20090423

La primera flor


En los cinco años y fracción que hemos sido familia, la casa se ha llenado de plantas variopintas. Algunas vinieron conmigo; otras las trajimos de las respectivas casas maternas o viveros al paso; algunas más nacieron aquí. Una de éstas es el tabachín de la cochera.

Edgardo recolectó las semillas, puse algunas a germinar y, no sé qué tanto antes o luego del nacimiento de Inés, ya habíamos trasplantado los dos sobrevivientes a la cochera. A ella, la más pequeña de mi simiente, los consagré. Al cabo de un año se fusionaron y, por fin hoy, durante el trabajo recibí una llamada que me informó de lo que ya comenzaba a desesperarme: la primera flor.
Tímidamente roja, en la rama más impensada, la que se extiende sobre el toldo del automóvil... Del racimo que va tomando fuerza, despuntan los pétalos de dos o tres flores. Sólo en esa rama, la única que puede ver Inés desde mi recámara.
Hasta aquí. No quiero ensuciar el milagro con palabras.


20100426.- No es una floración: es una explosión. Este año, hay más botones que hojas. Y en el tejabán del jardín, prosperan los pichones de colibrí anidados en la enredadera.
20100429.- Por fin, luego de ¿diez años? ¿once? la jacaranda echa sus primeros capullos, justo en la punta de la rama más alta. Éste será un año feraz.


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