Si ‘virtud’ es el impulso de hacer el bien, y hacerlo bien, por supuesto que se requiere cierta ‘fuerza’, tanto física como intelectual y moral, para mantener ese propósito. En realidad, la ‘fortaleza’ es una virtud. Sabiduría, valor, prudencia, justicia, templanza, caridad y esperanza representan, todas, aspectos diferentes de ese vigor que permite perseverar en la búsqueda de cuanto es bello, bueno y verdadero... Su manifestación suprema sería otra virtud, quizá la más esquiva de todas: la ‘fe’.
20110323
De la fuerza y la virtud
Si ‘virtud’ es el impulso de hacer el bien, y hacerlo bien, por supuesto que se requiere cierta ‘fuerza’, tanto física como intelectual y moral, para mantener ese propósito. En realidad, la ‘fortaleza’ es una virtud. Sabiduría, valor, prudencia, justicia, templanza, caridad y esperanza representan, todas, aspectos diferentes de ese vigor que permite perseverar en la búsqueda de cuanto es bello, bueno y verdadero... Su manifestación suprema sería otra virtud, quizá la más esquiva de todas: la ‘fe’.
20110304
No se ama lo que no se conoce
¿Qué es lo primerísimo necesario para que un muchacho sea pentathleta? ¿Qué lo distingue esencialmente de un miembro de cualquier otra organización juvenil en el mundo? Y ¿qué hace diferente al Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario de cualquier otra organización juvenil? ¿Cuál es la esencia de su identidad? ¿Cómo podemos decir que amamos a nuestra Institución, llevar su emblema sobre el pecho, si no podemos siquiera responder estas preguntas?
20101228
La debilidad
Es la prueba que hace al héroe merecedor de la victoria; el exceso que provoca la derrota del malvado. Motor de la tragedia, punto final de las civilizaciones y llamada de entrada a la historia para los caudillos; la causa de que nos cautive una historia, un personaje... un semejante... O nos repugne... Tan saludable y, sin embargo, tan temible, tan peligrosa...
20101125
Éstas sí son mías
De vez en vez iré echando en esta página los «garbanzos de a libra» que me salen cuando doy instrucción a los muchachos de mi unidad, o cuando le regreso los pies a la tierra a alguien (incluido yo mismo). No son para moralizar ni para abrirle el mundo a nadie, pero quizás faciliten a los colegas la formulación de algún concepto.
20101118
En fase de negación (la batalla iv, nueva revolución iii)
Que hubo acumulación de gases explosivos en el séptico de un hotel del Sur; que fanáticos defensores de los animales soltaron la granada en una oficina gubernamental del Occidente. Que no existe «narcoinsurgencia» en México. Pero ¿y los levantones, desapariciones y ejecuciones de políticos o funcionarios en los tres órdenes de gobierno; contra actores civiles organizados?
20101022
Morena de ojos negros
Definitivamente, Juan Pueblo me ganó las mejores entre las mejores. Ésta va como la recuerdo, tequileando con mi madre y girando un acetato de Caíto y Lupita del que queda puro escrach...
20101007
No volveré
Hace año y medio, estas palabras fueron la base de una alegre canción de despedida... Pero como se le quiera ver, ya antes lo dijo alguien primero, y mejor:
20100929
La revolución interior
Si hace diez años, en el breve clímax de mi ejercicio profesional y con una vida cómodamente arreglada, hubiera visto mi existencia de hoy, me habría parecido una versión imposible de mí mismo. ¿Renunciar a tanto, y con tanto esfuerzo conseguido, sólo para adoptar un montón de compromisos a todas vistas sin retribución?
20100831
El Estado de comodidad (la batalla iii / una nueva revolución ii)
Lo más importante de un campamento no son las aventuras que viven los niños, sino cómo los desafíos, privaciones y fatiga calculados estimulan su maduración física y emocional. Igual efecto deberían tener las crisis sobre el ser colectivo, sin embargo, siempre aparece un «amortiguador social» que nos evita el trabajo de crecer: el Estado resguarda a toda costa nuestra comodidad.
20100728
Mentalidad de paracaidista (la batalla que ya perdimos ii)
Es más que escandalosa la cantidad de gente que, en nuestro México industrial y postmoderno, vive la cultura de apropiarse lo que no es suyo y aguantar, en condiciones de miseria y promiscuidad, hasta que las autoridades se compadezcan y le den servicios que no ha hecho nada para merecer. Esto legitima el expolio no de un propietario, sino de todos los que sí cumplimos nuestros deberes, incluido el de pagar impuestos.
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