós; por los aprendizajes, por lo que hemos visto nacer y crecer, por la confianza puesta en mí; por darme un piso firme para rehacer mi vida cuando volví –hijo pródigo de Guadalajara– sin nada en el monedero, en la maleta, el alma ni el directorio. Gracias a esta oportunidad he vivido dignamente, he rehecho mi vida y mi red de relaciones, sobre bases más sanas que las dejadas cuando emigré al Bajío...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que nadie preste oídos a murmuraciones encaminadas a lo contrario. Los alegatos que pudimos tener, fueron dirimidos en su tiempo con quien tenían que tratarse, con la confidencialidad debida, y hasta obtener, la empresa o yo, o don Antonio y yo, una respuesta satisfactoria para ambas partes. Mi salida hacia nuevas oportunidades profesionales y personales también fue tratada así, y no responde a nada más que la necesidad, sentida igual por el CCC y por mí, de seguir cada cual caminos diferentes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="margin-bottom: 0cm; orphans: 2; text-indent: 1cm; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así que me dispongo al nuevo rumbo; desempolvo el hábito de peregrino, las sandalias y el cayado. Estuve inmóvil más tiempo del debido.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;Lee estos artículos con un formato más amigable al ojo en &lt;a href="http://tlahtopil.blogspot.com/"&gt;Blogger&lt;/a&gt;. También hay vínculos a mis &lt;/em&gt;blogs&lt;em&gt; de personal interés, depósito de imágenes, histórico musical y otras cosas más.&lt;/em&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8955563367492514911-7466925768214566449?l=tlahtopil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tlahtopil.blogspot.com/feeds/7466925768214566449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8955563367492514911&amp;postID=7466925768214566449&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7466925768214566449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8955563367492514911/posts/default/7466925768214566449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tlahtopil.blogspot.com/2008/04/algo-as-como-el-principio.html' title='Algo así como el principio'/><author><name>Mario Calderón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08097940969097541621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-0i4A0uZRlMM/Twto4roBniI/AAAAAAAAAN0/PsE8qXYKURY/s1600/163047_1719079147201_1544942744_31671558_5214039_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8955563367492514911.post-1276621267970473942</id><published>2008-04-07T11:13:00.014-05:00</published><updated>2011-12-02T16:53:30.623-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='edit'/><title type='text'>Presentación de textos litúrgicos</title><content type='html'>&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Principios generales&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; orphans: 2; widows: 2;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;El texto&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-bottom: 0cm; orphans: 2; widows: 2;"&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt;Es un hecho que no todos sabemos leer «bien», y que aun entre quienes nos consideramos buenos lectores, sólo una parte del texto es asimilada de manera congruente con lo que pretende comunicar el autor. Así, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt;para asegurar un aceptable grado de compresión, el&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt; material escrito debe atenerse a un mínimo de principios:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;ol style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Conocimiento del tema. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt;El redactor debe saber de qué habla, nunca improvisar ni  suponer. Ante cualquier duda, debe detenerse e investigar, hasta  cerciorarse de que su comprensión es correcta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;Claridad de ideas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para que el texto sea  comprensible, el autor debe tener claros los conceptos, su jerarquía  y organización, antes incluso de escribir la primera línea.  Ayuda a esto comenzar por un esquema conceptual, que poco a poco  será afinado y ampliado, de modo que contaremos con un índice  general como guía del trabajo antes incluso de comenzar a  escribir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;Claridad de lenguaje. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las reglas básicas  de sintaxis y ortografía son las mejores aliadas del redactor  al trasladar una clara estructura conceptual a un texto con alto  índice de comprensión. Asimismo, ayudará cuidar  la elección de las palabras, evitando en lo posible términos  especializados, a&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt;demás  de aclarar oportunamente el significado de los que empleamos. Se  trata de escribir frases u oraciones breves, concisas, sin adornos  ni rodeos, sin tampoco reducir el lenguaje a un mínimo de  vocablos que volvería la obra repetitiva y monótona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Conocimiento del género. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt;No es lo mismo escribir una historia para niños que un manual  de ritos; tampoco, un ensayo sobre las coyunturas  económico-políticas de nuestro país que una  nota de prensa sobre la inauguración de una obra pública.  Es igualmente importante considerar si nuestro texto será  leído de manera individual y privada, o en público y  en voz alta; eso determina buena parte de las reglas de redacción  que aplicaremos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Manejo de citas y referencias. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: normal;"&gt;Si nuestro texto remitirá a ideas o incluso a pasajes  literales de otras obras, debemos cuidar que no sobreabunden, pues  dichas referencias terminarán por aparecer ante el lector  como desarticuladas, inconexas y, ultimadamente, incomprensibles.  Asimismo, debemos dominar las técnicas básicas para  citar y referir, por dos razones: para que el lector pueda acudir a  esas fuentes si lo considera necesario, y por respeto a la propiedad  intelectual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Validación. &lt;/sp
